19|11|2021

09 de octubre de 2021

09 de octubre de 2021

La salida de Español de la Secretaría de Comercio da cuenta de una guerra que el Gobierno viene perdiendo. ¿Controles son votos? ¿Casco o guantes?

"Alberto Fernández sabe que la suerte electoral del Frente de Todos depende ahora solamente de la economía. Sin sobresaltos por delante en el frente sanitario, el Presidente ordenó concentrar todos los esfuerzos en ponerle un freno al alza del precio de los alimentos, que golpea los bolsillos del electorado".

 

Así comenzaba una nota de Gabriela Pepe publicada por Letra P el 14 de febrero, en el amanecer del año electoral que ocho meses después le daría un revés durísimo al Gobierno, que no había conseguido los resultados que necesitaba: aunque desaceleró hacia mitad de año, la inflación rompió el techo de las previsiones guzmanistas del presupuesto 2021 (del 29 al 33 por ciento anual) y colocó las estimaciones privadas en un rango parecido al 2019 macrista. No poder con el problema de la inflación fue una de las múltiples causas del fracaso de la aventura en el poder de Mauricio Macri, que había canchereado asegurando que iba a bajarla de taquito.

 

En otra nota premonitoria de este portal, en este caso publicada el 17 de mayo, Marcelo Falak señalaba que "la promesa electoral de Alberto Fernández y del Frente de Todos apuntaba centralmente a que la emergencia de un peronismo reunificado revirtiera las políticas macristas de ajuste, pusiera 'dinero en el bolsillo de los argentinos' y se ubicara al frente de una gesta nacional contra la pobreza y la indigencia".

 

"En ese planteo -agregaba-, el precio de los alimentos resultaba una cuestión esencial. Sin embargo, otra vez pasaron cosas, entre ellas, una pandemia que en 2020 paralizó la actividad económica y reprimió una inflación legada por el gobierno anterior, que, sin medidas específicas, no tiene por qué no marchar a una velocidad crucero del 45 al 50 por ciento anual cuando el mercado recupera un pulso casi normal"

 

Falak se preguntaba:

 

"¿Está la Argentina ante la primera y más importante promesa no cumplida del Gobierno?".

 

"¿Qué pasará con ese asunto ultrasensible ahora que asoma el proceso electoral y que el Presidente regresó de su gira europea con la firme intención de poner manos a la obra?".

 

"¿La firmeza del Presidente es tal cosa o debilidad a los ojos de un kirchnerismo dispuesto a tensionar la coalición de gobierno para confrontar modelos y ya avisa, on the record, que el oficialismo va camino a una derrota en las urnas si no le pone freno a la carrera alocada de los precios?". 

 

En todos estos meses, el Gobierno fue y vino aflojando o tensionando con los formadores de precios a través de programas múltiples que nunca quiso llamar de control de precios: Cuidados, Máximos, Premium fueron una batería de medidas que no frenaron la carrera que golpeó el bolsillo y el humor del electorado.

 

La llegada a la Secretaría de Comercio Interior de Roberto Feletti, referente del kirchnerismo duro que encabezó Cristina en épocas de Boudou y después con Axel Kicillof en el Palacio de Hacienda y, sobre todo, el supersecretario Guillermo Moreno justamente en Comercio Interior, acaso preanuncie políticas más estrictas para, de una vez, controlar los precios. Noviembre está cada vez más cerca.