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El Presidente visitó Rosario. Perotti y Javkin lo recibieron con “problemas” y se llevaron dinero y compromiso. Trato preferencial en la zona de autoridades.

Por 29/09/2020 19:17

EL REGALO. El gobernador Omar Perotti y el intendente Pablo Javkin prepararon el terreno y Alberto Fernández trajo un regalo a Rosario. El número de homicidios es elevado en la provincia y, sobre todo, en la ciudad más poblada. Por ese motivo, pese a que el motivo del acto estaba vinculado a la pandemia, el rafaelino y el rosarino se permitieron pedirle al Presidente que les dé una mano. Muy cuidadosos, dubitativos por tramos, Perotti y Javkin hablaron de “problemas”: pandemia, inseguridad, incendios en las islas y crisis económica. Bregaron por más y mejor seguridad en sus discursos, frente al mandatario. Cuando le tocó hablar, Fernández anunció que este martes a la mañana había dispuesto el envío de una partida de 3.000 millones de pesos para Santa Fe, específica para seguridad con “foco” en Rosario. Todo cerradito entre los tres.

 

 

KEYWORD POR DUPLICADO.  “Federalizar” y “Unidos” fueron las dos palabras que saltaron a la hora de practicar un keyword. Pese a las demandas legítimas del gobernador y el intendente, el tono del acto fue absolutamente calmo, sin ningún imprevisto. A su manera, cada una de las patas del trío mencionó dichos vocablos. Javkin aclaró que hablaba “sin parcialidad política”. Perotti rescató la “unidad” del trabajo y valoró el “contenido federal” del programa Detectar, que permitirá multiplicar por tres la capacidad de testeo, justamente en una provincia que desde hace unos días cuenta con más casos que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). A su turno, Fernández no perdió la línea y pidió “encarar este tiempo unidos y sin distinciones políticas”.

 

 

PALCO VIP PARA EL ZAR. La organización del acto dispuso de un corralito con tarima para fotógrafos y camarógrafos, a unos 50 metros del escenario. Entre autoridades y trabajadores de prensa se sentaron unas cincuenta autoridades, entre ministros, diputados y diputadas nacionales, legisladores y legisladoras provinciales, y parte del gabinete local. Entre la muchedumbre sorprendió la presencia y ubicación preferencial del dueño de Televisión Litoral y accionista del diario La Capital, Gustavo Scaglione. El zar de medios rosarino primero se paró a un costado del escenario, dialogó largo y tendido con la diputada nacional massista Vanesa Massetani. Apenas pisó tierra el helicóptero que trasladó al Presidente, el empresario también tuvo la suerte de cruzar unas palabras con el vocero presidencial Juan Pablo Biondi.

 

 

SIN AGUA Y DEMORADOS. Ceremonial y Protocolo de la Nación dispone en todo acto al que asista el primer mandatario que los y las trabajadores de prensa aguarden para retirarse del predio hasta que despegue el helicóptero presidencial. La medida permite que las autoridades se retiren sin aguardar, pero los periodistas deban esperar casi media hora para abandonar la ex Rural. Sumado a eso, el corralito para medios fue ubicado al rayo del sol y organizadores ni siquiera colocaron un dispenser de agua para refrescarse.

 

 

BANCA Y BRONCA. Dos tibias manifestaciones se vivieron en los alrededores del predio. Con banderas de color celeste, una columna de Barrios de Pie fue a apoyar y darle algo de calor político a Fernández y tuvo la oportunidad de saludarlo bien desde cerca. En cambio, unos diez ambientalistas se hicieron sentir con megáfono, canciones y griterío justo en el medio del discurso presidencial. “Perotti ecocida” y “No al acuerdo porcino con China” fueron algunas de las proclamas.