SANTA FE

El diálogo cruzado entre socialistas y peronistas le marca los tiempos a Perotti

Las mayorías, progresista en Diputados y PJ en Senadores, son el centro de gravedad. Las dificultades del gobernador para hacer pie. Interlocutores se buscan.

El gobernador de Santa Fe Omar Perotti tendrá este lunes, de no mediar sorpresas, el primer presupuesto confeccionado de su puño y letra. Para celebrarlo, valorará la gestión de sus funcionarios, pero al igual que otros temas, el mandatario provincial consiguió su ley de leyes por el diálogo cruzado que tienen los diputados progresistas y los senadores peronistas, quienes mandan en la agenda política de la provincia.

 

La ley de Boleta Única le concedió al Frente Progresista, y al socialista Miguel Lifschitz en particular, una mayoría de 28 sobre 50 diputados. Contra eso, Perotti no puede hacer nada. Intentó a principios de año persuadir a parte de la UCR para romper el interbloque, pero fue en vano, una pérdida de tiempo.

 

En Senadores, el PJ tiene una supremacía de 12 legisladores contra siete radicales. Pero desde el segundo semestre de 2019 que Perotti no controla como quiere al grupo de seis compañeros que lidera Armando Traferri.

 

En ese marco, con una cámara opositora y otra donde prevalece el fuego amigo, Perotti tuvo dificultades todo el 2020 para hacer pie en la Legislatura e imponer su agenda. Por ese motivo, la lógica que sobresale en General López al 3000 es la del entendimiento entre progresistas de la Baja y peronistas de la Alta.

 

 

 

El presupuesto que saldrá hoy es parte de todo aquello que ambos bandos le permitieron a Perotti. Los referentes de cada cámara supervisaron que el expediente satisfaga los intereses de ambos ejes ¿Es un presupuesto hostil para Perotti? No, para nada. Fue autorizado por las espadas políticas del gobernador, el secretario y una suerte de jefe de Gabinete, Marcos Corach, y los ministros Walter Agosto y Rubén Michlig. Pero las condiciones las pone la Legislatura.

 

Uno de los principales reproches de la Legislatura para con el gobierno en materia de negociación es la falta de interlocutores válidos y claros. La situación se hizo más que evidente en la antesala de la renuncia del exministro de Gobierno Esteban Borgonovo, quien no tenía diálogo asiduo con Perotti y no formaba parte de su mesa chica.

 

 

 

Durante todo el año, socialistas y radicales de un lado y peronistas del otro marcaron el pulso de las cosas en Santa Fe. No es un entendimiento a ciegas, hay proyectos presentados por Diputados que son invotables para los senadores. Y viceversa. Pero es más sencillo el entendimiento entre ambos que con el Ejecutivo.

 

Perotti afronta este cierre de año sin reemplazante de Borgonovo definido. Michlig se encarga transitoriamente de Gobierno y es serio candidato a pegar un portazo antes de fin de año. Ese revuelo interno del gabinete es leído como debilidad por ambas cámaras. Y ahí es donde las dos mayorías hacen su juego.

 

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