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El PJ y el dilema del 17-O: cómo recuperar la calle sin romper la cuarentena

Las organizaciones del FdT organizan un apoyo masivo al Gobierno en medio de las protestas opositoras. Sería en la CGT. Discuten el formato por la pandemia.

Por 22/09/2020 18:21

El tema está sobre la mesa de discusiones del Frente de Todos (FdT) desde hace semanas. La persistencia de las marchas y los banderazos opositores, que cambian de consigna cada semana según la agenda, pone al oficialismo en una encrucijada: cómo mostrar que el Gobierno tiene un respaldo masivo sin salir la calle, ocupada por un sector anticuarentena que se hace sentir fuerte en los medios de comunicación.

El 17 de octubre se impuso en la agenda por naturaleza. Cuando se cumplan 75 años de la gran movilización obrera que salió al rescate de Juan Domingo Perón, el peronismo buscará que Alberto Fernández sienta que el movimiento lo respalda, en medio de una profunda crisis generada por la pandemia, con una economía en terapia intensiva y una oposición que aprovecha el momento para erosionar su poder.

Cuál será el formato de la acción de respaldo es la discusión que tienen, por estos días, todas las agrupaciones que forman parte del oficialismo. Desde el PJ orgánico, gobernadores e intendentes, hasta movimientos sociales de todo el espectro, La Cámpora y la Confederación General del Trabajo (CGT), todas las patas del FdT participan del debate para organizar cómo será la demostración de apoyo que harán el Día de la Lealtad. En la memoria reciente del espacio está el último 17 de octubre, cuando el peronismo celebró la unidad y palpitó el triunfo en La Pampa, con un acto multitudinario. 

 

 

 

“No vamos a hacer ninguna acción que signifique contagiarnos o contagiar a otras personas del virus”, confirmó a Letra P el secretario de Relaciones Parlamentarias y líder del Movimiento Evita, Fernando “Chino” Navarro, que participa de las conversaciones para la organización  de las actividades. Desde el uso de redes sociales o una acción simultánea de apoyo al Gobierno desde balcones, terrazas o, incluso en la puerta de casas particulares o en las plazas del barrio, respetando siempre el uso del barbijo y la distancia, todo está en el menú de opciones que el espacio piensa para la militancia. La acción se replicaría en todos los distritos del país.

El Presidente y los representantes institucionales tendrán otra alternativa. A propuesta de uno de los jefes de la CGT, Héctor Daer, Fernández volvería el 17 de octubre al histórico salón Felipe Vallese, donde estuvo en noviembre de 2019, después del triunfo electoral. Ubicado en el edificio de la calle Azopardo, el espacio tiene capacidad para 250 personas, pero la central obrera se comprometió a aplicar estrictos protocolos sanitarios para que allí puedan reunirse la plana mayor del Gobierno y las y los principales referentes de la alianza gobernante, en todas sus expresiones. El acto se transmitiría por streaming.

 

 

Aunque en la Casa Rosada creen que las marchas no son masivas como algunos medios de comunicación muestran, y afirman que el apoyo al Presidente se mantiene alto, la mesa chica presidencial también llama a “no subestimar” la acción persistente de la oposición. La movilización del 17 de agosto, por ejemplo, fue tema de conversación en la mesa política que se reúne los martes en Olivos y el propio Fernández dijo hace pocos días, en diálogo con El Destape, que sentía que su gobierno estaba “siendo asediado”, en plena pandemia, por "la mala fe" de los medios de comunicación. 

 

 

“Esa no es la realidad de los argentinos. Ttiene que ver con el microclima, la sensación térmica que viven muchos políticos, muchos comunicadores y muchas personas que forman el círculo rojo”, afirma Navarro, sobre las movilizaciones callejeras.  

En ese contexto, las organizaciones peronistas aceitan estos días la forma de darle un respaldo masivo al Presidente y mostrar la fortaleza del Gobierno, encerradas en la paradoja de verse impedidas, por responsabilidad sanitaria, de salir a la calle mientras miran, estupefactas, cómo la oposición se adueña de un espacio que siempre vieron como propio.