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En días de sismo, el Gobierno abroquela su alianza y mueve su agenda positiva

En Olivos celebran que los lazos se afirman tras las crisis con la policía, Larreta y el dólar. Buscan surfear el "primer año" a la espera del rebote 2021.

Por 16/09/2020 19:32

Pandemia, una economía en recesión, crisis de deuda, protesta policial, cepo al dólar, una oposición al acecho y una disputa por la copartipación con el socio estratégico en el coronavirus, Horacio Rodríguez Larreta. A nueve meses de asumir, Alberto Fernández atraviesa los días de tormenta abroquelado en la unidad del Frente de Todos (FdT) y apuesta a mostrar una agenda productiva que le muestre a la ciudadanía un horizonte despejado para 2021, vacuna contra el coronavirus incluido.  

El ajuste del cepo al dólar que anunció este martes el Banco Central, casi en simultáneo con el envío del Presupuesto 2021 a la Cámara de Diputados desató la furia esperable de los mercados y de parte de la ciudadanía. En la Casa Rosada no hubo sorpresas. La medida, antipática para todos, fue el último recurso para frenar la salida de reservas del Banco Central, que desde hace semanas viene advirtiendo el presidente de esa entidad, Miguel Pesce.

 

 

"No quedó otra", explicó un dirigente albertista, que asegura que, pese a la zozobra que los últimos acontecimientos - como la disputa con la Ciudad o la protesta policial - generaron en la opinión pública, la situación no se vive con dramatismo puertas adentro de Olivos. "Nos gusta más cuando anunciamos el acuerdo con los bonistas por la deuda, pero también nos tenemos que hacer cargo de estas cosas. A veces hay efectos no queridos pero gobernar es así", dice.  

En la Quinta de Olivos, donde se reúnen las mesas del poder, destacan que el Gobierno logró encontrar una fortaleza en las dificultades. "El Frente de Todos está consolidado. La foto del miércoles pasado en Olivos, con Alberto, Wado (de Pedro), Máximo (Kirchner), Axel (Kicillof) y Sergio (Massa) fue muy contundente. Hay mucha coordinación. Y no se viven las tensiones que por ahí tuvimos hace un par de meses", dice un funcionario que pasa sus días entre Olivos y la Casa Rosada.

 

 

Un miembro de la mesa chica albertista coincide con el diagnóstico: "Veo un Gobierno muy consolidado, unido. Apostaban a la división de Alberto y Cristina y eso no pasó. Y vemos que hay un gobierno que toma decisiones", apunta.

Pero el sismo fuerte. Por decisión o por imperio de la coyuntura, el Presidente acumula semanas de desgaste, entre la crisis económica, la pandemia y el tembladeral político que generan algunas medidas, como el recorte de fondos a la Ciudad, el impulso a la reforma judicial o, más lejos en el tiempo, la fallida intervención de Vicentin. Los números de imagen positiva que estuvieron por las nubes en marzo cayeron en todas las encuestas, aunque todavía siguen siendo buenos.

 

 

El Gobierno se planta "con unidad y tranquilidad" a aguantar la crisis, porque ve en el horizonte dos salidas que se asocian con impacto positivo: la vacuna contra el coronavirus y un rebote económico importante para 2021. Mientras tanto, alista a sus voceros para salir a los medios a contar las medidas para "tranquilizar la economía" que diseñó Martín Guzmán. Las restricciones al mercado cambiaron forman parte del combo, aunque ni el ministro de Economía ni Pesce hubieran querido ordenarlas.

"El sentido de estas medidas es claro: necesitamos los dólares para poder producir, generar trabajo y exportar más", explican en la Casa Rosada, donde apuntan que va "a llevar tiempo" resolver la falta estructurar de dólares de la economía argentina, provocada por el el vínculo entre crecimiento e importaciones, y por la tendencia de las y los argentinos a ahorrar en moneda extranjera.

En ese contexto, el Gabinete se ocupará de resaltar la agenda productiva del Gobierno, que quedó reflejada en el Presupuesto 2021, enfocado en la necesidad de aumentar las exportaciones, generar fuentes de trabajo, incentivar el consumo y sentar las bases para el ahorro en moneda nacional. Ese plan, aseguran en la Casa Rosada, estabilizará la economía en los próximos meses  e impulsará la recuperación para 2021, cuando creen que la crisis, las negociaciones por la deuda que resta con el Fondo Monetario Internacional  y pandemia habrán quedado atrás. Para eso, igual, todavía falta atravesar la tormenta.