27|1|2021

El viaje relámpago de un obispo para presionar a un senador verde

20 de diciembre de 2020

20 de diciembre de 2020

Es el de Rafaela. Se presentó en el despacho del legislador santafesino Roberto Mirabella, que apoya la IVE. Aprietes y marchas en una ciudad teñida de celeste.

Cuando monseñor Luis Fernández, obispo de Rafaela, golpeó la puerta del despacho de su coterráneo Roberto Mirabella (PJ), sabía que el senador nacional por Santa Fe no iba a cambiar su postura a favor del proyecto para legalizar la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE). Lo sabía porque lo habían hablado personalmente y, además, porque el legislador dio varias entrevistas en las últimas semanas en las que adelantó su posición. Sin embargo, el martes pasado el prelado decidió hacer igual un último tiro y viajó 500 kilómetros hasta Buenos Aires para enrostrarle, una vez más, su descontento.

 

La visita se produjo el mismo día en que la plana mayor de la Iglesia adelantó que le retirarán al presidente Alberto Fernández el saludo navideño. “El senador conoce al obispo Fernández hace mucho tiempo. Le reiteró que su decisión está tomada y que entiende la IVE como una cuestión de salud pública", aseguraron desde el equipo de Mirabella. Y, si bien desdramatizaron el encuentro, el aire quedó cargado y espeso.

 

Una de las actividades de las que va a participar el religioso en los próximos días es una nueva caravana en contra de la legalización del aborto, que se va a realizar por las calles de Rafaela el 26 de diciembre. Esa ciudad es la cabecera del departamento Castellanos y tiene unos 125 mil habitantes. Es una zona industrial, con una pujanza económica fuerte, pero también con mandatos religiosos poderosos. Hace ya siete años que Fernández está a cargo de la diócesis de esa ciudad donde vive no solo Mirabella sino también el gobernador Omar Perotti -que fue intendente de la ciudad- y varios integrantes de su núcleo más cercano: entre ellos el actual intendente, Luis Castellano, activo militante celeste y con un rol fuerte cuando la localidad, en 2015, se declaró ciudad provida. 

 

Una estrategia que implementó Mirabella, para evitar las esquirlas de un tema que todavía es ríspido en algunas ciudades de la provincia además de Rafaela, fue hacer pública su postura hace varias semanas. De esa manera, evitó llegar al día de la votación del 29 de diciembre con la lupa puesta sobre su decisión y diluyó los esfuerzos de los grupos de poder que -hasta último momento- intentan presionar a senadoras y senadores indecisos para que voten en contra. Lo logró a medias: además de la visita del obispo, sus últimas publicaciones en redes sociales tienen parva de comentarios de grupos antiderechos.

 

Desde que asumió el presidente Alberto Fernández y adelantó que enviaría la iniciativa al Congreso hubo mucho interés por saber qué postura iba a tomar Mirabella. Llegó al Senado a ocupar la banca que dejó Perotti cuando asumió en la provincia y el ahora gobernador fue uno de los dos senadores que se abstuvieron en la votación de 2018 -la otra fue la neuquina Lucila Crexell-.

 

Dos años después, Perotti evita hablar del tema y en la Legislatura provincial solo se escucharon dos declaraciones sueltas en contra del aborto de dos senadores peronistas que representan a departamentos del centro y norte provincial: Joaquín Gramajo y José Baucero. Sin embargo, esas declaraciones perdieron fuerza por la postura abiertamente a favor de la IVE de la vicegobernadora Alejandra Rodenas y, además, porque esa Cámara llega a fin de año con una fortísima discusión sobre una causa de juego ilegal que salpicó a uno de sus integrantes. “Para qué sumar conflictos si con los propios tenemos suficientes”, sostienen desde el primer piso de la Casa Gris.

 

El viernes pasado, tras la maratónica sesión en la Cámara de Diputados de la Nación, el aporte santafesino para la media sanción fue de mayoría verde. De los 19 diputados nacionales, 11 votaron a favor y ocho en contra. Mientras que de los tres senadores que representan a Santa Fe se sabe que Mirabella y María de los Ángeles Sacnun -con un rol muy activo en la discusión- van por el positivo y que el freno llega, otra vez, del senador Carlos Reutemann.