Juntos en el barro

Con nido lleno, Bullrich develó su plan de shock 2023

Con más figuras de las esperadas, nació la #bullrichmanía. Prometió menú de reformas, como la laboral, y el fin de los planes en cuatro años. Rol de las FF.AA.

MAR DEL PLATA (Corresponsalía Buenos Aires) Ante una multitud de militancia que venía de aplaudir la prédica anti-palomas de Cristian Ritondo, la jefa de hierro de Propuesta Republicana (PRO), Patricia Bullrich, precisó este sábado el paquete de reformas que pretende impulsar en el caso de llegar a la presidencia en 2023. Habló de reformas económicas, como la implementación de un sistema bimonetario, de reformas laborales que anticipó entrarán en conflicto con un sector del sindicalismo, y sobre la posibilidad de ordenar a las Fuerzas Armadas intervenir en conflictos de política interior. Todo eso, por primera vez desde que inició su carrera presidencial, la exministra y referente halcón, encontró un nido colmado en la audiencia, con un respaldo explícito de dirigentes incondicionales y nuevos aliados. De interna política, poco y nada, por ahora. 

 

Con esta cumbre, junto a su presentación VIP en el 58° Coloquio de IDEA, Bullrich ganó en unas horas el músculo político y la visibilidad ante el Circulo Rojo que necesita para enfrentar a las palomas del PRO. Como prólogo de la campaña hacia el 2023, el movimiento militante #LaBullrichmanía aportó unas 80 personas al cónclave y tapizó el salón La Normandina de figuras, stickers y remeras de la jefa de hierro del PRO. “Patricia Presidente”, es su eslogan, sin la "a" que es aceptada por la RAE.  

 

El pequeño escenario sobre el que se paró para cerrar la exposición de su cumbre política en esta ciudad- camuflada bajo la modalidad de seminarios sobre economía, gestión y opinión pública - ante un auditorio furioso que la rodeó, fue quizá mucho mejor de lo esperado. No sólo porque calculaban una asistencia cercana a las mil personas y el conteo final fue el doble, sino también por el volumen de presencias que lograron reunir. Las principales fueron las de Ritondo, presidente del bloque amarillo en la Cámara de Diputados, con quien está construyendo un acuerdo político, seis intendentes bonaerenses, y varios de sus aliados que se mostraron abiertamente en público junto a ella por primera vez.

 

Respecto a los temas económicos, la extitular de Seguridad de Cambiemos sostuvo que, si llega a la Casa Rosada, implementará un “sistema bimonetario”, no tanto porque crea que es el mejor posible, sino porque cree que es el que mejor se adapta a las costumbres, que dijo, tiene los argentinos y argentinas, con salarios en pesos, pero que ahorran y compran algunas cosas en moneda extranjera. Además, aseguró: "Vamos a decir a los sindicatos que hay que cambiar la ley laboral,  porque no puede ser que vivamos en el siglo XXI y sigamos teniendo convenios colectivos de 1975”. “Hay que cambiar eso. Quien quiera oír, que oiga”, parafraseó a Juan Domingo Perón frente a un auditorio que, con poco peronismo en sangre, tal vez no notó la referencia histórica al líder del justicialismo y replicó con aplausos.

 

Además, la exministra de Trabajo de la Alianza reiteró sus intenciones de cerrar empresas públicas con déficit y que no cumplan con estándares internacionales, al poner como ejemplo Aerolíneas Argentinas, y descartó que eso sea una postura “antipatria”. “Eso no es ser antipatria, antipatria es robarse la plata de la gente”, apuntó. 

 

“Vamos a tener un tiempo de esfuerzo. No vinimos a prometer un optimismo estúpido, y decir que tenemos una salida fácil, o que vamos a solucionar los problemas de la noche a la mañana", afirmó Bullrich. "Venimos a decir que el pueblo argentino va a tener la fuerza necesaria para generar el cambio definitivo que el país necesita. Y eso significa que hay que sacar el conjunto de problemas, trabas, leyes que no sirven, estructuras políticas y subsidios, para tener un país donde la ley sea igual para todos”, arengó a los presentes con una serie de medidas como la quita total de planes en cuatro años, la intervención de provincias que no cumplan con los días de clases establecidos por el calendario escolar o utilizar las Fuerzas Armadas para combatir el narcotráfico, algo que hoy está prohibido por las leyes actuales. 

 

No todo fue auspicioso: se bajaron algunos líderes partidarios, como el intendente que debía oficiar de anfitrión Guillermo Montenegro y el presidente de la Unión Cívica Radical bonaerense,  Maximiliano Abad. La organización tampoco llegó a convencer de participar al exsenador Miguel Ángel Pichetto, que hace unos días respaldó de manera explícita en Avellaneda la candidatura a gobernador de Diego Santilli y se alineó con eso al jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, pese a que atiende su propio juego e intenta con muchas menos chances meterse entre los presidenciables de Juntos por el Cambio.

 

Además de Ritondo, quienes sí estuvieron desde temprano fueron los intendentes Martín Yeza (Pinamar), Javier Iguacel (Capitán Sarmiento), Manuel Passaglia (San Nicolás), Jaime Méndez (San Miguel), Mariano Barroso (9 de Julio) y, con un paso breve, Eduardo Campana (Villegas). Según pudo saber este medio, al alcalde de Pinamar intentaron convencerlo que también se metiera en la pelea electoral por la gobernación, para darle amplitud a la interna, pero desistió. Además de ellos, estuvo la mesa política del bullrichsismo: el senador provincial Juan Pablo Allan, la senadora Lorena Petrovich, y la diputada Florencia Retamoso, amarillo puro del ala dura; y el senador Marcelo Daletto, el diputado Sebastián García de Luca y el concejal Nicolás Massot, tres referentes del monzoísmo en peligro de extinción. La senadora Aldanda Ahumada, cercana al jefe comunal Néstor Grindetti (Lanús) también llegó para dar su apoyo.

 

Si bien en casi una hora de exposición de Bullrich se notó un esfuerzo por esquivar la interna a cielo abierto que mantiene con su principal competidor, el alcalde porteño, después del encuentro privado que tuvieron para intentar bajar la beligerancia entre las partes, cónclave auspiciado por Mauricio Macri. De todos modos, la titular del PRO dejó algunas referencias que la distancian de sus aliados moderados. “No sólo hay que recorrer en un sentido del marketing, sino acompañando en las causas de los argentinos”, dijo y recordó las tierras ocupadas en la Patagonia y la problemática del narcotráfico en Rosario. Algo menos elíptico había sido Ritondo unas horas antes en su panel de apertura del seminario. “No se puede vivir especulando y viendo encuestas, porque es necesario tomar decisiones y arriesgarse, algo que Patricia hace todos los días”, destacó el exministro de Seguridad de María Eugenia Vidal

 

El gobernador Maximiliano Pullaro y Patricia Bullrich durante una de las visitas de la ministras a Rosario.
Javier Milei con Victoria Villarruel. 

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