Cómo se gestó la rebelión dialoguista contra el comisario del PRO
Diputados vinculados a Monzó y Frigerio puentearon a Ritondo y, aliados con radicales y lavagnistas, avalaron las sesiones virtuales de Massa. Los ruidos internos tras 48 horas de rosca y furia.
Según pudo saber Letra P, la iniciativa surgió el viernes de la semana pasada y fue originalmente impulsada por el diputado del PRO, Sebastián García De Luca, el radical, Emiliano Yacobitti, el senador de la misma fuerza Martin Lousteau y el titular del bloque Justicialista, Eduardo "Bali" Buca, que integra el intebloque Federal que contiene a las distintas vertientes del lavagnismo y los legisladores que responden al gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti. Las negociaciones con las demás fuerzas, y con los firmantes de cada bloque, se extendió durante todo el fin de semana e incluyeron al ex titular de la Cámara, Emilio Monzó y el exministro del Interior, Rogelio Frigerio.
El diseño del texto comenzó a circular la semana pasada con dos ejes de acción: terminar con la discusión estancada sobre la pertinencia de sesiones virtuales y promover medidas específicas, como la exención del impuesto a las ganancias a los trabajadores de la salud, en vez de concentrar la reactivación del Congreso en torno a la creación de un impuesto extraordinario para las grandes riquezas. El texto entró antes de la reunión presencial de jefes de bloques que convocó Massa, donde podrían definirse los pasos a seguir para volver a sesionar con mecanismos remotos, pero luego de dirimir la forma en que cambiarán el reglamento interno del cuerpo.
Los diputados de Juntos por el Cambio apuntaron a Negri, a quien le adjudican una demora innecesaria para definirse sobre la activación de mecanismos remotos para sesionar.
Dentro del PRO, según confiaron fuentes del bloque, los más críticos fueron los diputados Waldo Wolff y Fernando Iglesias, pero otros, como Ritondo y el vice tercero de la Cámara, Álvaro González, mantuvieron un discreto silencio.
Uno de los diputados macristas que firmó el texto confió a este medio que antes de presentarlo, le anticiparon a Massa que la iniciativa buscaba destrabar el debate, pero que era clave que el oficialismo "no metiera por la ventana" el demorado proyecto de crear un impuesto extraordinario a la riqueza. Así como buscaron marcarle la cancha al Frente de Todos, también lo hicieron con Bullrich. "No es momentos para egos ni para pensar que nos va a ir bien si al Gobierno le va mal después, como piensan ellos", disparó otro firmante del proyecto.
Ese mismo argumento fue explicado en los grupos de WhatsApp virtual que tiene interbloque de Cambiemos y el bloque del PRO. "Cada vez somos más los diputados de la oposición que estamos dispuestos a aportarle las herramientas legislativas que el Gobierno necesita, sin abandonar nuestras diferencias políticas", confió a Letra P uno de los diputados que terció a favor del texto que ingresó este lunes. "No vamos a ser funcionales al oficialismo -agregó-, pero sí vamos a colaborar con el Ejecutivo para aportar ideas y sancionar proyectos."