21|1|2021

Toma y daca: las claves que le dan a Perotti su primer Presupuesto

28 de noviembre de 2020

28 de noviembre de 2020

Entre el fuego amigo y la oposición que agita, Perotti negoció y se encamina a tener este lunes los números para 2021. Concesiones mutuas para parir el acuerdo.

Las negociaciones del gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, con la Legislatura provincial se han caracterizado por carecer de armonía y presentar resistencias tanto internas como opositoras. En ese cuadrilátero constante, el Ejecutivo se ve obligado a esquivar estocadas y afinar la rosca para sacar sus iniciativas adelante. El Presupuesto 2021 amagó con ser un ejemplo de esto, pero finalmente las voluntades y pretensiones fueron acomodándose al ritmo de un toma y daca que, en rasgos generales, dejó conformes a todos y a todas. 

 

Todo indica que, este lunes, la Cámara de Diputados sancionará la ley tras la aprobación de los senadores y las senadoras del jueves pasado. “Sale por un tubo”, arriesgó un legislador de la oposición. Si es así, Perotti tendrá el primer Presupuesto elaborado por sus funcionarios, ya que el de este año llevaba la firma del exgobernador Miguel Lifschitz, producto de una transición dinamitada. 

 

“Sale por un tubo”, arriesgó un legislador de la oposición.

Aquel traspié para el Ejecutivo tuvo el respaldo de los senadores peronistas díscolos, que la semana pasada pulieron la misma sociedad con el socialismo y minaron de dudas el destino del nuevo texto, pero, después de la tormenta, llegó la calma, se pisó la interna y el ministro de Economía, Walter Agosto, afinó los detalles con los jefes de bloque de ambas cámaras y los elevó al gobernador. El cierre se lo terminó dando, entre miércoles a la noche y jueves, el ala política de Perotti que viene dándole volumen de gobierno a la gestión: la dupla que componen el secretario de Articulación de Políticas Públicas, Marcos Corach, y el ministro de Gestión Pública, Rubén Michlig

 

 

El proyecto de Presupuesto General de Gastos y Recursos para el ejercicio 2021 calcula un total de recursos de 510.165,60 millones de pesos (27,6% más que 2020) y los gastos ascienden a 518.812,62 millones de pesos (27,1% más que 2020). El déficit estimado es de $8.647 millones de pesos. Proyecta un crecimiento del PBI del 5,5%, inflación del 29% y un tipo de cambio promedio de $102,4 por dólar.

 

Los legisladores avalaron la mayoría de las pretensiones con algunos condicionamientos propios del arte de la reciprocidad presupuestaria. Por ejemplo, equilibrio en el reparto de fondos para los 19 departamentos de la provincia y correcciones para que no haya arbitrariedad en el gasto. “Lo emprolijamos un poco”, graficó un diputado radical, mientras que un funcionario al tanto de las negociaciones reconoció que “no hubo limitaciones importantes, es válido para funcionar”. 

 

 


El Senado le dio media sanción al Presupuesto 2021.

 

 

En el Frente Progresista, que posee mayoría automática en Diputados, explicaron a Letra P: “Sobre un primer texto que insistía con la idea de consolidar la discrecionalidad, por ejemplo a través de cambiar el destino de partidas o autorizaciones para cuestiones delicadas, acotamos esa discrecionalidad ewn pos de una senda de racionalidad”.

 

A LOS BIFES. El Ejecutivo pidió endeudarse en dólares por un total de 154 millones para inversión pública, bienes de capital y “atender casos de evidente necesidad de servicios esenciales”. Este último destino fue leído como gastos corrientes y terminó siendo quitado. Finalmente, el Senado le habilitó endeudarse, pero en moneda local por un total de hasta 12.500 millones. 

 

 

 

La otra gran pata de financiamiento para gastos corrientes está atada a la extensión de la Ley de Emergencia sanitaria, de seguridad y fiscal aprobada en abril después de un desgastante tironeo. Significa quedar habilitado a tomar el endeudamiento que no se ejecutó en este ejercicio. De los 55.000 millones de pesos permitidos, apenas tomó una parte. Finalmente, se acordó extenderla por seis meses con una prórroga de tres más, similar al año que pedía Perotti, y se incorporó que el 30% debe ir a municipios y comunas.

 

Según explicaron en la oposición, entre la nueva autorización, el saldo de tomar deuda de la emergencia, la deuda de corto plazo y lo habilitado por la ley covid, en total el Ejecutivo podrá endeudarse en unos 40.000 millones de pesos en 2021. “Es un 8% de los 520.000 millones totales y casi nada para obra pública”, cuestionaron.  

 

Por otro lado, el equipo económico planteó disponer el 100% de los gastos de capital para erogaciones corrientes, pero la oposición no prestó su acuerdo y la negociación derivó en un tope, que se fijó en el 40%. En tanto, la propuesta de creación de un fideicomiso para la venta de inmuebles del Estado fue modificada para que no haya discrecionalidad y se estableció la necesidad de una autorización previa de la Legislatura. 

 

 

 

EXCEDENTES. Un punto que se discutió fue el excedente. En todo Presupuesto se prevén menos ingresos de los que verdaderamente tendrá la administración, debido a la subestimación de la inflación y a la implicancia en la recaudación de tributos provinciales y nacionales. En total, son 80.000 millones de pesos para Perotti, para los cuales no tendrá libre disponibilidad sino que se asignaron a destinos específicos. 

 

Estos son: política salarial, consorcios de Gestión de Residuos Sólidos Urbanos (Girsu), el Fondo de emergencia del transporte en caso de ser necesario y para el convenio con Rosario por parte del sostenimiento del sistema de Salud que desde hace años se establece por decreto. Festeja el intendente Pablo Javkin, porque ahora se asegura esos recursos a través de la ley.   

 

No faltó el latigazo de los senadores contra el gobernador. Vino por el lado de la exclusión del Programa Incluir, de intervención integral en barrios vulnerables con el cual la Casa Gris busca reemplazar el Plan Abre que aplicó el socialismo. El jefe del bloque del PJ, el senador Armando Traferri, dijo que le aprobarán los recursos para que ponga en marcha el Incluir, pero que previamente la derogación del Plan Abre debe hacerse por ley y no por decreto como resolvió el gobernador.   

 

Por último, se estableció la asistencia con anticipos de coparticipación a municipios para eventuales necesidades, por ejemplo, salariales. Es algo que ya se lleva a la práctica. Incluso, en agosto el gobierno provincial le refinanció a Javkin deudas por anticipos que arrastraba el municipio.