20|11|2021

Herencia negra: Pereyra deja la conducción de Petroleros tras 38 años

07 de agosto de 2021

07 de agosto de 2021

El histórico secretario general del gremio en Neuquén, Río Negro y La Pampa se va a la mutual. Le abre el paso a Marcelo Rucci, uno de los dirigentes más duros.

Como actor principal en el Movimiento Popular Neuquino (MPN), el partido que gobierna la provincia desde los años 60, el secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, Guillermo Juan Pereyra, prepara el recambio generacional para la renovación de autoridades en el gremio que, por primera vez desde 1983, lo tendrá de espectador de lujo. Con la lista Azul y Blanca, impulsa como sucesor al exintendente de Rincón de los Sauces y secretario Administrativo de la organización, Marcelo Rucci. El proceso, que se espera para finales de octubre, se da luego de asegurarse la conducción de la mutual petrolera y es el punto final para una carrera de varias décadas.

 

Esta renovación de autoridades no es otra más. Tanto el poder político como las empresas asentadas en la cuenca de Vaca Muerta observan con detenimiento el desarrollo de una película que se inició en enero y se ratifica por estas horas. Desde los albores de la democracia, Pereyra emprendió un camino sin retorno que le dio el mote del sindicalista más influyente de la Patagonia, por los años consecutivo en su cargo, la capacidad de negociación que hicieron crecer de manera monstruosa al gremio y la cintura política para prosperar dentro del MPN.

 

Su poder de fuego en las bases fue incrementándose tanto que no solo se transformó en un jugador fundamental en el organigrama sindical, sino en la política de su partido. Todos los gobiernos del MPN lo convocaron para contenerlo. Desde Felipe Sapag hasta Jorge Sobisch le dieron protagonismo en el parlamento provincial o en alguna función, como la Secretaría de Trabajo durante el mandato de quien hoy encabeza la Democracia Cristiana. Actualmente, el gobernador Omar Gutiérrez lo tiene como figura de consulta y no duda un minuto en mostrarse con él.

 

Este viernes, para alimentar esa sintonía, bajó un fuerte respaldo a la renovación. "Es un año histórico para el sindicato. Tamaño esfuerzo que ha realizado Guillermo (Pereyra) durante toda su vida merece ser, profunda, clara y contundentemente ratificado en las urnas del sindicato. Es el acto de agradecimiento a un hombre que junto a un grupo de mujeres y hombres entregó la vida para que hoy podamos estar acá”, dijo Gutiérrez, al tiempo que pidió a los afiliados “que cuiden lo que tienen y profundicen una línea de trabajo en la sucesión que Guillermo ha marcado”.

 

El salto de Pereyra a la mutual, le abre el camino a Rucci. Como describió Letra P, el ungido es uno de los dirigentes más duros y desvela a las empresas. En 2020, cuando la pandemia de covid-19 dejaba un tendal en la actividad de hidrocarburos por la parálisis en los yacimientos, Rucci organizó una populosa manifestación ante posibles cambios en el convenio colectivo de trabajo. “El argumento de mejorar la productividad, plantean borrar de un plumazo con años de conquistas laborales conseguidas con esfuerzo y sacrificio de los trabajadores”, bramaba Rucci.

 

Paso de mando. Pereyra le allana el camino a Rucci, su sucesor.

El ascenso del hoy secretario Administrativo no fue sencillo. Por mucho tiempo, se sacó chispas con el actual Adjunto, Ricardo Astrada. En la anterior elección, trascendieron detalles de la tirante relación entre ambos, dos figuras de peso pero con estilos bien diferentes. Astrada, identificado con el peronismo, parecía que iba a ser el elegido, pero su enemistad con Rucci -del MPN- nunca ayudó a que se arribara a un acuerdo y Pereyra debió mantenerse en el cargo para proteger la pax romana en el gremio.

 

Ese equilibrio garantizó el desarrollo de un espacio de poder único en Neuquén, Río Negro y La Pampa. La unidad abrió la posibilidad de una candidatura a la CGT, durante la presidencia de Mauricio Macri. En aquel tiempo, recibió a Letra P y, entre elogios a Hugo Moyano, buscaba ser el jefe de las trabajadoras y los trabajadores sindicalizados del país. “Hay que pensar si queremos ser una CGT adicta a los gobiernos de turno. Si es así, estamos listos, porque sabemos lo que pasó. Sólo Moyano mantuvo una línea de conducta”, advertía entonces.

 

Rucci en un acto en las cercanías de Neuquén.

Con el mandato vencido y sucesor designado, el experimentado dirigente recorre los campos petroleros para anunciarle a afiliados y afiliadas de todas las empresas que su sucesor es la mejor opción. “Marcelo (Rucci) es un hombre leal, joven y con una experiencia magnífica en su gestión al frente del municipio de Rincón de los Sauces. Es una persona con trayectoria y profundo conocimiento del sector; se trata de la persona adecuada para los tiempos que se vienen en la industria”, pronosticó Pereyra.