30|11|2021

"Nada tiene que impedirnos sostener la unidad del peronismo en Santa Fe"

15 de febrero de 2021

15 de febrero de 2021

El Secretario General de ATE Santa Fe le hace un guiño a Perotti y le pega a Lifschitz. No piensa en ser candidato, pero empuja a la cancha al ministro Rossi.

Para el secretario general de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) Santa Fe, Jorge Hoffmann, el justicialismo tiene que permanecer unido más que nunca en el distrito, porque ahora “está al frente del Estado provincial”. El sindicalista le pegó duro al exgobernador Miguel Lifschitz y elogió al actual Omar Perotti, al asegurar que en el último gobierno socialista "se seguían las pautas de austeridad y ajuste del gobierno nacional” de Cambiemos, cuando en la actualidad hay “una gestión con otro criterio”.

 

Militante desde la década de los 70, cuando estudiaba abogacía en la Universidad Nacional del Litoral (UNL), Hoffmann es un ferviente defensor de los Derechos Humanos y conduce ATE desde hace décadas. El gremialista, que fue candidato a vicegobernador de Agustín Rossi en 2011, confió que la negociación paritaria provincial se mantiene fría, pero destacó el pase a planta de más de 2.000 trabajadores contratados.

 

Hoffmann, que estuvo muy cerca de convertirse en diputado nacional en 2019, afirmó que no piensa en ser candidato nuevamente este año pero, consultado sobre el armado de la lista de senadores nacionales, al igual que Armando Traferri, postuló al ministro de Defensa.

 

-¿Cómo empezaron las negociaciones paritarias?

 

-Las paritarias, sobre todo a principio de año, están sobredeterminadas por la política salarial, y aún no hemos recibido ninguna oferta. No obstante, se resolvieron importantes cuestiones como, por ejemplo, que esta semana comiencen los procedimientos necesarios para el pase a planta de trabajadores contratados. Son más de 2.000, en su mayoría de Salud. Esto es muy importante. A su vez, se producirá la titularización de alrededor de 700 u 800 compañeros que están subrogando cargos y se les reconocerá, de esta forma, su nivel correspondiente. Son temas pendientes, resabios del neoliberalismo y los ajustes en materia de empleo que vienen del anterior gobierno.

 

-¿Por qué después de tantos años recién ahora pueden alcanzar un acuerdo de pase a planta?

 

-Porque en el terreno del empleo, Santa Fe se ubicaba entre las provincias que habían cumplido con las metas que se había propuesto el gobierno nacional (de Cambiemos) de no incrementar el empleo público. Observamos que en los cuatro años de la gestión del anterior gobierno prácticamente el empleo formal no se incrementó, hubo muchísimas jubilaciones y no se repusieron esas salidas, ni tampoco se incorporaron los trabajadores necesarios e imprescindibles para la propia evolución del Estado.

 

-¿Qué comparación hace entre la gestión de Perotti y la de Lifschitz?

 

-Es muy difícil hacer una comparación porque la gestión de Perotti encontró muchísimas dificultades para desarrollar un plan de gobierno en pandemia, pero nadie desconoce la situación en que se encontraba la provincia cuando asumió. Con atrasos en el pago de las obras públicas, en la necesidad de recurrir al banco provincial para pagar sueldos, con una deuda importante. Es decir, el gobierno de Lifschitz terminó en una situación gravosa, de esto no hay duda. En la provincia de Santa Fe se seguían las pautas de austeridad y ajuste del gobierno nacional de Cambiemos. Ahora, el gobierno de Perotti tiene otro criterio, la situación financiera de la provincia es totalmente distinta y, a su vez, está demostrando una serie de iniciativas que nos parecen bien, como los pases a planta, la titularización de las subrogancias, el Boleto Estudiantil. El gobierno de Lifschitz padeció los efectos de la política económica desastrosa de Cambiemos, pero los silenció, lo que para mí demuestra que en términos ideológicos hay algunos aspectos en los que evidentemente está de acuerdo. Eso se reflejó ya en 2015 en la actitud política de Lifschitz de decir que Macri y Scioli eran lo mismo.

 

-En 2019 fue candidato y estuvo muy cerca de ser diputado nacional, ¿este año volverá a intentarlo?

 

-No, no estoy pensando nada al respecto. Yo creo que pensar en candidaturas antes de un armado político, antes de un "para qué", es una irresponsabilidad, fundamentalmente por cómo está hoy el país. Yo quiero el desarrollo de la Argentina y un peronismo pujante, fuerte, amplio, democrático, transversal. Después las circunstancias a uno lo van colocando en el lugar que tiene que ser.

 

-¿Qué piensa de una posible fórmula para el Senado compuesta por Roberto Mirabella y María de los Ángeles Sacnun?

 

-¿Por qué no Agustín Rossi? ¿Por qué no Sacnun y Mirabella? Me parece que son situaciones que hoy no tiene sentido discutirlas. En el Frente de Todos se tiene que hacer el intento de lograr cada vez un mejor funcionamiento, lograr un proceso de discusión interna que de ninguna manera signifique fractura y antagonismo, sino discusión a partir de la cual ver cómo salimos adelante.

 

-¿Cómo observa la conformación política o la unidad dentro del PJ santafesino después de lo que ocurrió con Traferri?

 

-En Santa Fe el PJ expresa a cientos de miles de voluntades. Las cuestiones que están en el plano de lo personal, de lo individual, no se pueden trasladar a los términos de la política. Yo no voy a dejar de plantear la necesidad de la unidad porque Fulano o Zutano hagan tal cosa. Son procesos políticos, procesos de masas. Nada nos tiene que impedir sostener la unidad en un movimiento popular como el PJ o el Frente de Todos, que a su vez están al frente de los Estados nacionales y provinciales. Después, las otras cuestiones se resuelven por otro lado, y se tienen que resolver.

 

-Desde su óptica de militante peronista, ¿qué piensa de las reflexiones que Perotti hizo en la asunción de las autoridades del PJ?

 

-Me parece que tuvo una actitud y un análisis muy claros, que tienen que ver con la explicación de lo que nos está pasando después de 12 años de estar fuera del poder. Es interesante lo que dijo sobre la predisposición a escuchar y discutir respecto de las situaciones que son necesarias modificar. Creo que todavía todo discurso está atravesado por la pandemia y necesariamente tiene que ser así. La política se construye todos los días, más allá de los discursos.