19|11|2021

El argentino más poderoso del fútbol mundial

09 de octubre de 2020

09 de octubre de 2020

Gonzalo Belloso ocupa una silla caliente en la Conmebol y cultiva un vínculo clave con el zar Alejandro Domínguez. Alta política con gobiernos y federaciones. 

Empezaron las Eliminatorias, Argentina le ganó 1-0 a Ecuador y el martes juega contra Bolivia en La Paz, donde la última victoria fue en 2005 con Lionel Scaloni como titular. En ese momento, Gonzalo Belloso, secretario general adjunto y director de Desarrollo de la Conmebol, jugaba en Olimpia de Paraguay y empezaba a perfilar su carrera como dirigente. De goleador noventoso a canciller de la pelota sudamericana, hoy es el argentino con más poder en el mundo del fútbol.

 

Con el confinamiento se suspendieron los torneos argentinos y la clasificación a Qatar 2022, que debería haber empezado en marzo. Por la pandemia, la Conmebol repartió 85 millones de dólares para las federaciones, los testeos para el covid-19, adelantos a los equipos que juegan las copas y otros en el marco del Plan Evolución que dirige Belloso, que fue uno de los que motorizó la vuelta del fútbol, incluso a niveles gubernamentales, coordinando los protocolos con los ministros de salud sudamericanos.

 

 

A principios de los años ´90, El Pejerrey debutó en Rosario Central como parte de una camada que tenía a Horacio Carbonari, Federico Lussenhoff y al Kily Gonzalez, actual entrenador del equipo, entre sus principales referentes. Dirigía Vicente Cantatore, que luego fue reemplazado por Angel Tulio Zof. Belloso jugó además en Chile, España, Francia, México y Paraguay y se retiró en el equipo rosarino en 2008.

 

En el año y medio en que jugó en Paraguay, decodificó que le interesaba más la dirigencia que ser entrenador. “Tengo facilidad para encontrar soluciones y puntos de acuerdo”, suele jactarse. El presidente era Oscar Scavone, de quien aprendió, sobre todo, “métodos de trabajo y horarios”. Scavone es médico y pertenece a una familia dueña de una de las diez fortunas más importantes del país gracias a un imperio farmacéutico. En la presidencia de Horacio Cartes, que también dirigió al club Libertad, Scavone fue asesor económico y comercial del gobierno paraguayo. Cartes, segundo paraguayo más rico, es investigado por el caso Odebrecht en Brasil y fue anfitrión de Mauricio Macri cuando el expresidente argentino viajó a Paraguay, en julio. En 2009, Belloso empezó su primera gestión como gerente deportivo en Olimpia en la presidencia de Eduardo Delmas, con Scavone como vicepresidente. También se nutrió dirigencialmente en los tres años en que jugó en Lanús, donde ganó la Copa Conmebol de 1996.

 

En 2010, la agrupación Raza Canalla, que él fundó, ganó las elecciones en Rosario Central y se convirtió en el director deportivo porque no tenía la antigüedad para postularse a la presidencia. El club había descendido en junio de ese año y recién en 2013 volvió a Primer División. En 2012, tuvo que renunciar tras un partido con Independiente Rivadavia por agredir a un dirigente visitante. El juez Javier Beltramone dispuso la clausura del estadio, pero finalmente sin consecuencias penales para Belloso, que un año después fue candidato a presidente, pero perdió contra el actual oficialismo, con el que no tiene buena relación. "Hoy, las finanzas del club están dando lástima y no es lo que queremos. Central fue para abajo en plantel, finanzas e inferiores”, declaró en mayo a TyC Sports y no descarta volver a postularse.

 

En 2014, Alejandro Dominguez, entonces vicepresidente de la Asociación Paraguaya de Fútbol y a quien conoció cuando jugaba en Olimpia, lo llamó para contarle que iba a asumir la presidencia de la APF y para pedirle que contactara a Marcelo Bielsa para dirigir al seleccionado guaraní. Belloso no lo conocía ni tenía personas en común con el DT, así que buscó su teléfono en la guía y lo llamó. “Hola, Marcelo, soy Gonzalo Belloso, el exjugador de Central”. Así fue el inicio de la charla que inició las gestiones. Hubo encuentros en Rosario y Asunción, donde vio partidos, recorrió el predio de entrenamiento y escuchó el plan de Dominguez, aunque rechazó la oferta. Belloso sugirió la contratación de Ramón Diaz, que salió cuarto en la Copa América 2015.

 

Dominguez es hijo de Osvaldo Dominguez Dibb, histórico presidente de Olimpia que en 2002 intentó ser candidato a presidente de Paraguay por el Partido Colorado, pero perdió la interna con Nicanor Duarte Frutos. En enero de 2016, el presidente sucedió en la Conmebol a Juan Angel Napout, que renunció en diciembre del año anterior cuando lo detuvieron en la segunda oleada del FIFA Gate: en el marco de ese escándalo, fue condenado a nueve años de cárcel por la justicia estadounidense.

 

 

 

Apenas asumieron en la Conmebol debieron lidiar con los reclamos de los clubes por mayores ingresos y la Copa América de 2016 en Estados Unidos. Ese año se había juntado la novel Liga Sudamericana de Clubes en Montevideo, que nucleaba a las instituciones más poderosos para forzar un potencial cisma. Uno de los cabecillas era Daniel Angelici, aunque no hubo ruptura y aumentaron los premios de las copas.

 

En esa Copa América, Belloso conoció a Claudio Tapia, que era parte de la delegación de la AFA y, tras ese torneo, la FIFA intervino la entidad argentina y se creó la Comisión Normalizadora. El gobierno de Cambiemos presionó para poner al frente a Armando Pérez, expresidente de Belgrano, y Javier Medin, entonces dirigente de Boca y ex SOCMA. El sector de Ascenso Unido logró colocar a Pablo Toviggino, actual secretario ejecutivo de la AFA, y Alejandro Dominguez tenía su candidata. “Necesito una persona de confianza”, le dijo al exdelantero. “Es Carolina, ¿qué te parece?”. Carolina es Carolina Cristinziano, abogada que trabajó con el representante Gustavo Mascardi y esposa de Belloso.

 

Inicialmente, la designación les alteró la rutina familiar puesto que vivían en Asunción y ella se instaló en Buenos Aires, pero él quedó conforme con el trabajo de la Comisión, que vivió enfrentada al sector de Tapia. La B Nacional hizo dos paros contra Pérez y Toviggino denunció penalmente a sus compañeros en 2019 por una deuda con la AFIP. “Yo pongo las manos en el fuego por ella, porque la conozco, y por la intachable profesional que es. Pero, aparte, esa causa judicial es de cinco años. Ella está tranquila, contenta con la experiencia”, le contó al diario La Nación el año pasado.

 

Sin embargo, tiene vínculo fluído con la AFA, sobre todo con Toviggino, con quien habla seguido. Belloso fue, incluso, determinante para que el yerno de Hugo Moyano llegara al Consejo de la FIFA en octubre de 2018 con distintas reuniones en Asunción entre ellos. Un año antes, la Conmebol le dio la vicepresidencia segunda del organismo a Chiqui porque Dominguez consideraba que “es bueno tener a Argentina cerca”. Luego del partido contra Brasil en la Copa América 2019, Tapia, a instancias de Toviggino, publicó la carta quejándose del arbitraje y los presidentes de las federaciones lo corrieron de la FIFA, en una reunión donde Belloso decidió no participar. 

 

 

 

Hubo negociaciones fuertes con la UEFA por los jugadores para las eliminatorias y para ello la Copa Libertadores ayudó. Belloso fue el encargado de articular las charlas entre federaciones y gobiernos por los protocolos sanitarios que permiten los ingresos a los países sin hacer cuarentena, presentación que se hizo en la Cumbre del Mercosur de julio de este año. Periódicamente habla con el ministro de Turismo y Deporte, Matias Lammens, de quien destaca que ayudó con la burbuja sanitaria. También, resalta que el gobierno argentino fue el único que dio apoyo políticoa a su asociación. Parte del diálogo también es por la Copa América 2021 en Argentina y Colombia. Belloso estuvo el año pasado en la Casa Rosada junto a Dominguez, cuando se juntaron con Alberto Fernandez y Tapia. Si bien no adscribe a ningún partido, quienes lo conocen señalan que siempre se define como “oficialista” porque “al gobierno que esté hay que ayudarlo”.

 

Hombre de confianza del presidente Dominguez, su pasado como jugador le allana el diálogo con los distintos actores del fútbol. Es consciente de que, si las burbujas sanitarias de la Copa Libertadores y las eliminatorias fueran exitosas, podrían verlo como un gol de esos que hacía cuando era delantero.