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Un discurso de puño y letra chequeado con los Fernández y la cúpula policial

El gobernador escribió el mensaje "solo con su alma". Navegó entre la pelea y la concordia. Pesada herencia, ultimátum y el pecho a las balas.

Antes de oficializar el anuncio, el gobernador Axel Kicillof se reunió con el jefe y el subjefe de la Policía, Daniel García y Oscar Figini, para transmitirles el detalle de la mejora salarial y escuchar sus pareceres sobre el impacto que tendría en la fuerza. Los jerárquicos azules, cuestionados tanto en el ministerio de Seguridad como en el Ejecutivo y con una fuerte crisis de mando interna, le dieron el visto bueno al mandatario. Por la noche del miércoles, García (que ya tenía el detalle) le decía a los sublevados en Puente 12 que se prepararan para los anuncios, que iban a estar a la altura de la demanda. En el estrado, el gobernador destacó las mejoras como históricas, en un mensaje de puño y letra que incluyó firmeza, críticas a la pesada herencia, comprensión del reclamo y advertencia.

 

En las últimas 24 horas, Kicillof dejó que la protesta corriera y optó por el perfil bajo. “Sangre fría”, repetían como un mantra funcionarios provinciales en tema. El gobernador no hizo declaraciones públicas y trabajó para cerrar la propuesta salarial que se ganó buena parte de la agenda del Plan Integral de Seguridad anunciado este jueves. Cuatro meses más tarde de lo calculado, producto de la pandemia por coronavirus.

 

  


Kicillof y el jefe de Gabinete (Foto: AGLP)

 


Fuentes del entorno del mandatario dijeron a Letra P que Kicillof preparó el discurso “solo con su alma”. Antes, además de hablar con el mando policial, mantuvo un diálogo constante con los intendentes peronistas que hoy llegaron en bloque a la gobernación. Los del PRO pegaron el faltazo a modo de protestas por la decisión presidencial de trasladar un punto de coparticipación de la Ciudad a Buenos Aires. “Es una provincia rica con un gobierno pobre. Esa insuficiencia de recursos impide hacer lo necesario para mejorar las condiciones de vida. Aporta el 40% del PBI, recibe el 22%. Esta situación de la coparticipación no es nueva”, repitió Kicillof este jueves. 

 

“Un intendente bonaerense debe defender los intereses de la provincia de Buenos Aires, no entiendo por qué están defendiendo más los intereses de los porteños que de su provincia”, cruzó a sus pares, ante la consulta de Letra P, el mandatario de Escobar, Ariel Sujarchuk.

 

El mandatario provincial también habló con el presidente hasta la mañana de este jueves. Una comunicación que además se extendió a la vicepresidenta y jefa política, Cristina Fernández de Kirchner

 

El gobernador entiende que ya dio por cerrado el conflicto policial. Una comunicación demorada y esperada que llega luego de atravesar los tres días más difíciles en los ocho meses que lleva de gestión. La mejora salarial al sueldo básico policial que pasará ahora a ser de 44 mil pesos, más los 5 mil que percibirán efectivos en concepto de uniforme y el aumento en el pago de horas cores descomprimió un reclamo peligroso, pero previsible.
 

 


Sergio Berni, Carlos Bianco y los jefes de la policía, Daniel García y Oscar Figini tras el anuncio. 

 


En campaña, mientras Kicillof estudiaba diversos temas de coyuntura, llegó a su oficina un diagnóstico complejo en el tema de Seguridad. Carlos Bianco, hoy Jefe de Gabinete, y Santiago Pérez Teruel, hoy Asesor General de Gobierno, fueron los encargados de abocarse a esa tarea cuando el Clio quedaba estacionado y el nombre de Berni todavía no resonaba como ministro. Tras reuniones con especialistas y exfuncionarios del área como León Arslanián o Martín Arias Duval, los hoy funcionarios llegaron a la conclusión de que la policía tenía salarios a la baja, insumos y situación edilicia en pésimo estado, falencias en la capacitación y, lo que era peor, capacidad para autogobernarse. Un cóctel que explotó esta semana. 

 

Tras el anuncio, Kicillof fue a su despacho privado y se reunió otra vez con el ministro de Seguridad, Sergio Berni. Midieron el impacto de los anuncios en los focos de protestas que pasadas las 17 habían quedado desarticulados por completo. El titular de la cartera fue ratificado y también, por ahora, la cúpula policial, que este jueves se sentó en primera y segunda fila en el Salón Dorado. 

 

Berni, García y Figini llegaron en el mismo auto. Al bajarse en el estacionamiento de gobernación, el ministro entró raudamente al edificio y apenas saludó por arriba a un grupo de intendentes que mantenían una charla en el estacionamiento. Dos intendentes de esa ronda decían que debían tener más participación en la toma de decisiones. 

 

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