29|11|2021

Larreta rechaza un diálogo con el Gobierno para esquivar el fuego halcón

19 de octubre de 2021

19 de octubre de 2021

Aunque pontifica sobre la necesidad de un pacto para gobernar con el 70% del sistema político, el alcalde buscó despejar las sospechas del ala dura de JxC.

"El Gobierno no ha mostrado ninguna predisposición ni actitud de respeto del diálogo, resulta sorprendente que se acuerden de eso dos semanas antes de las elecciones", dijo el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, para tomar distancia de la propuesta que ratificó este fin de semana el titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, que propone un acuerdo de puntos básicos con la oposición después del 14N. Uno de los destinatarios de esa iniciativa es el alcalde porteño. Días atrás pontificó en IDEA sobre la necesidad de un pacto para gobernar que reúna al 70% del sistema político, pero ahora buscó despejar las sospechas del ala dura de Juntos por el Cambio (JxC) sobre su perfil dialoguista frente a los cantos de sirena oficialistas que tienden una mesa de negociación postelectoral.

 

"Cada vez que hablan, se ocupan de defenestrar a la oposición. No hay canal de diálogo. Toda convocatoria de diálogo debe ser canalizada por el Congreso, pero hasta el día de hoy yo no he visto ninguna intención de diálogo", atajó Rodríguez Larreta en la conferencia de prensa que encabezó este martes para anunciar que desde el miércoles el uso del barbijo dejará de ser obligatorio en la Ciudad de Buenos Aires.

 

Cuando Rodríguez Larreta comenzó a hablar de un posible acuerdo, los sectores más duros del PRO salieron a resistirlo. Dentro de la Cámara baja pasó lo mismo, con el diputado y candidato Fernando Iglesias, que se oponía a los acercamientos con el oficialismo para que el recinto vuelva a sesionar y también a un eventual diálogo multipartidario. El legislador cuenta en este caso con el respaldo de el expresidente Mauricio Macri y de la titular del PRO, Patricia Bullrich

 

Como contó Letra P, Iglesias agita en las redes que un virtual acuerdo con el FdT es un nuevo Pacto de Olivos y considera que quienes integran el interbloque y aceptan dialogar con el oficialismo son el “Grupo de Estocolmo”.

 

“La responsabilidad histórica de la oposición es no haber sabido oponerse al peronismo porque sufre del síndrome de Estocolmo: nunca se ha concebido como oposición sino como rueda de auxilio del peronismo y así nos ha ido”, lanzó el diputado que busca un nuevo mandato el 14-N.

 

"La gente quiere dirigentes decentes, que no pacten con el kirchnerismo. JxC se tiene que comprometer a no traicionar al electorado. No se puede traicionar la última esperanza de la Nación", opinó por su parte la fundadora de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, en declaraciones televisivas. 

 

En la misma línea, habló Mario Negri, titular del interbloque de JxC en Diputados. "Llamar al diálogo no es una puesta en escena. Decir 'vengan todos al pie' es el abrazo del oso. Desde JxC no empujamos a nadie, pero tampoco nos usa nadie. El ámbito de discusión de políticas públicas debe ser el Congreso, que tendrá la representación que dispongan las urnas", aseguró el diputado radical.

 

“En todo caso, el Gobierno debe tener un plan, porque lo que hay hoy es un no plan. Tendrá que mandar al Congreso un paquete de leyes, ése es el ámbito de discusión que tendrá la representación que reflejen las urnas el 14 de noviembre", opinó Negri. "Deben tener la certeza de que nosotros no empujamos a nadie, pero tampoco a nosotros nos usa nadie. La idea de un país serio es poner las cartas sobre la mesa, con un diagnóstico real y el que gobierna es el responsable de llevar adelante el plan”, disparó. 

 

Su par mendocino, el exgobernador Alfredo Cornejo había sido un poco más tajante. "El Gobierno no tiene autoridad moral para hacer un gran acuerdo. La Argentina necesita un gran acuerdo para hacer las reformas que permitan mejorar la economía y las condiciones sociales, pero tiene que ser explícito y no con las generalidades que menciona Massa", sostuvo el titular del Comité Nacional de la UCR. 

 

En una entrevista televisiva, Massa había confirmado que trabaja en una mesa de diálogo y que lo había hablado con el presidente Alberto Fernández. Cuando resonaron las primeras críticas, el jefe de Estado usó su cuenta de Twitter en la noche del lunes para diferenciarse de los planteos opositores, en clave de campaña: "Hay dos caminos: Por un lado, estamos quienes le decimos Sí a un diálogo sincero y profundo para abordar los grandes retos de la Argentina. Quienes estamos absolutamente comprometidos con encontrar acuerdos por un país mejor para nuestro pueblo. Por el otro, están quienes dicen que no. No quieren sentarse a dialogar. No quieren encontrar soluciones. En su lugar, ponen palos en la rueda que nos impiden avanzar", escribió Fernández. "Pero persistiremos y los convocaremos una vez más. La Argentina se merece que digan que sí", completó.