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Como varios dirigentes tuvo un ascenso imparable en las estructuras del poder en la provincia que lo vio crecer. Su rol en el Movimiento Popular Neuquino (MPN).
Redacción 15/05/2016 10:57

Guillermo Juan Pereyra (25 de Junio de 1943, Bowen, Mendoza), además de ser el actual secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa y desempeñarse como secretario adjunto de la CGT (CGT) Azopardo, que manejaba Hugo Moyano, cumple mandato como senador nacional por Neuquén hasta 2019 bajo la estructura del Movimiento Popular Neuquino (NPM), el histórico partido que gobierna esa provincia desde hace más de cinco décadas.

“El Caballo”, como lo apodan, llegó a Neuquén a mediados de los `70 para transitar en diferentes ocupaciones hasta conseguir un puesto de “changarín” en una empresa petrolera. Todo cambió cuando la firma Astrafor lo contrató. En ese momento comenzó su ascenso en el gremio al ser nombrado delegado para luego ser Secretario Administrativo de la Comisión Directiva.

Después de un período de intervencionismo militar entre 1977 y 1983, Pereyra obtuvo el máximo cargo por un estrecho margen (62 votos). En 1988 estiró ampliamente la ventaja –alcanzó el 84 por ciento– y desde entonces ningún otro dirigente le arrebató el puesto. “Siempre me someto a la voluntad de los trabajadores”, le dijo a Letra P en referencia a los procesos electorales.

Por su cercanía con Felipe Sapag, uno de los históricos dirigentes del MPN, fue diputado provincial (1995-1999) y el ex gobernador Jorge Sobisch lo convocó para manejar la Secretaría de Trabajo de la provincia del Neuquén durante su mandato.

En 2013 ganó la puja partidaria y luego las elecciones generales lo llevaron al Senado de la Nación. En 2014, enfrentado con el por entonces gobernador Jorge Sapag, acompañó a Sobisch en la interna que dirimía el candidato a mandatario provincial. Ese comicio de afiliados benefició al que era ministro de Economía, Omar Gutiérrez, hoy al frente del Ejecutivo neuquino.

Fanático de River Plate (tiene un palco en El Monumental), se considera "orgulloso" peronista y un “leal dirigente” del movimiento obrero. El peso dominante de la industria hidrocarburífera en Neuquén lo convierte en el sindicalista más poderoso de la Patagonia.