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Fernández visita Tucumán y Santiago del Estero como un gesto hacia los gobernadores, que se sienten afuera de la foto con Rodríguez Larreta y Kicillof.

Por 20/05/2020 18:59

Poco más de un mes después del último encuentro conjunto en la Quinta de Olivos, Alberto Fernández hará un gesto hacia las provincias con una visita relámpago a Santiago del Estero y Tucumán. Así, el Presidente les dará lugar en la foto a los gobernadores del interior, algo molestos por el protagonismo recurrente de Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta, al tiempo que aprovechará la oportunidad para salir de la agenda diaria, marcada por la crisis del coronavirus.

La visita del Presidente a Santiago del Estero había sido conversada a principios de marzo, pero quedó postergada por las urgencias que impuso la pandemia. A mediados de ese mes, Fernández se instaló en Olivos, donde trabaja junto a parte de su gabinete. Hasta allí llegaron los gobernadores el 19 de marzo, cuando el Presidente anunció el comienzo del aislamiento social preventivo y obligatorio.

 

 

Los mandatarios pusieron la cara en la reunión e incluso luego acompañaron a Fernández durante el anuncio. Recién volvieron a Olivos el 16 de abril, para darle al Gobierno su respaldo en la renegociación de la deuda externa

Los encuentros ligados a la pandemia, en tanto, transcurrieron siempre de manera virtual. Por videoconferencia, el Presidente se reunió con los gobernadores para resolver las tres sucesivas prórrogas de la cuarentena que dictó el Poder Ejecutivo. En todos los casos, la foto mostró a Fernández en Olivos junto a Kicillof y Rodríguez Larreta, con el resto de los mandatarios provinciales detrás de las pantallas.

 

 

Las frecuentes reuniones tripartitas obedecieron a dos razones lógicas. Por un lado, el gobernador y el jefe de Gobierno porteño están a pocos minutos de distancia en auto de la Quinta de Presidencial. Por el otro, porque el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA) es, previsiblemente, la zona más afectada por el virus, y en la que el Gobierno tiene puesto el foco desde que aparecieron los primeros contagios. Sumado a eso, cualquier mandatario que pisara el AMBA debería cumplir con la cuarentena obligatoria al retornar a sus provincias. Aún así, la triple alianza que formó el Presidente con Rodríguez Larreta y Kicillof despertó cierto malestar en las provincias, que tienen siempre a mano el reclamo por un mayor federalismo, que el Presidente declama. "Mucha videoconferencia y poca cercanía", advirtieron en la Casa Rosada.

 

 

 

Atento a eso, el Presidente reactivó los cara a cara con mandatarios provinciales y decidió empezar por Santiago del Estero y su vecina, Tucumán, con cuyos gobernadores, Gerardo Zamora, y Juan Manzur, respectivamente, mantiene un diálogo muy fluido.

Fernández llegará a Santiago del Estero este jueves cerca del mediodía para participar, junto a Zamora, de la inauguración del emprendimiento agroindustrial Mega Alfalfa Argentina, ubicado en el departamento Robles. Luego visitará obras en la ciudad capital y dará reinicio al trabajo de puesta en valor en la Escuela del Centenario, que según indicó el gobernador Zamora en sus redes sociales "se encuentra paralizada desde fines de abril del año pasado, por falta de fondos del ex Plan Belgrano". Además, participará de la entrega de aportes nacionales para finalizar la red de fibra óptica. En Tucumán, el Presidente visitará empresas y hospitales modulares junto al gobernador Manzur y encabezará la firma del inicio de obras hídricas y cloacales.

 

Además del gesto político a los gobernadores, la visita a las provincias será una oportunidad para Fernández de salir de la agenda de la pandemia, que acapara la gestión. El Presidente viajará acompañado por el ministro del Interior, Eduardo "Wado" de Pedro, quien a principios de mayo viajó a Córdoba junto al ministro de Salud, Ginés González García, para entregarle respiradores al gobernador Juan Schiaretti. Fernández tenía previsto viajar en aquella oportunidad pero finalmente no lo hizo.

Tanto Santiago del Estero como Tucumán son provincias de baja circulación de virus. La provincia que gobierna Zamora cuenta hasta este miércoles 22 personas infectadas, mientras que en el distrito de Manzur hay 42 y ya transcurrieron ocho días desde que apareció el último caso.