21|6|2022

Ante Biden, Alberto Fernández acusó a la OEA por el golpe en Bolivia

10 de diciembre de 2021

10 de diciembre de 2021

El presidente participó del foro que organizó EEUU. Críticas a la comunidad internacional y elogios al país andino en un video grabado.

El presidente Alberto Fernández criticó este viernes, en el marco de Cumbre por la Democracia convocada por su homólogo estadounidense, Joe Biden, el “golpe avalado por gran parte de la comunidad internacional y por la Organización de los Estados Americanos (OEA)” en Bolivia en 2019 y aseguró que “la democracia es la mejor garante de la paz”, pero que la misma “no se impone ni con sanciones ni por la fuerza”.

 

 

“La democracia supone no intervención. La democracia es como la paz: no se exporta ni tampoco se impone”, afirmó Fernández, junto al cancillerSantiago Cafiero, a través de un video grabado en el encuentro internacional que organiza el gobierno estadounidense y cuenta con la participación de más de 110 países de todo el mundo.

 

El mandatario argentino dedicó una gran parte de su intervención a recordar el golpe de Estado que “en la querida república hermana” de Bolivia derrocó al expresidente Evo Morales en 2019. “Ha padecido un golpe avalado por gran parte de la comunidad internacional y por la OEA y pudo recuperarse y recuperar la democracia y hoy en día tiene vigencia plena la institucionalidad allí”, declaró Fernández. El actual gobierno boliviano, conducido por el presidente Luis Arce Catacora, no fue invitado al evento internacional, al igual que Venezuela, Nicaragua, Cuba y El Salvador, todos países con los que la administración demócrata de Biden mantiene diferencias.  

 

A pesar de esto, Fernández destacó la “realidad” que se vive en el país limítrofe porque “tal vez Bolivia sea un buen ejemplo de la importancia de la democracia”. El mandatario argentino valorizó la reciente historia andina, donde el derrocado Movimiento Al Socialismo (MAS) logró volver al poder un año después de su violenta salida a través de elecciones democráticas y limpias, donde consiguió el 55,11% de los votos.

 

La participación argentina en la Cumbre organizada por Washington surgió luego de la invitación que le entregó la Casa Blanca a la Casa Rosada el pasado 9 de noviembre, donde Biden destacó el rol de Buenos Aires “en la labor para construir sociedades democráticas respetuosas de los Derechos Humanos, que es lo que permite prosperar a nuestros ciudadanos”. Además, se da en el marco de la reestructuración de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), donde el gobierno norteamericano ostenta una gran influencia y poder a la hora de tomar decisiones sobre un posible acuerdo final, y en momentos en los que Fernández recibe a los expresidentes de Brasil y Uruguay, Luiz Inácio da Silva y José Mujica, respectivamenten el marco de la celebración por los 38 años de la recuperación de la democracia en el país.

 

Las críticas a la OEA también se dan en el contexto de una larga historia de distanciamiento del mandatario argentino con el organismo multilateral. Desde su asunción, Fernández ha criticado su papel y, principalmente, a su secretario general, el uruguayo Luis Almagro por considerarlo partícipe y cómplice del golpe de Estado que hace dos años derrocó a Morales. En noviembre de 2019, la OEA publicó un informe donde aseguró que el oficialismo boliviano había cometido fraude en las elecciones presidenciales, lo que profundizó las protestas y los levantamientos militares contra el gobierno de turno. Meses después, diversos estudios internacionales demostraron y detallaron deficiencias crónicas en su metodología y desmintieron las afirmaciones del organismo.

 

“La democracia es, por sobre todas las cosas, diálogo. Ese diálogo hay que asumirlo en un ámbito de convivencia y esa mejor convivencia se valida día a día. Trabajemos para que la democracia sea el mejor garante de la paz mundial”, completó Fernández.