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La Cámpora Santa Fe: entre sacarse la espina de 2019 y repartir la torta nacional

El diputado nacional Cleri, única referencia de la agrupación en la provincia, dejó el tono ideológico, se puso pragmático y vuelve a la carga.

Por 12/07/2020 10:02

Cambió el chip el jefe de La Cámpora de Santa Fe. Marcos Cleri ya no prioriza el lenguaje ideológico, ya no juega (al menos en la pública) al “Cristina o muerte” y se permite dar pasos pragmáticos. En sigilo, sin mostrar cartas, avanza en su construcción de poder y en sacarse la espina de 2019, cuando la vicepresidenta vetó su postulación a gobernador.

La Cámpora se mueve en la provincia alrededor de Cleri y sus decisiones. De liderazgo excesivamente verticalista, este abogado de 38 años es la única persona de referencia entre los camporistas de la tierra que gobierna Omar Perotti.

 

 

La Cámpora tiene dos ediles en Rosario, que integran el bloque Unidad Ciudadana. Son Marina Magnani y Andrés Giménez, además de una debutante diputada provincial, Paola Bravo, pero los movimientos políticos de la agrupación pasan exclusivamente por la cabeza de Cleri.

En ese tren, el diputado nacional se reunió, birome en mano, con Perotti para definir los cargos jerárquicos de los organismos nacionales, Ansés y Pami, que La Cámpora conduce a nivel nacional. Algunos nombres los eligió el gobernador, otros el legislador y en otros se pusieron de acuerdo.

 

 

Puertas adentro de la provincia, en lo que respecta al gabinete, no hay figuras camporistas en los primeros niveles del gobierno. Cleri negoció y negocia sobre la base de los cargos que ostenta la agrupación en todo el país.

Pero donde juega un papel no menor, casi mayúsculo, es en su terruño, Rosario, donde entabló una relación muy estrecha con el intendente Pablo Javkin.  Cleri, a través de sus ediles, integra el esquema de poder que ideó el progresista para, primero, poner a María Eugenia Schmuck como presidenta del Concejo y, segundo, imponer su directorio para el Banco Municipal.

 

 

Por orden de Cleri, La Cámpora no integra el bloque del Frente de Todos en Rosario. Cleri, a la vez, es una suerte de garante de Rosario para el envío de fondos nacionales, sobre todo de las áreas lideradas por funcionarios camporistas. Cuando el ministro del Interior, Eduardo Wado de Pedro, le anunció a Javkin el envío de un millón de dólares, Cleri estuvo allí. “Tienen una relación muy estrecha”, le confió un concejal a Letra P.

En su etapa posideológica, Cleri entabló una relación más fluida con una parte de los senadores del PJ, caciques territoriales clave a la hora de hacer política en las distintas zonas de la provincia. No lo habría hecho en pleno cristinismo. En esos tiempos era paladar negro.

 

 

Lo enceguece ser candidato a gobernador por primera vez. Ese es su objetivo personal y el de la agrupación, que en el caso provincial tienen límites difusos. No lo detendrán ni encuestas ni acuerdos por afuera. Quiere jugar y quitarse la espina del año pasado.