29|9|2021

"El gorila que piensa que el peronismo puede destruirse está loco"

ENTREVISTAS

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10 de julio de 2021

10 de julio de 2021

El cacique entrerriano, hoy massista, habla de nuevo. Dice que no se baja del barco del FdT y que con Macri el país de la pandemia "volaría por el aire".  

Jorge Busti llegó a ser tres veces gobernador de Entre Ríos, un caso único en su provincia. Asumió su primer mandato en 1987 con 40 años y completó el último en 2007. Se alejó del kirchnerismo en rechazo al “pensamiento único”, apostó a la tercera vía y regresó finalmente para sumarse al Frente de Todos. Hoy afirma que el peronismo es la única fuerza capaz de impedir que una situación como la actual se desborde, dice que la oposición busca desestabilizar al Gobierno y advierte que quienes piensan que el peronismo puede extinguirse por perder una elección están locos.

 

Coautor de un libro sobre Francisco “Pancho” Ramínez, que se agotó en su provincia, Busti reapareció este sábado en Concepción del Uruguay, en un homenaje al caudillo entrerriano, a 200 años de su muerte, junto al gobernador Gustavo Bordet.

 

“Pancho Ramirez murió en combate a los 35 años. Murió por la patria, por el federalismo y por La Delfina, la mujer que amaba. Adhirió a la Revolución de Mayo y fue el primer chasqui de la revolución porque no había correo y él llevaba la documentación desde Concepción del Uruguay a Paraná y desde Paraná a Corrientes. La bandera del federalismo se mantiene y la lucha contra el centralismo sigue vigente en la Argentina”, dice.

 

Caudillo federal. "La lucha contra el centralismo sigue vigente".

-¿Cómo ve hoy al Gobierno?

 

-Alberto Fernández no recibió la mejor herencia: el endeudamiento externo, la situación interna, la inflación del 54%, la pobreza del 40% y, encima, la pandemia. No me llama la atención que (Patricia) Bullrich y (Elisa) Carrió lo denuncien por envenenamiento, porque son los sectores más recalcitrantes, pero, por ejemplo Lousteau, que juega de inteligente, dice que los 100 mil muertos de la pandemia triplican la cantidad de desaparecidos. No tiene nada que ver. Al desaparecido lo secuestraban y su familia nunca supo donde estaba. La pandemia les ha tocado a todos, radicales, peronistas, del PRO... todos tenemos parientes y amigos para llorar. 

 

-Piensa que la oposición debería tener otra actitud. 

 

-Cuando yo asumí como gobernador, en 1987, con 40 años, (Raúl) Alfonsin, que era un gran demócrata, no manejaba ninguna de las variables de la economía y entramos en el 5.000 por ciento de inflación anual. Ahí yo no lo vi al peronismo en una actitud destructiva, al contrario. Después de 2001, gané las elecciones y, más allá de todas las versiones conspirativas, vi un peronismo compacto y preocupado para mantener la continuidad constitucional. Y lo logramos. Los saqueos empezaron en Concordia, hubo muertos y estuvo bravo para contener la situación con la cuasimoneda más devaluada de la Argentina, que era el bono federal. Me tocó ser gobernador con Néstor Kirchner y yo no era kirchnerista, pero trabajamos incansablemente para ordenar las cuentas públicas y él nos ayudó mucho, porque los índices de pobreza e indigencia eran mucho más altos que ahora. 

 

 

-Según dice, el peronismo colaboró en los momentos difíciles y ahora no es así.

 

-No, pero además hay un ataque sistemático. Es muy difícil afrontar una pandemia con esa oposición. Veo sectores acá en mi provincia a los que no les fue mal en el año de la pandemia, como el agropecuario. Están en plan de lucha con el tema de las carnes. El Gobierno tiene que hacer algo, porque, si no, limita que los cortes populares se vendan a menos precio...

 

-Algo tiene que hacer, pero no está claro que el cierre de exportaciones sea la solución.

 

-Si, quizás, pero por sí mismo el mercado no va a arreglar los problemas. Eso es todo mentira. Yo veo la compra de camionetas, de máquinas agropecuarias y es impresionante. La soja, el maíz, el sorgo, pero también a la ganadería... les ha ido muy bien. Es un sector que no genera muchos puestos de trabajo, pero repercute para bien en los pueblos más chicos. Pero hay una gorilización y un antiperonismo muy fuerte que se está formando. Es muy temprano todavía, pero veo dos sectores definidos. Estamos los que seguimos silenciosamente por la pandemia, que creemos que el Gobierno ha cometido errores pero en lo fundamental lo apoyamos: en lo sanitario, en los intentos de mantener la actividad productiva, en la ayuda a los sectores que están muy mal. Acá el que recibe los ATP se queda callado.

 

-Ahora se cortó...

 

-Si, pero durante el año pasado se dio. La oposición es muy dura y hasta hay un intento de desestabilizar al Gobierno, pero en Argentina el único que podría haber contenido esta situación de pandemia con crisis económica heredada de Macri es el peronismo. El único que podía contener con ayuda a los sectores más postergados, con diálogo con los dirigentes sociales, el sindicalismo y los movimientos barriales. Si estuviera Bullrich gobernando o (Mauricio) Macri, el país volaría por el aire. El peronismo es el único que permite que esto no se desborde. Por supuesto que todos los días revienta algo, que faltan cosas, pero esto es así, es lógico en una crisis.

 

-Son muchos años de crisis, con pobreza, recesión y caída de salario real.

 

-Si, de cualquier manera se corrige. Se puso el 29% de inflación en el Presupuesto y va a llegar al 40%. Entonces, rápidamente se dice que las paritarias tienen que llegar a ese valor. Solamente el peronismo puede tener esa dinámica de adaptarse y lograr correcciones en esos temas. Otro no lo haría. Y más allá del resultado electoral, el más antiperonista, el más gorila, el que piensa que el peronismo puede destruirse, está loco. El peronismo va a reciclarse, pero va a aparecer de nuevo.

 

-En el conflicto con el campo, usted también se alejó del kirchnerismo.

 

-Es una cuestión que tengo en la cabeza, si estuvimos bien o mal. Pensábamos lo mismo que el "Gallego" De la Sota y el "Gringo" Schiaretti. Decíamos que los pequeños y medianos productores no podían ser tratados de la misma manera que los grandes terratenientes de la Pampa Húmeda. Cuando existe el conflicto, los que llevan la voz son los grandes terratenientes, la Sociedad Rural, y los pequeños productores se quedan callados. 

 

-Eso es algo que vio con los años.

 

-Si. Pedíamos diálogo, pero también Kirchner, que todavía vivía, lo utilizó como conflicto. 

 

-También de ahí salió Cambiemos.

 

-Es así. Por eso, después decidimos volver a juntarnos con el peronismo. Acá en Entre Ríos, juntamos algo que quizás no junta el PJ, porque son todos funcionarios acá. Hace poco hicimos un encuentro provincial y a ese sector que escucha mi palabra le dije: “Muchachos, nosotros de este barco no nos movemos, más en este momento difícil”. 

 

-¿Cuál es su mensaje para el peronismo de todo el país?

 

-No hay que tener miedo. El que tiene miedo en política perdió. Un militante peronista está para los momentos difíciles. Todos tienen que sacar el bastón de mariscal y tratar de ayudar desde el lugar que estén, el de abajo, el del medio, el de arriba. No hay otra. 

 

-Formó parte de una liga de gobernadores que integraban De la Sota, Kirchner, Jorge Obeid, Rubén Marin y el propio Eduardo Duhalde, con mucho peso en los años finales del menemismo. ¿Por qué se fue diluyendo?

 

-No lo sé. A lo mejor fue la viveza de los dirigentes de Buenos Aires. Sin embargo, con Kirchner llevamos los productores de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos a China, a Rusia y a la India. Hicieron grandes negocios y se abrieron grandes mercados. Sirvió la Región Centro. Primero se la veía como una zona que confabulaba contra el gobierno, hasta que Kirchner logró entender que no era así. 

 

-¿Que tenía en común esa generación de gobernadores?

 

-Había más militancia. Estábamos al pie del cañón todo el día. Había mucho más comunicación con los compañeros de abajo, más reuniones, más congresos. Ahora ha desaparecido fruto de las redes y los medios. La pandemia no ayuda, pero el contacto personal no lo suplanta nadie. 

 

-Hoy ese peronismo de los gobernadores, el sindicalismo, aparece más diluido. 

 

-De cualquier manera, creo que tanto los gobernadores como el sindicalismo van a ser el bastión para el apoyo del Gobierno. Acá Cambiemos tiene disputa, no todos lo aplauden a (Rogelio) Frigerio y el radicalismo está mostrando los dientes. 

 

-Leí que se autocrítica por haber sido aliado de Frigerio en 2013.

 

-En esa época el PRO acá no existía. Era prácticamente un club social, como decía (Emilio) Monzó. Y nosotros éramos una agrupación política llena de militantes que querían protagonizar. Hicimos una gran elección y sacamos casi el 30% de los votos, pero ahí se terminó: no nos sumamos al PRO y jugamos con el Frente Renovador. 

 

-Parecía que al kirchnerismo lo iba a reemplazar otra versión del peronismo y lo reemplazó Macri

 

-Si, pero ahora otra vez tenemos que juntarnos todos, nos guste o no determinada persona. Si no, estamos listos. Soy un gran lector y busco si hay un aporte o una propuesta de esta oposición. ¡No hay ninguna!. Macri se va a pasear a Europa.