14|11|2021

05 de junio de 2021

05 de junio de 2021

Perotti largó sello propio para pisar mejor en el PJ local y endurecer la coraza. Hoja de ruta para las elecciones y para después de 2023. Resistencia interna.

Omar Perotti decidió que era hora de consolidar su cuota de poder dentro del peronismo santafesino y empezar a darle forma a una construcción política que hasta ahora tuvo sus limitaciones, pese a haber logrado el mayor cargo ejecutivo en la provincia de Santa Fe. Este viernes, la hoja de ruta de su proyecto político para los próximos años tuvo un mojón con el lanzamiento del sello Hacemos Santa Fe, que le servirá también para pisar de otra manera en el peronismo santafesino y en las elecciones intermedias.

 

Justamente por tener el cierre de listas a la vuelta de la esquina, no podía demorarse más este lanzamiento, que coincide con una semana de las más complicadas en materia sanitaria para Santa Fe, en la que se le ha criticado el ritmo de vacunación, un capital de gestión al que le pone fichas el propio gobernador. 

 

La idea de materializar su espacio como un tren que no se frene ante cada obstáculo externo e interno que se le presente empezó por juntar voluntades de las bases, tal como indica el manual peronista. Intendencias y presidencias comunales de distintos puntos de la provincia se sumaron, probablemente en tiempo de descuento, dado que ya empezaban a escucharse reclamos de definiciones ante la cercanía de las elecciones. El puente político y la disponibilidad de recursos del secretario de Integración y Fortalecimiento Institucional de la provincia, José Luis Freyre, le dieron fuerza a aquel manual.

 

Hay dos datos para entender la jugada de un espacio propio. Por un lado, la fisonomía de su gobierno, que no es perottista, con ministros y ministras que responden a otros sectores del PJ, como Roberto Sukerman o Silvina Frana, lo que evidencia la necesidad de expansión y no quedarse en aquella unidad que le dio la gobernación, pero que no durará para siempre. Esta falencia queda más en evidencia en la Legislatura, donde el gobernador no tiene ADN en el bloque de Diputados ni en la totalidad del bloque oficialista del Senado.

 

El otro punto a tener en cuenta es que Perotti no pudo convertirse en conductor del PJ al asumir el mando de la Casa Gris. Fueron los senadores del Nuevo Espacio Santafesino (NES), parte importante de la unidad peronista que logró destronar al socialismo después de 12 años, quienes le aclararon de entrada que, por el simple hecho de ser gobernador, no tiene la llave de la jefatura del PJ.

 

De hecho, antes del lanzamiento, el senador Ruben Pirola, de fuerte vínculo con su par y líder del NES, Armando Traferri, disparó munición gruesa en ese sentido en El Litoral: "Definitivamente hay que abandonar esas construcciones políticas basadas en una épica fundacional desde los escritorios; creer que todo empieza cuando uno llega a determinado lugar de poder es una falacia". 

 

Por eso, Perotti entendió que, para tener peso, debe empezar obteniendo casilleros en la Legislatura, más allá del acompañamiento territorial de intendentes que puede ser circunstancial hasta que los recursos se acaben. Este nuevo espacio apunta a darle marco para tener legisladores propios en el Senado, justamente donde hace sentir rigor opositor Traferri, pero también en Diputados, un lugar que quizás le interese conducir una vez terminado su mandato, tal como hicieron Miguel Lifschitz y Antonio Bonfatti. La presidencia del cuerpo es una terminal poderosa, pero para eso necesita sello. Lo mismo si quiere una proyección nacional. 

 

El gobernador tiene una meta por delante que es el fin de su mandato, ya que no puede ser reelecto. Por eso, este sello pretende ser una línea de largada para su futuro. Es allí cuando surgen las especulaciones sobre qué tipo de construcción pretende hacer el gobernador; si una colectiva que genere un espacio amplio o, simplemente, una verticalista que sume voluntades. 

 

El primer desafío parece ser ponerle vagones a ese tren que por ahora tiene muy pocos. “Pueden venir cuantos quieran, que serán tratados bien”, cantaba Sui Generis en Bienvenidos al tren y ahora repite el rafaelino. Después, deberá contener, guiar y liderar. Tener un perfil más amplio y de otra exposición. Todo un empeño para un Perotti que en su carrera política se limitó a ser perottista jugando solo y que, ahora, pretende la siempre compleja creación de un ismo.