27|11|2021

14 de abril de 2021

14 de abril de 2021

La exgobernadora se declaró libre de jefes políticos. Se puso a la par de Macri y Larreta y se subió a la carrera presidencial. Palos a los halcones y a AF.

La exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal utilizó este miércoles algunos momentos de la presentación de su libro Mi Camino para enviar un mensaje político tanto al Frente de Todos, al que cuestionó por la campaña de vacunación, como a su propio espacio, con fuertes críticas al ala dura de Juntos por el Cambio que comanda la presidenta del PRO nacional, Patricia Bullrich. Además, mantuvo el enigma sobre una eventual postulación en las elecciones de medio término y se subió a la carrera presidencial 2023. Lo hizo destacando su paso por la gestión en Buenos Aires, reivindicando su rol dentro de la alianza opositora y poniéndose en pie de igualdad con sus “padres” políticos Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta, dos de los principales líderes de la oposición.  

 

“El consenso no es ni tibieza, ni negación de valores, y sentarme con otro que es distinto a mí no me convierte en el otro. Creo que la firmeza no se proclama, se ejerce y se demuestra. Yo no soy firme porque descalifique o insulte al gobierno en un tuit, en un posteo de Instagram, o (porque) vaya a un programa y lo haga. Soy firme si cuando gobierno doy las batallas que hay que dar”, remarcó la exmandataria en la presentación de su obra, en la que plantea un recorrido sobre los desafíos de su gestión, hace autocríticas en Cambiemos y deja un buen espacio para hablar sobre su vida íntima, alejada de los pasillos de la política.

 

Con esas frases, la paloma reina en Juntos por el Cambio remarcó la distancia que la separa del ala más dura de su espacio, la que comanda el expresidente y la presidenta del PRO nacional, y detrás de quienes se encolumnan el exsecretario de Medios Hernán Lombardi, el diputado Fernando Iglesias y el excandidato a vicepresidente Miguel Ángel Pichetto. “La descalificación es el reflejo de la falta de argumentos. Cuando necesitás insultar al otro no tenés mucho para explicar”, amplió Vidal y abogó por trabajar en base a la moderación, una estrategia que la ayudó a convertirse en la primera gobernadora mujer de Buenos Aires y que retomó apenas dejó el sillón de Dardo Rocha en La Plata, en diciembre de 2019. “Se ponía en duda que una mujer pudiera gobernar la Provincia. Por algo me decían Heidi”, chicaneó aludiendo al apodo que le puso Aníbal Fernández, su adversario directo en aquella contienda de 2015.

 

En la nota que firmó en el diario La Nación con la que anticipó parte de su libro, Vidal cuenta su relación con Rodríguez Larreta y Macri en la primera etapa del PRO. “A lo largo de mi carrera tuve dos padres. Horacio fue mi padre en la gestión (…), Mauricio fue mi padre en la política”, escribió. Este miércoles, ante la pregunta de la periodista Eleonora Cole, amplió ese concepto y dejó flotando su emancipación.

 

“Cuando gané la provincia de Buenos Aires, pasamos a tener responsabilidades distintas. De repente, me encontré que con que era yo quien tomaba la última decisión (…) Eso fue irme de casa. Costó, pero me ayudó mucho a crecer”, dijo la exgobernadora, quien no obstante dijo que “uno vuelve siempre a la casa de los padres”.

 

La periodista Eleonora Cole, mano a mano con Vidal.

Letra P viene contando el derrotero de Vidal desde que dejó el cargo ejecutivo y decidió mantenerse en el llano. Fuentes de su círculo íntimo y otras vinculadas a intendentes que siguen viéndola como la referente número uno insisten con ponerla en el lote de presidenciables. Este miércoles, Vidal gambeteó la pregunta, pero dejó una certeza: está en carrera. “¿Va a ser candidata a presidenta?”, preguntó la entrevistadora. “Lo que puedo decirle a la gente es que en esta elección y en la siguiente y en la siguiente, voy a poner el cuerpo. Lo que vaya a ser, lo va a definir la gente, no lo voy a definir yo ni una mesa política”.

 

Momentos antes, la conversación había girado en torno a aquella charla que mantuvo a mediados de 2019 con Macri en Los Abrojos, donde hablaron del Plan V y el posible desdoblamiento de la elección en Buenos Aires de la nacional, cuando Cambiemos advertía difícil alcanzar la reelección presidencial. “¿Sentís que ese fue el momento de quiebre, de sentarse a la par, al lado de los padres?”, preguntó Cole. Vidal dijo que no se arrepiente de haber rechazado el Plan V ni el desdoblamiento, volvió a referirse al trabajo en equipo y remarcó que venían de una crisis muy dura, en 2018, donde a ella le tocó gobernar “el lugar donde más se sintió esa crisis, el conurbano”.

 

Pese a que ella lo reconoce como uno de sus padres, al vidalismo le incomoda que la prensa siga citando a Rodríguez Larreta como el jefe político de Vidal. Cortar el cordón umbilical es condición sine quanon para cualquier aspiración de llegar a la Casa Rosada. En su libro, la exmandataria dice: “Siempre valoré esa capacidad de Horacio de ponerse en otro lugar en su vínculo conmigo, aun con tensiones. Tal es así que hoy, cuando muchos asumen que ambos podríamos aspirar a ser candidatos a presidente de la Nación, los dos siempre contestamos que si eso sucediera vamos a hablar y a ponernos de acuerdo, pero de ningún modo vamos a poner en juego nuestra relación”.

 

Críticas al gobierno

Por otra parte, la exgobernadora criticó con dureza al gobierno de Alberto Fernández y lamentó la crisis provocada por la pandemia. “Estoy muy preocupada por la cifra de fallecidos de hoy, por lo que viene pasando, sobre todo en las últimas semanas. Parece que la pandemia recrudeció”, sostuvo.

 

“Hoy estamos así porque no tenemos un plan de vacunación que haya funcionado. Por eso llegamos hasta acá. El año pasado nos encerramos porque no había vacunas y porque el sistema de salud tenía que ser fortalecido. Y yo lo acompañé, lo entendí (al Presidente), pero ahora, este año, sí hay vacunas pero no hay vacunas en nuestro país. Hoy lo dijo la ministra (de Salud de la Nación, Carla Vizzotti)”, sumó. En este sentido, cuestionó al gobierno por no hacer una autocrítica al respecto: “Ni siquiera fueron capaces de decir ‘me equivoqué, prometí algo que no se podía cumplir o pensé que lo podía cumplir y no pude’, antes de pedirle un esfuerzo al otro”. 

 

La presentación del libro de Vidal fue seguida por una módica presencia de personas a través de sus redes sociales, a diferencia de la cobertura que le dieron los medios de comunicación y las personalidades de la política a lo hecho por Macri con su libro “Primer tiempo”. Ya había aplazado la presentación de “Mi camino”, justamente, por la salida del libro de su (ex) padre de la política. Este miércoles, también le jugó en contra la atención que acaparó la crisis sanitaria con un récord de contagios y la esperada palabra del Presidente, que a la postre anunció medidas de restricción para frenar la ola ascendente de contagios.