13|11|2021

Alerta segunda ola: a qué le tiene miedo el Gobierno

19 de marzo de 2021

19 de marzo de 2021

Sin margen social ni económico para restricciones severas, el Ejecutivo padece la falta de vacunas. Fronteras en la mira y la "gildización" de los gobernadores.

El comienzo del otoño no se dio según lo previsto. Sin la llegada masiva de las dosis comprometidas por los laboratorios, el presidente Alberto Fernández teme que la ya inevitable segunda ola de coronavirus altere significativamente las expectativas del Gobierno para el año electoral, que incluían un avance a paso firme del plan de vacunación y un carril paralelo de recuperación económica.

 

El panorama es diferente al que la Casa Rosada había soñado durante el verano, cuando la circulación se agilizó y la temporada de verano cambió el humor social y sumó una ayuda en la reanimación de la economía. Los papeles firmados prometían un flujo constante y voluminoso de Sputnik V durante enero y febrero, hasta llegar a las 20 millones de dosis comprometidas. A eso se sumarían las vacunas de Sinopharm y Covishield. Para abril, el empresario Hugo Sigman había comprometido 22 millones de dosis del líquido de AstraZeneca/Oxford.

 

Pasada la temporada estival, sin embargo, Argentina cuenta con poco más de 4 millones de dosis y la segunda ola está a las puertas, en una región que empieza a ver el colapso del sistema sanitario, con un crecimiento vertiginoso en el número de casos y de muertes. Fernández apeló por primera vez a la cadena nacional para llamar la atención de la ciudadanía, que se acostumbró en los últimos meses a una cierta nueva normalidad, recuperó las reuniones sociales y el turismo. 

 

“Un problema es la escasez global de vacunas. La gran mayoría de los países está con pocas vacunas o sin acceso. Además, hay un retraso global en la entrega”, dijo el Presidente en el mensaje que se emitió este jueves. El discurso no incluyó anuncios, pero que dejó flotando la sensación de que el escenario de la pandemia puede volver a complicarse de un momento a otro.

 

“Las dos preocupaciones centrales son la segunda ola del virus y el aumento de precios, sobre todo de alimentos. La economía viene bien. Hay buenos números de la industria y de las pymes, pero tienen que llegar más vacunas”, le dijo a Letra P un integrante de la mesa chica del Presidente, poco antes de que se emitiera el mensaje en cadena nacional. En la cuestión de los precios trabaja el gabinete económico. 

 

Aunque van en lento pero sostenido ascenso, los números de contagios no son todavía motivo de alarma. Tanto la Rosada como los gobiernos provinciales entienden que los sistemas sanitarios están preparados para atender la demanda, en tanto y en cuanto la situación no se salga de cauce y sea similar a la de 2020. Con todo, el mayor temor está en las fronteras y en la situación de colapso que se vive por estas horas en Brasil y Paraguay, y que tiene en alerta a Uruguay y Chile.

 

Sobre ese punto en particular habló el Presidente el jueves al mediodía con los gobernadores, que le expresaron su preocupación por el eventual ingreso del virus desde los países limítrofes. Uno de los que tomó la palabra fue Gildo Insfrán -criticado por sus estrictas medidas sanitarias-, que detalló cómo vive desde Formosa la situación de Paraguay, país con el que comparte 700 kilómetros de frontera. “Si la situación se complica, se van a ‘gildizar´ todos. No hay otra forma de frenar el avance del virus que tomando medidas estrictas”, apuntaron en la Casa Rosada. El lunes, los gobernadores de las provincias que lindan con países limítrofes tratarán el problema de las fronteras con el ministro del Interior, Eduardo de Pedro, en una reunión que mantendrán por videoconferencia.

 

En tanto, la misma preocupación le transmitieron este viernes los ministros y ministras de salud de las provincias a la titular de la cartera nacional, Carla Vizzotti, quien confirmó en conferencia de prensa que coincidieron en la necesidad de desalentar los viajes al exterior. Vizzotti explicó, además, por qué el Presidente decidió hablar en cadena nacional. “El motivo era transmitirle a la población la situación, decirle que justamente nosotros habíamos trabajado el año pasado para fortalecer el sistema de salud y que pudiera dar respuestas. Se amplió el 47% las camas de terapia, el 60% los respiradores. Es un objetivo que tuvimos y entendemos que no se ha valorado lo suficiente. Es contrafáctico lo que hubiera sucedido”, dijo Vizzotti.

 

La ministra remarcó, además, que el problema de la falta de vacunas “excede al Estado argentino”. “Los laboratorios no han cumplido. Hay 18 países que tienen el 88% de las dosis y solo 15 tienen más del 10% de las dosis que compraron”, apuntó. En los próximos días, buscarán reforzar la comunicación de estos puntos a la ciudadanía. 

 

Pese a la demora en la vacunación, el Gobierno se encargó de dejar en claro que no habrá un nuevo confinamiento que frene la actividad económica, como en 2020. “No estamos en marzo de 2020. No estamos pensando en esas medidas de confinamiento. Apostamos a los cuidados. Tenemos un camino recorrido, herramientas. Nos ha ido bien después del aumento de casos de diciembre, hemos podido sostener el turismo”, dijo Vizzotti.

 

En la Casa Rosada entienden que no hay margen social ni económico para volver a esas restricciones, mucho menos cuando los indicadores empezaban a mostrar cierta recuperación, clave para el oficialismo en pleno año electoral.