12|10|2021

Si no hay experiencia, que no se note: quiénes se quedan en La Casa de Cafiero

22 de septiembre de 2021

22 de septiembre de 2021

Pablo Tettamanti seguirá como vicecanciller y Guillermo Oliveri como secretario de Culto. Gestión profesional, continuidad y señal al mundo de los negocios.

Despejadas las versiones acerca del desembarco en Cancillería de un gabinete enteramente político junto al nuevo ministro de Relaciones Exteriores y Culto, Santiago Cafiero, comienza a despuntar una gestión que, al revés, planea recostarse en el consejo de personal profesional de "La Casa" y en una política que privilegiará la apertura de mercados para el país.

 

Por lo pronto, más allá de que tendrá a su lado en su nueva función a una mujer con buenas credenciales técnicas en el área económica, como Cecilia Todesca Bocco, Cafiero decidió mantener a dos nombres clave de la gestión de Felipe Solá. Según le confirmaron a Letra P fuentes cercanas al flamante canciller, Pablo Tettamanti se mantendrá en su cargo de secretario de Relaciones Internacionales –vicecanciller– y Guillermo Oliveri hará lo propio como secretario de Culto.

 

La prioridad es ahora dar con un reemplazo en la Secretaría de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur tras la salida de ese puesto de Daniel Filmus, desde el martes a la tarde, oficialmente ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación.

 

Si Oliveri asegura buena sintonía con el papa Francisco –referencia, además, del presidente Alberto Fernández, quien suele citar al pontífice en sus discursos–, Tettamanti garantiza un contexto de profesionalidad y conocimiento de la cartera, por lo que su rol será crucial para un ministro político como Cafiero.

 

La confirmación de este último dio por tierra con las expectativas de la asesora presidencial Cecilia Nicolini, de alto perfil en las negociaciones por las vacunas y a quien se le atribuye desde hace tiempo la aspiración de acceder a ese cargo o, más aun, al de canciller.

 

«La permanencia de Tettamanti y de Oliveri no es el único rasgo de continuidad que Cafiero da a su gestión. También lo es el énfasis en la promoción de negocios y exportaciones.»

"La idea es darle a la gestión un perfil profesional", aseveró una fuente del entorno de Cafiero a este medio. Ese rasgo es uno de los que generan expectativas positivas en el personal diplomático, esperanzado en que la nueva gestión tenga una sintonía más fluida con el Presidente, sea más horizontal y dialoguista y que, de la mano de una mujer encumbrada como Todesca Bocco, ponga en marcha una largamente esperada agenda de género.

 

Pablo Anselmo Tettamanti, tal su nombre completo, es un diplomático de carrera heredero de una tradición familiar del mismo tipo. Su padre Leopoldo inició la etapa más importante de su carrera como embajador ante la entonces Comunidad Europea de 1967 a 1973, a lo que siguió una etapa como funcionario del Ministerio de Economía en puestos vinculados al comercio exterior. En 1976 no pudo asumir como embajador ante la Unión Soviética y debió marchar al exilio, pero, tras el retorno de la democracia, representó al país en Naciones Unidas y, más tarde, ocupó otros cargos de importancia.

 

Tettamanti hijo, en tanto, fue embajador en Rusia entre 2014 y 2017. Se recuerda aún su traumática salida de esa posición después de que su esposa criticara públicamente al gobierno de Mauricio Macri.

 

Rehabilitado con el cambio de gobierno, se convirtió en vicecanciller con la llegada de Solá al Palacio San Martín.

 

La permanencia de Tettamanti y de Oliveri no es el único rasgo de continuidad que Cafiero da a su gestión. También lo es el énfasis en la promoción de negocios y exportaciones, probablemente el rasgo más exitoso de la gestión del anterior, aunque eso se vio entorpecido por los problemas macroeconómicos de la Argentina para darse una política exportadora realmente agresiva.

 

En lo que constituyó un primer gesto en ese sentido, Cafiero y Todesca debutaron el martes, poco después de la jura, en una reunión con representantes de empresas del sector tecnológico, desde pymes a unicornios –compañías con una capitalización bursátil de más de mil millones de dólares–.

 

En esa mesa estuvieron Brenda Puig y Matías Fernández Díaz, de Mercado Libre, una firma que supo trabar muy buenos vínculos en el gobierno de Cambiemos. También hubo representantes de Ualá, Globant y Q Services.

 

El nuevo ministro les prometió "poner la Cancillería y toda su red de embajadas en el mundo a disposición para impulsar más oportunidades que generen posibilidades de trabajo genuino y abrir nuevos mercados a las empresas del sector".