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El primer año del último Larreta: del round de tanteo a la emergencia total

El jefe de Gobierno planeaba dedicar 2020 a inspeccionar la convivencia con el peronismo y a "micro obras" de cercanía por la crisis heredada. La pandemia trastocó su planes y hoy todo es la urgencia.

Por 08/04/2020 14:40

Jabones, esterilizadores, ropa de cirugía, drogas farmaceúticas, insumos de alimentos, concursos públicos para coberturas de médicos de planta, permisos de circulación durante la cuarentena. En los planes de Horacio Rodríguez Larreta, 2020 era un año destinado a las micro obras y el estudio de la convivencia con el peronismo, pero hoy el Boletín Oficial de la Ciudad de Buenos Aires es un compendio de decisiones gubernamentales direccionadas únicamente a la gestión de la crisis sanitaria producto del coronavirus.

El avance de la pandemia trastocó todos los planes de gobierno y la gestión se circunscribe únicamente a la administración de la crisis. Los planners del larretismo le habían recomendado bajo perfil y obras de bajo costo por la debacle de la economía heredada del período de Cambiemos en la Casa Rosada y la falta de financiamiento. El núcleo iba a pasar por la gestión de cercanía, los parques verdes, las veredas. Desde fines de febrero se borró el plan previsto y la administración porteña se dividió en dos: existe lo "prioritario" y lo "accesorio".

 

 

En el primer grupo cohabitan todas las funciones y recursos vinculados a las carteras de Salud, Desarrollo Social, Justicia y Seguridad, cuyos empleados también son considerados "esenciales" y deben prestar tarea "24x7". En este paraguas también entra el personal de recolección de residuos y tránsito, por ejemplo. Todas las partidas presupuestarias de las áreas "accesorias" se movieron y reasignaron para atender la emergencia. 

El parate económico también golpea puertas adentro del gobierno: hay licitaciones frenadas y obras que ya se pospusieron para 2021, al tiempo que algunas áreas ya dan por perdido 2020. En ese marco, Larreta acaba de enviar un pedido a la Legislatura para endeudarse por 150 millones de dólares para paliar la crisis sanitaria.

 

 

Además, como contó Letra P, estudia pedirles a sus funcionarios de primera línea que donen una parte de su sueldo para crear un Fondo Solidario destinado al control de la pandemia. En línea con el pedido oficial, el Poder Judicial porteño avanzó en ese sentido: las cabezas del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), el Consejo de la Magistratura y el Ministerio Público Fiscal propusieron donar el 20% de sus sueldos al Ministerio de Salud.

Todos los funcionarios se vieron obligados a virar el enfoque de sus áreas y la agenda de cada ministerio está cruzada por el combate de la pandemia. Hay ministros que tenían viajes en carpeta y debieron suspender toda actividad para, cuestiones del destino, atender a viajeros argentinos varados en el exterior y ubicarlos en hoteles de la ciudad.

 

 

Ministros y funcionarios que, por su perfil técnico, no salían de la sede de Parque Patricios hoy están entregando viandas a repatriados o visitando a voluntarios para darles ánimo. Todo ocurre a un ritmo vertiginoso en el que lo sanitario manda y la palabra del ministro Fernán González de Quirós y sus funcionarios dictan las prioridades de gestión. En paralelo, el ministro de Economía y Finanzas, Martín Mura, revisa cada peso que se utiliza del presupuesto vigente y aprueba o frena el movimiento de partidas de ministerio a ministerio.

Lo mismo ocurre con la política. El gobierno de emergencia obligó a Rodríguez Larreta a poner en pausa la carrera proselitista y destinar los recursos humanos únicamente a mantener la paz en Juntos por el Cambio y a moverse en coordinación con el presidente Alberto Fernández y el gobernador Axel Kicillof.