19|5|2022

El exótico magnate amigo del Presidente que milita el impuesto a los ricos

Posee un imperio ramificado e impulsa causas de derechos humanos en el mundo. Contacto con el Papa, premios Nobel y el mundo político. Suma al proyecto K.

“Empresario social” se define Guillermo Whpei, rosarino de 53 años que declaró su apoyo incondicional al impuesto a las grandes fortunas que el Frente de Todos amaga con presentar en el Congreso. Junto a su hermano Fernando, hizo su riqueza en el mundo de las mutuales y financieras y, luego, diversificó rubros para jugar en lo inmobiliario, los bancos, inversiones de peso y los medios de comunicación. De aroma filantrópico, Whpei creó la movida “Voy por la paz”, que le permitió codearse con premios Nobel de todo el mundo y hasta el Papa Francisco. En ese camino, a mediados de 2019, inauguró el Museo Internacional para la Democracia, con la presencia del presidente Alberto Fernández.

 

Esa línea altruista que demuestra la aplicó en la coyuntura política. “Aquellos que tenemos un patrimonio significativo, por arriba de la media de la sociedad, tenemos la obligación ética y moral de poner el hombro en un momento de crisis excepcional”, sostuvo Whpei. Sugirió que se oriente a solventar el desarrollo científico en el país. Luego de embanderarse en el proyecto kirchnerista, convocó a “recomponer los puentes entre lo público y lo privado y reconstruir el tejido social que ponga a la Argentina de pie”. 

 

El anuncio se lo hizo al diputado nacional de La Cámpora Marcos Cleri, y lo comunicó a través de una gacetilla de la Fundación para la Democracia, la plataforma que encabeza y define como organización sin fines de lucro, “desprovista de intereses partidarios”, aunque el empresario sabe moverse en el mundo político.

 

 

Whpei habita una mansión en el coqueto barrio rosarino de Fisherton que se suma a un oneroso patrimonio. A diferencia de su hermano, Guillermo abandonó el perfil bajo aunque no es ostentoso. Nada de estridencias en la vida pública, pero llevó y lleva adelante negocios en varios nichos, que complementa con su faceta espiritual. Es uno de los tantos empresarios que, con su proceso de acumulación ya saldado, canalizó la energía en las causas de la sociedad civil. Puntualmente, reorientó sus inquietudes hacia la defensa de los derechos humanos a nivel mundial. 

 

De amplia experiencia en el mundo financiero, el titular del Grupo Unión incursionó en la construcción, quiso desarrollar cocheras subterráneas en el microcentro rosarino y se metió en el mundo de los medios al comprar la AM rosarina LT3, el diario El Cordillerano de Bariloche y la legendaria Radio Rivadavia. Pero en ambos medios sonoros se retiró por la puerta de atrás y con movilizaciones de empleados y sindicatos por sueldos impagos.

 

 


En un encuentro con el Papa Francisco

 

 

Ambicioso, juega fuerte en el plano de la política. Con Cleri también se vinculó a fines de 2019 en el esquema de gobernabilidad que le dio contención al intendente rosarino Pablo Javkin. En ese momento, desde el bloque Juntos por el Cambio del Concejo rosarino denunciaron que la rosca que puso a María Eugenia Schmuck en la presidencia del Palacio Vasallo se concretó en la casa de Whpei y asistieron el propio Cleri y el edil PRO Roy López Molina

 

Desde su Fundación busca visibilizar los derechos vulnerados en distintas partes del mundo y de distinta índole. “La deuda de la democracia son derechos incorporados pero que no se cumplieron”, explica con un estudiado tono de profesor. Quizás la causa más conocida sea la de denuncia del trabajo esclavo en Qatar en el marco del Mundial que se avecina en 2022. Hasta le planteó el problema en una carta al Papa Francisco.

 

 

 

Se encontró en más de una oportunidad con Bergoglio para tratar temas sociales, como la crisis en Chile junto a la Nobel de la Paz Rigoberta Menchú. Por este tipo de actividades conectó con otros premios Nobel, como el polaco Lech Walesa y el argentino Adolfo Pérez Esquivel, para promover la campaña “Voy por la Paz”. Se construyó un lugar en ese mundo y hasta fue invitado por la Youth for Human Rights International para ser orador de la Cumbre Internacional de Derechos Humanos de la ONU, en 2019.