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La secretaría de DD.HH. informó que los excesos se produjeron durante los controles del aislamiento obligatorio. “No se trata de andar reprimiendo”, dijo el gobernador. A los tiros en Quilmes.

Por 09/04/2020 17:51

El desempeño de algunos efectivos de las fuerzas de seguridad bonaerense durante los controles del aislamiento preventivo y obligatorio quedó bajo la lupa. La subsecretaría de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires reveló que se produjeron 23 casos de abuso policial. Todos los policías involucrados fueron separados de sus cargos. El tema motivó que el propio gobernador Axel Kicillof reconociera los episodios y bajara línea sobre la “policía humanizada” que prometió semanas atrás. Dijo que hay que “controlar” pero “sin generar un estado de persecución (…) No se trata de andar reprimiendo”. Casi al mismo tiempo, en Quilmes, efectivos de la Bonaerense reprimían con balas de goma a trabajadores que protestaban por el cierre de un frigorífico y el despido de 250 operarios, lo que motivó la condena mediática de la intendenta peronista Mayra Mendoza.

El informe de la subsecretaría de DD.HH. fue enviado a la auditoría de Asuntos Internos del ministerio de Seguridad. Allí se especifican que los casos se dieron entre el 24 de marzo y el 3 de abril en el marco del aislamiento social obligatorio. 

El primero de los hechos relevados ocurrió el 24 de marzo pasado en el Barrio San Alberto de Isidro Casanova, partido de La Matanza. Fue el episodio viralizado con un video en donde se ve a personal de la Superintendencia de Policía Local de La Matanza sometiendo a realizar ejercicios físicos y a cantar el himno bajo amenazas y burlas a un grupo de 6 personas aprehendidas por un supuesto incumplimiento al “aislamiento social, preventivo y obligatorio”. Se trata de un “acto que se encuentra reñido contra todo reglamento y/o normativa de actuación de las fuerzas policiales”, según el informe de la subsecretaría de DD.HH. 

Pero además de ese y otros dos casos en ese distrito, en el lapso de relevamiento la Dirección de Políticas Contra la Violencia Institucional detectó otros 20 hechos en distintos municipios. Dos casos en La Plata, uno en Quilmes, uno en Avellaneda, dos en Lomas de Zamora, uno en Ituzaingó, uno en La Costa, uno en Punta Indio, uno en Junín, uno en Villa Gesell, dos en Magdalena, uno en General Rodríguez, uno en San Isidro, uno en Coronel Pringles, dos en Marcos Paz y dos en Bahía Blanca.
 

 

Este jueves, Kicillof reconoció casos de exceso policial en el control del aislamiento social. Felicitó al jefe de la policía, Daniel García, por separar de la fuerza a los efectivos implicados. Dijo que hay que “controlar esto (posibles desbordes), sin generar un estado de persecución y menos todavía de abusos”.

“Encontramos un caso, que tengo que felicitar el jefe de la policía de la provincia, que algunos oficiales de la policía de la provincia que se excedían de sus funciones y los separamos, los echamos, ¿por qué?, porque hay que cumplir la ley, cumplirla y hacerla cumplir pero en el marco de la normativa. Nosotros creemos que esto no se trata de andar reprimiendo y persiguiendo, sino controlar que no pase nada fuera de lo permitido”, sostuvo en declaraciones a América TV. 

Los 23 episodios que reveló la Subsecretaría de DD.HH. bonaerense se trata de la primera acción institucional en la que la policía, bajo la gestión de Sergio Berni al frente del ministerio de Seguridad, queda en la mira. Sin embargo, según supo Letra P, el trabajo entre la oficina de DD.HH. y Seguridad se da en forma articulada. Antes del dictado de la cuarentena, el ministro mantuvo una reunión con el subsecretario de DD.HH., Matías Moreno, de la que también participó el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla.

 

 

Desde la subsecretaría de DD.HH. sostuvieron que en el marco de la pandemia de Covid-19 “cobra relevancia la necesidad de adoptar estrategias de capacitación para los agentes de las fuerzas policiales, tanto en la cuestión sanitaria como en lo atinente a las tareas de prevención y control.  Así como fortalecer la difusión de los canales de denuncia ante la Auditoría de Asuntos Internos, articulando con actores institucionales de la administración provincial, municipal, organismos de derechos humanos, referentes de organizaciones sociales, políticas, universitarias, sindicales, y otras, a los fines de generar canales de diálogo permanente que permiten abordar esta problemática de manera articulada”.

Cuando Kicillof habló ante efectivos que terminaban sus funciones en el Operativo Sol –el 6 de marzo último- dijo que necesitaba “una policía humanizada, que esté al servicio de los y las ciudadanas; en síntesis, profundamente democrática”. 

En el día 1 de la cuarentena, Berni reunió a un centenar de efectivos en la puerta del ministerio en La Plata e instruyó: “Nadie está autorizado a realizar ninguna operación que no sea ordenada de su cadena de mando natural”. 

REPRESIÓN EN QUILMES. En el medio, este jueves, personal de la policía bonaerense reprimió a trabajadores del Frigorífico Penta en Bernal Oeste, distrito de Quilmes que reclamaban el pago de salarios adeudados y el acceso a sus puestos de trabajo, luego de que el dueño de la empresa, Ricardo Bruzzese, haya despedido a 250 trabajadores. Todo, en el marco de la cuarentena y el parate económico por el Coronavirus.
 
Las imágenes reproducidas a través de distintas cuentas en redes sociales son elocuentes. El periodista Adrián Di Nucci evidenció al menos cuatro trabajadores heridos con balas de goma.

 

 

La situación venía levantando temperatura y este miércoles la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, junto con el director Provincial de Delegaciones Regionales del Ministerio de Trabajo, Miguel Funes, se reunieron con los trabajadores en el edificio municipal. Este jueves, luego de los episodios, la intendenta repudió la represión “como mecanismo de solución a este conflicto”. También dirigentes afines al gobierno como Juan Grabois repudiaron los hechos. El dirigente social pidió al gobernador “que pare toda esta bestialidad”, ya que “nunca” esperó “ver algo semejante”.