12|10|2021

Cornejo, Sanz, Cobos: lucha de gigantes por una banca en el Senado

20 de agosto de 2020

20 de agosto de 2020

La UCR quiere sostener las dos bancas y ya reserva el cupo femenino para Verasay. La reaparición del gestor de Cambiemos y el macrista que levanta la mano.

Mendoza es una de las ocho provincias que el año que viene renovarán sus representaciones en el Senado. Las dos bancas por la mayoría están en poder del radicalismo, principal socio de Cambia Mendoza, la versión local de Juntos por el Cambio, que en octubre mantuvo el control de la provincia con la elección de Rodolfo Suárez como sucesor de Alfredo Cornejo, actual diputado nacional y titular de la UCR. Entre ambos definirán la cabeza de lista para el año que viene, con la atención puesta en quienes buscarán revalidar los títulos para los dos escaños que actualmente ocupan Pamela Verasay y Julio Cleto Cobos, cuyos mandatos terminan el año que viene.

 

Así como el PRO cordobés buscará mantener a Laura Rodriguez Machado en el Senado, en la UCR local consideran que Verasay tiene respaldo para buscar un segundo mandato en 2021. La senadora también cuenta con el apoyo de Cornejo. Además del afecto y las coincidencias políticas, está la necesidad: el exgobernador no descarta reclamar la primera candidatura a senador para suceder a Cobos y compartir boleta con ella.

 

Para Cornejo, una candidatura el año que viene podría ser clave en su intento por nacionalizarse y mantener un lugar expectante para 2023. En su entorno recuerdan que la composición de las listas será muy importante en 2021, porque deberán medirse con el peronismo en el Gobierno, cuya principal exponente es la senadora por la minoría, Anabel Fernández Sagasti, muy cercana a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y, tal vez, su principal rival en las urnas el año que viene. 

 

Verasay cuenta con el apoyo de Cornejo para continuar como senadora.

 

 

Con esos nombres, la mesa no está completa en la UCR. En el partido apuntan al exsenador Ernesto Sanz como otro aspirante a pedir un pasaporte de regreso a la cámara desde donde trabajó para sellar la creación de Cambiemos detrás de la candidatura de Mauricio Macri. En medio de la cuarentena, reapareció en distintos eventos virtuales, como el que usó para darle su apoyo a su amigo el diputado provincial Maximiliano Abad para que presida la UCR bonaerense, y una charla abierta que mantuvo con otro amigo, el diputado Fabio Quetglas. Esos gestos no pasaron inadvertidos en la alianza opositora y especialmente dentro del partido, donde comenzaron a deslizar un posible regreso a la política del exsenador, aunque el propio Sanz se encargó de aclarar que "esto no quiere decir que quiera volver a un cargo público". 

 

 

 

Cerca del sanrafaelino explicaron a Letra P que los contactos virtuales le han permitido retomar algunos contactos que sólo mantenía en forma presencial y que no hay ningún interés por reaparecer en la escena política y, mucho menos, reclamar una postulación. Aún así, las aclaraciones rigen sólo para este año no electoral. Para 2021, dicen, falta una eternidad, aunque en la lista de regresos también se anotaría su amiga y socia Elisa Carrió

 

 

 

El mantel radical es más largo todavía, porque en la capital mendocina aseguran que Cobos también buscaría mantenerse en el Senado por otro mandato, pero tiene menos chances que Verasay, cuya continuidad también encierra una solución respecto a los requerimientos del cupo femenino. Además de las tres bancas en el Senado, Mendoza también renovará la misma cantidad de escaños en Diputados. El margen es estrecho para quienes queden afuera de la disputa por el Senado y promete acortarse más si el macrismo pide un lugar en la lista. 

 

 

 

El exintendente Omar De Marchi se anota también en la partida por una banca en el Senado, aunque sus chances son menores, ya que asumió como diputado nacional hace apenas nueve meses, transitando su tercer mandato. El primero fue a partir de 2005 y compartió recinto con Macri. Su regreso el año pasado lo transformó en uno de los diputados que más habla con el expresidente, con un peso importante dentro de la estructura partidaria: viene de mantener una dura pelea con Cornejo por las candidaturas de Cambia Mendoza, pero las tensiones fueron contenidas a tiempo y no derivaron en una interna abierta, como sucedió en Córdoba. Esos porotos podrían sustentar una eventual candidatura el año que viene, frente a un tablero donde el radicalismo buscará mantener su hegemonía.