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El fútbol del achique en el país de la crisis permanente

Efecto devaluación + pandemia: estrellas migrantes, juveniles apurados y figuras en sus ocasos; piruetas bancarias y mercado de pases deprimido.

Efecto devaluación + pandemia: estrellas migrantes, juveniles apurados y figuras en sus ocasos; piruetas bancarias y mercado de pases deprimido.

Por 20/11/2020 17:42

La pandemia y la devaluación del peso terminaron de herir a un fútbol argentino que suma problemas económicos y financieros. A eso se suma la aparición de mercados emergentes y la necesidad de divisas para competir y subsistir. Planteles plagados de jóvenes y algunos referentes, torneos que mutan año a año y la imposibilidad de desarrollar un plan a mediano término son parte del enigma a resolver por la dirigencia. 

El 15 de marzo, Alberto Fernandez anunció el inicio del aislamiento y, cuando le preguntaron por el torneo, respondió: “El fútbol se juega a puertas cerradas, no habría inconvenientes. Me encantaría que en este tiempo le dieran a los argentinos la posibilidad de verlo no por sistema codificado, sino por TV abierta”. Dos días después, el ministerio de Turismo y Deportes, Matías Lammens, suspendió la actividad. Los últimos partidos antes del cierre fueron sin público y marcaron una tendencia en costos. Ya en abril, en diálogo con Letra P, el presidente de Racing, Víctor Blanco, confesó que abrir su estadio sin hinchas implicaba perder un millón y medio de pesos de día y dos millones en un partido nocturno.

El 17 de septiembre, la Academia, River, Boca, Defensa y Tigre fueron los primeros en volver a jugar, pero en la Copa Libertadores. La Conmebol se movió a nivel político y coló su pedido de apertura en el documento final de la Cumbre del Mercosur de julio. El titular de la entidad sudamericana, Alejandro Dominguez, logró que todos los países aprobaran el protocolo sanitario en una reunión donde participaron todos los ministros de salud de la región.

 

 

La rosca en el país jugó un partido fuerte que empezó con la defunción de la Superliga y la creación de la Liga Profesional de Fútbol. En el medio, el presidente der la AFA, Claudio Tapia, adelantó las elecciones del año que viene, logró un nuevo mandato y le cedió a Marcelo Tinelli la presidencia de la Liga. Mientras esperaban la aprobación del tridente Santiago Cafiero-Gines Gonzalez Garcia-Lammens para arrancar, comenzó una pelea por los derechos de televisación.

Disney compró Fox el año pasado, pero la fusión no está aprobada por el Gobierno. La AFA los demandó por no haber informado a tiempo de esa operación y les quiso sacar el 50% de los partidos de Primera División. La empresa apeló y el juez en lo comercial Horacio Robledo les dio la razón. Mientras en Viamonte piensan ir a la Cámara de Apelaciones, Fox Sports sigue transmitiendo seis partidos por fecha. En el medio están las negociaciones por la prórroga del contrato, que vence en 2022. Tapia le ofreció a TNT Sports la mitad restante y la empresa informalmente hizo una oferta en dólares para quedarse con la renovación dentro de dos años, pero desistieron al olfatear el conflicto en puerta.

Argentina fue el anteúltimo torneo sudamericano en volver a empezar, pero la AFA siguió cobrando el dinero de la televisión y recibió apoyo explícito del Gobierno. Para pagar salarios, todos los clubes de Primera solicitaron el Programa de Recuperación Productiva (REPRO) o el Programa de Asistencia de Emergencia para el Trabajo y la Producción (ATP). El Estado pagó entre $6.000 y $10.000 en aquellas instituciones con más de cien empleados con los REPRO y con los ATP, el 50% del sueldo neto de febrero que no superara dos salarios mínimos vitales y móviles, fijados en $33.750.

 

 

El mercado de pases fue pobre en impactos y rico en préstamos o jugadores que volvían. Ninguno de los 24 equipos incorporó más futbolistas de los que se le fueron y las ventas “fuertes” fueron pocas. Atlético Mineiro le pagó siete millones de dólares a Racing por el 50% del pase de Matías Zaracho. River puede recibir cerca de 15 millones de dólares por Lucas Martinez Quarta si el defensor supera las diez convocatorias con Fiorentina. Completa el podio Adolfo Gaich, que se fue al CSKA de Moscú por alrededor de 12 millones de dólares para San Lorenzo.

Juan Fernando Quintero, Lucas Robertone, Nahuel Bustos, Emanuel Reynoso y Marcelino Moreno dejaron el torneo por montos entre los cuatro y los ocho millones de dólares. La última venta importante a un equipo grande de Europa fue la de Lautaro Martinez, que en 2018 se fue al Inter por 27 millones de dólares, 19 limpios para Racing.

ES LO QUE HAY. En un fútbol deprimido, los clubes apelan a sus divisiones menores. De acuerdo a las cifras que publica la Liga Profesional de Fútbol, los planteles registran más de 900 jugadores, un promedio de 38 por equipo: ninguno supera los 26 años de promedio. Racing, Banfield y Patronato tienen los registros más altos, mientras que Lanús es el club con la edad más baja con 22 años y medio de promedio, a pesar de tener a José Sand, que, con 40 años, es uno de los tres futbolistas más viejos del torneo.

 

 

Hay abundancia de juveniles, ausencia de la clase media que deja el país también por mercados emergentes como Arabia, China, Estados Unidos o el ascenso europeo. El triángulo se cierra con un grupo chico de jugadores experimentado, con pasado europeo y de selección, como Carlos Tevez, Enzo Pérez, Jonás Gutiérrez, Lisandro Lopez y Maxi Rodríguez. Fernando Gago y Javier Macherano, dos que estaban en ese rango, anunciaron sus retiros en las últimas dos semanas.

La falta de jerarquía también se nota en la última fecha de las Eliminatorias para el mundial de 2022, que convocaron a solo 14 jugadores de cinco equipos del torneo local. Paraguay llamó a cuatro y Colombia y Argentina a tres, mientras que Chile, Ecuador, Perú y Uruguay, a uno cada uno. El entrenador argentino, Lionel Scaloni, citó solo a Franco Armani y Gonzalo Montiel de River y a Esteban Andrada de Boca.

Una manera también de analizar la situación económica es ver lo que pasa con los cinco equipos grandes. Boca denunció hace un mes que el club, durante los últimos años de la gestión de Daniel Angelici, vendió por 90 millones de dólares y solo había cinco en las cuentas bancarias. A eso se suma que, junto a River, no quiere romper con Fox y reclamó más dinero por el nuevo contrato por los derechos internacionales.

En Nuñez tuvieron que pedir $500 millones de pesos a tres bancos para compensar la caída de ingresos y los contratos atados al dólar con el plantel, al tiempo que reforman su estadio. San Lorenzo, como publicó el diario Perfil en julio, tuvo 156 cheques rechazados por un total de 182 millones de pesos, mientras se prepara para construir su estadio y pagarle a Carrefour por el predio.

 

 

Independiente también padeció con los cheques y en mayo recibió la intimación de 12 jugadores por 190 millones de pesos. Con varios arregló, pero otros se fueron, como Martín Campaña y Gaston Silva, que demandó al club ante la FIFA.

Tapia respiró cuando la Conmebol destinó dinero a los test PCR y vuelos para los equipos que juegan las copas y para los viajes de las Eliminatorias, mientras sigue negociando que el Gobierno reduzca las alícuotas del decreto 1212 de 2003, que firmó Eduardo Duhalde para que los clubes pagaran menos por entradas, transferencias y derechos de TV. Mauricio Macri lo había aumentado en abril de 2019 y había postergado otra suba a enero de este año que el Frente de Todos convalidó. Además, la AFA deberá pagar también por sponsoreo y entradas de la selección. La expectativa está puesta en que se anule la suba y que rápidamente el dinero empiece a fluir otra vez.