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Los contratistas siguen sin cobrar y frenaron todo. El gremio de la construcción empieza a agitar. Sin herramientas, el ministro Sukerman intenta contener los reclamos. El caso de los docentes.

Por 07/03/2020 10:43

El complejo tratamiento de la ley de emergencia financiera que pide el gobernador Omar Perotti, con aprobación en Diputados pero de futuro incierto, empezó abrir frentes de conflicto para el gobierno de Santa Fe más allá de los meramente políticos. La obra pública es un claro ejemplo de daño colateral para la gestión, resentida ante la imposibilidad de generar recursos para cancelar certificados y avanzar en nuevos proyectos. Se suma al conflicto con los docentes, que este viernes rechazaron una nueva oferta y la semana próxima vuelven al paro.

“La obra pública está parada. No se paga desde hace más de seis meses, ¿cómo va a estar activa?”, reconoció por primera vez Perotti. La caja en rojo que denuncia el mandatario genera un efecto dominó: los contratistas no cobran, apagan las máquinas -84 obras frenadas en la provincia, según la UOCRA- y la mano de obra queda desocupada. El gobierno incumple, el sindicato presiona. Conflicto.

El conflicto cobró visibilidad. Por un lado, la UOCRA seccional Rosario fue vehemente con su reclamo “para que dé señales concretas de reactivación del sector”, que acumula una baja de cinco mil puestos de trabajo. “Se acaba el tiempo. Si no nos comunican cuándo vuelven a reactivar las obras, lanzaremos un plan de lucha”, sentenció. El miércoles acamparon frente a la Gobernación, en Rosario.

“El que avisa no traiciona”, dijo el gremio respecto a la primera manifestación contra el gobernador por un asunto laboral, más allá de la marcha contra la inseguridad en su Rafaela natal. Rápidamente, llegó la invitación del ministro de Trabajo, Roberto Sukerman, para bajar los decibeles y no profundizar la situación en días ocupados con el conflicto docente.
 

MAESTROS. Tras un paro de dos días, los docentes iniciaron el ciclo lectivo el miércoles, pero el conflicto no terminó. Este viernes rechazaron la segunda oferta salarial de Perotti y anunciaron otros dos días de huelga: el miércoles y jueves próximos no habrá clases. Al explicar el primer ofrecimiento (rechazado por insuficiente), la ministra de Educación argumentó con la necesidad de la ley de emergencia que la oposición le niega.

 


 

El exadministrador en la Dirección Provincial de Vialidad Pablo Seghezzo apuntó a la paralización de las obras viales. Dijo que “no solo deja a gran cantidad de personas sin empleo, sino que se comenzará a notar el deterioro en los próximos meses, con lo que eso conlleva en materia de seguridad vial”. Según el dirigente del Frente Progresista, hay “obras prontas a terminar y un sinnúmero de proyectos”.

Respecto a la salida del problema, Perotti consideró: “Hay que resolver es qué herramientas tenemos para sentarnos con el sector, consolidar la deuda, empezar a poner en marcha con recursos nuevos y que esa gente vuelva a trabajar en las obras”.

Cuando habla de “herramientas”, en rigor se refiere a la ley de emergencia financiera, rebautizada como de Necesidad Pública, que permitiría un endeudamiento para cubrir la deuda flotante heredada y pagar las obligaciones. Durante dos semanas se planchó, en parte, por el póker legislativo del Frente Progresista en ambas cámaras. Este jueves obtuvo la aprobación del Senado, con mayoría del PJ, pero sin el respaldo del radicalismo, que votó su dictamen en minoría, lo que abre un panorama incierto en Diputados, donde manda el exgobernador Miguel Lifschitz

 


“O seguimos adelante con herramientas que nos permitan que lo santafesinos sobrelleven la emergencia de la mejor manera o será más dura la realidad, pero saldremos adelante con más sacrificio y esfuerzo”, sorprendió el gobernador al abrir de esta forma una ventana a la resignación por la ley.

La obstinación con que el gobierno pedía la emergencia mermó en las últimas semanas. El decreto por el cual consolidó deuda y reprogramó pagos a proveedores y contratistas puede ser una explicación de esto e incluso la salida ante un nuevo revés en la Legislatura.

Pero, más allá de atender la presión de las empresas contratistas, la llama sindical está encendida. Carlos Vergara, secretario de la seccional rosarina de la UOCRA e interventor de la de La Plata tras la detención de Juan Pablo “Pata Medina, dejó en claro que no cederá en sus reclamos: “Nos siguen diciendo que hasta que no salga la ley de Emergencia no se reactivarán las obras. Que las larguen mientras discuten la ley. Tengo que defender a los trabajadores, no ser obsecuente de la provincia”.