17|1|2022

La Logia de la Cruz: rosca secreta del macrismo sin Macri

13 de mayo de 2021

13 de mayo de 2021

En medio de tensiones internas, Carrió recibió a Larreta, Vidal y Santilli en su chacra de Exaltación. Reunión sin foto oficial, con queso y pescado para todos.

La cúpula que lidera la moderación en Juntos por el Cambio (JxC) se reunió este jueves en Exaltación de la Cruz durante dos horas. Fue en la casa que tiene la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, en esa ciudad de la provincia de Buenos Aires y que oficia desde que comenzó la pandemia de búnker de distintos encuentros políticos. Esta vez recibió al jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (CABA), Horacio Rodríguez Larreta; al vicejefe, Diego Santilli, y a la exgobernadora María Eugenia Vidal. También estuvieron el diputado nacional Maximiliano Ferraro y la legisladora provincial Maricel Etchecoin Moro. Con cierto margen de hermetismo, la agenda se centró en mostrar la unidad del ala moderada de la oposición, en medio de las tensiones internas de la alianza por ver quién conduce la estrategia electoral en los dos principales distritos del país.  

 

Carrió los agasajó con una entrada a base de queso y empanadas y pescado con puré de plato principal, acompañado con agua y gaseosas. Según pudo constatar Letra P de fuentes cercanas a Carrió y Vidal, debatieron sobre la crisis social y política provocada por la pandemia, y analizaron la coyuntura nacional. Además, en términos partidarios aseguraron que tomaron la “decisión de poner el cuerpo y acompañar”, que podría traducirse como una continuidad de la estrategia que tomaron hace algunos meses de mantenerse al margen de las críticas más duras de la oposición y contribuir en cierto grado a superar la pandemia.

 

Si bien otras fuentes aseguraron que no estuvo sobre la mesa la confección de listas para las elecciones de este año, sí remarcaron que charlaron sobre la “importancia de la unidad en Juntos por el Cambio y el diálogo con todos”. Una agenda que ingresa en medio de las discusiones por ver qué camino tomará la estrategia electoral para enfrentar al peronismo en el poder, sobre todo a instancias de los distintos intereses políticos que persiguen sus tres principales figuras, Rodríguez Larreta, Vidal y el expresidente de la Nación Mauricio Macri

 

Es que, tal como dio cuenta este medio, el exmandatario nacional le pidió al jefe de Gobierno porteño que ordene la interna amarilla en la provincia de Buenos Aires y le dijo cómo: convenciendo a Vidal de que compita por la provincia y suspendiendo la campaña en tierra bonaerense que ya inició Santilli, lo que liberaría la boleta porteña de este año a Patricia Bullrich. Una idea que, por supuesto, favorece a los halcones amarillos que conduce y que otorga a la exministra de Seguridad un pase directo para disputar la Ciudad en 2023.

 

Además, en el entorno del fundador del PRO, creen que una candidatura de la exgobernadora en territorio bonaerense es el único camino para evitar una sangría en las elecciones de este año, instancia en la que ya hay varios anotados con ganas de abrir internas. Acaso con esa propuesta, y con la idea de acercar posiciones, es que también se reunió Macri con Vidal el último sábado. Fuentes al tanto de ese encuentro dijeron a Letra P que la reunión fue de carácter familiar y que sirvió para distender la relación. De hecho, también participaron Juliana Awada y Enrique Sacco

 

Es por eso que el almuerzo en Exaltación de la Cruz fue leído en varios sentidos, sobre todo a instancias de las tensiones que surgieron en las últimas reuniones entre halcones y palomas. Lo que sí está claro, es que el enigma Vidal repercute de manera directa en todo el frente, y la falta de definiciones políticas de la cúpula de conducción obliga a los socios minoritarios de Juntos por el Cambio a especular con sus movimientos y poner en stand by el pitazo de largada para la campaña.