20|1|2022

Diputados: el cinturón de fuego, los extremos se tocan y Camaño on fire

07 de diciembre de 2021

07 de diciembre de 2021

Todos los colores en la Cámara baja. El impacto del bloque radical separatista. La vecindad de Milei y Del Pla. Amarilla de Massa a Monzó y reclamo de paridad. 

La jura de las 127 diputadas y diputados que fueron electos en los comicios del 14 de noviembre, aportaron este martes los primeros pantallazos y curiosidades de cómo será la convivencia y el clima que tendrá la nueva Cámara de Diputados durante los próximos dos años.

 

En el interbloque de Juntos por el Cambio el escenario será otro a partir de este martes y esos cambios se notaron en las caras de los recién llegados. El conglomerado viene de días muy espesos por las peleas internas del radicalismo, cuyo bloque se terminó de fracturar este lunes. Ese dato no pasó inadvertido en la actitud de los recién llegados que desde este martes formarán parte de un bloque radical disidente.

 

El economista Martín Tetaz buscó ponerse a tono con el discurso del espacio nosiglista y volvió a echar mano a su recurso de las remeras con frases. "Esto recién empieza", se podía leer en la chomba blanca que tenía debajo del blazer. Como suele pasar en el recinto con los bloques más pequeños, el espacio UCR Evolución, que preside el cordobés Rodrigo De Loredo, tiene a buena parte de sus bancas ubicadas en la última fila del hemiciclo.

 

Tetaz, y el desafío de UCR-Evolución hecho remera.

Antes del comienzo de la ceremonia, cuando se sentaron todos en sus bancas, uno de los diputados que transita la mitad de su mandato bromeó. "Ésa línea es el nuevo cinturón de fuego", lanzó a las risotadas para reflejar quiénes estarán sentado en la última fila. Detrás del bloque del PRO, en el ala izquierda, se ubicaron los cuatro integrantes del espacio que lidera Emilio Monzó, acompañado por Margarita Stolbizer, Sebastián García De Luca y Domingo Amaya.

 

Un par de bancas a la derecha, en la misma línea circular está el bloque que integran los ultraliberales Victoria Villarruel y Javier Milei. Ambos quedaron inmediatamente al lado de la bancada del Frente de Izquierda de los Trabajadores que desde este martes cuenta con cuatro escaños. Las ubicaciones no tendrán cambios de ahora en adelante y Milei sesionará al lado de la diputada y dirigente docente Romina del Pla, junto a Nicolás del Caño, Myriam Bregman y Alejandro Vilca. Esas bancas se llevaron gran parte de la atención durante la ceremonia, porque el espacio de ultraderecha estará ubicado al lado de los representantes de la izquierda trotskista.

 

Milei, Del Pla y Del Caño: los extremos se tocan

En un anticipo de la áspera convivencia que tendrán pudo escucharse en las frases que utilizaron para jurar. Cuando le tocó su turno, Villarruel fue una de las primeras que cosechó silbidos del recinto porque le dio rienda suelta al negacionismo de la última dictadura que desplegó durante la campaña. Juró "por las víctimas del terrorismo", como una forma de reivindicar su prédica. De inmediato, los abucheos retumbaron en el recinto, pero también las ovaciones de quienes la acompañaron.

 

Las expresiones de Villarruel dejaron en segundo plano la actitud de Milei, que se respaldó en el mármol de la pared del recinto y no pudo ocultar su cara larga ante la vecindad que tendrá de ahora en adelante con la izquierda. A contrapelo de Villarruel, Del Pla juró por "los trabajadores, los jubilados, que son las víctimas de todos los ajustes, contra el pacto del FMI y por el gobierno de los trabajadores". Del Caño, otro nuevo vecino de Milei, juró "por echar al FMI, por desconocer la deuda fraudulenta y por la juventud que lucha por el planeta", mientras que Alejandro Vilca juró su cargo y se transformó en el primer recolector de residuos que llega a Diputados. El jujeño juró por "el sacrificado pueblo de Jujuy y a los pueblos originarios" y lo hizo con una whiphala en su muñeca izquierda.

 

El regreso de Monzó al recinto fue festejado por varios de sus excompañeros de bancada durante la era de Cambiemos. Su banca también está en la zona del "cinturón de fuego", pero ni lerdo ni perezoso Monzó estuvo casi media hora hablando con el senador Martín Lousteau, que estaba en el palco de invitados especiales para respaldar al bloque radical disidente luego de una semana de interna feroz. Estaba ubicado a la izquierda del presidente de la Cámara, Sergio Massa. En el mismo espacio estaba el senador y exgobernador Alberto Weretilneck, pero la atención se la llevó el extenso diálogo que mantuvieron Lousteau y Monzó. Fue tan notorio el intercambio que ante la multiplicación de los ruidos, Massa le dijo en voz alta: "Yo no se la hice tan difícil, diputado Monzó" en referencia a la charla que mantenían cuando los legisladores debían guardar silencio. Monzó se sonrojó, saludó a "rulos" y se fue a su banca ubicada en el fondo omnipresente.

 

En el sector reservado para los funcionarios, a la derecha de la Presidencia, en la primera fila se dejaron ver el ministro del Interior, Eduardo De Pedro, el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, el ministro de Salud, Nicolás Kreplak, y su par bonaerense, Sergio Berni, que fue exclusivamente para acompañar a su consorte, Agustina Propato que juró como diputada.

 

Berni fue a la jura de su esposa, la diputada Propato.

Para sorpresa de casi todo el recinto, De Pedro recibió un elogio público de la Coalición Cívica. Fue en boca del titular de la bancada, Juan Manuel López. "Hubo un escrutinio en una elección limpia y lo digo sabiendo que está acá el ministro de Pedro", lanzó el legislador y se llevó el aplauso de casi todo el recinto.

 

Cuando la jura ya se había completado y comenzó la sesión para elegir a las nuevas autoridades de la Cámara, la diputada Graciela Camaño cuestionó que no había una sola mujer en las vicepresidencias del cuerpo. Propuso a dos exgobernadoras: a la bonaerense María Eugenia Vidal y a la fueguina Rosana Bertone, en una movida bien a su estilo de tercera posición.

 

Las dos aludidas declinaron el ofrecimiento, pero Camaño dejó en evidencia que por fuera de todas las declaraciones de paridad, el cuerpo no contaba "ni con una mujer", como lanzó "La negra". En su lugar, el cuerpo se deshizo en elogios para Marta Lucheta, prosecretaria parlamentaria que a sus 75 años dejará el cuerpo. Considerada como la máxima conocedora del reglamento, ingresó al cuerpo el 1 de julio de 1973, un año antes de la muerte de Juan Domingo Perón.