17|11|2021

Volver a 2003: Fernández, en busca del primer kirchnerismo perdido

27 de octubre de 2021

27 de octubre de 2021

El FdT tiñó de épica nestorista el acto en Morón y reinstala la ilusión en la campaña. FMI, medios y justicia en el discurso presidencial. NK, al escenario.

En el mar de malas noticias, el Frente de Todos (FdT) se agarra del saco chingado del expresidente Néstor Kirchner y busca traer al presente las virtudes del primer kirchnerismo perdido, esas con las que el peronismo volvió a ilusionar y recuperó el poder en 2019. Es la síntesis que deja el acto de este miércoles en Morón, donde el presidente Alberto Fernández, único orador de la jornada, desplegó un discurso cargado de épica nestorista, trazando un parangón entre la Argentina que recibió el santacruceño en 2003 y la que él heredó y aludiendo a las batallas que marcaron aquella gestión contra el FMI, los medios, la justicia y las corporaciones. El multitudinario evento al que asistieron todos menos Cristina Fernández sirvió además para mostrar unidad en medio del tembladeral que provocó la derrota en las primarias, que hizo crujir la alianza y la dejó al borde de la ruptura. Néstor vive en el corazón (y en la campaña) de Todos.

 

El calor, los bombos, las banderas y los cánticos en un estadio colmado por más de 30 mil militantes que llegaron bajo el ardiente sol al estadio para conmemorar a Kirchner fue el marco perfecto para un peronismo que intenta sobreponerse en el sprint final de la campaña para las generales del 14 de noviembre.

 

Kirchner es el vértice indiscutible del arco variopinto que integra la coalición de gobierno. La imagen que brindaron este miércoles fue de unidad, aun en “las diferencias y los matices”, según las palabras del primer mandatario. La foto de este miércoles intenta borronear las imágenes de los festejos por el 17 de octubre que mostraron a un peronismo dividido.

 

Las tribunas del estadio de Deportivo Morón las llenaron Nuevo Encuentro, agrupación del intendente local Lucas Ghi; el sindicato de Camioneros comandado por Hugo Moyano; La Cámpora y el Movimiento Evita; en el campo, decenas de agrupaciones políticas, sociales y de derechos humanos más chicas se agolpaban.

 

La cartelería con la cara del expresidente se encontraba en cada rincón y en cada toma. Cada dirigente que pasó por un micrófono rememoró sus virtudes y su voz sonó con fuerza en un video, minutos antes de que subiera al escenario la plana mayor del oficialismo. En su discurso, Fernández fue contundente: dijo que Néstor es su guía, que esta época se parece mucho a aquel 2003 en el que llegó a la presidencia y que va a hacer lo que aquel hizo.

 

“Néstor asumió en una época que se parece mucho al tiempo en que nosotros tuvimos que asumir la presidencia, el 10 de diciembre de 2019”, afirmó el primer mandatario apenas empezó su discurso y comparó la “pandemia de la Alianza”, la crisis, el desempleo y la deuda de 2003 con la herencia de la “otra pandemia”, la del gobierno macrista. “Estas caras que veo acá reclaman más empleo, más trabajo, más producción; son las mismas caras que veíamos con Néstor en 2003 y son las mismas obligaciones que tenemos ahora”, insistió.

 

El eje central de su discurso fue la negociación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Era el lema de la convocatoria: “Primero se crece, después se paga”. Dijo que no se va a “arrodillar” ante del FMI y que no va a hacer un acuerdo que postergue más a los argentinos y a las argentinas. “Todo esto lo digo como lo digo porque tuve un maestro extraordinario que fue Néstor Kirchner, a su lado negocié con los acreedores privados y con el FMI”, volvió a comparar la actualidad con el primer gobierno kirchnerista.

 

Con estilo Kirchner, cuestionó también a la justicia, a los medios de comunicación y a los sectores concentrados de poder que empujan los precios de los alimentos por las nubes. “La inflación no tiene más explicación que un grupo de pícaros que especulan y quieren sacar más ganancias a costa de los argentinos; acá no es problema de base monetaria, el problema es la concentración de la producción de los alimentos, hay que ser firmes, plantarnos ante los poderosos”, desafió en medio de la pulseada con los oligopolios por el congelamiento de precios de 1.500 productos de la canasta básica.

 

“Vayamos con toda la fuerza como siempre hicimos, tenemos que convencer a cada argentino y cada argentina, porque el país que Néstor se propuso todavía está pendiente. Mi destino es terminar la tarea que empezó Néstor y siguió Cristina, hacer una Argentina justa, libre y soberana”, cerró Fernández.