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Interbloque Todos: el plan para preservar identidades y diluir cortocircuitos

La coalición peronista se prepara para funcionar en Diputados y el Senado bajo un mismo paraguas que agrupe a los diferentes bloques que forman el espacio. Los números que vuelven a 2015.
Por 30/08/2019 10:18

Aunque todavía resta que las elecciones generales de octubre confirmen los números, los porcentajes de las primarias ya adelantaron que a partir del 10 de diciembre el Frente de Todos tendrá mayoría en el Congreso, donde los referentes peronistas se preparan para la conformación de un gran interbloque que preserve la identidad de cada una de las fuerzas que conforman el espacio.

La figura del interbloque, en detrimento de la conformación de un bloque único, es la que más consenso tiene entre las espadas legislativas del peronismo y parte de las conversaciones que mantuvieron los líderes de las diferentes fuerzas que lo conforman cuando se selló el armado del Frente de Todos, que contiene al kirchnerismo, al Partido Justicialista, al Frente Renovador, a partidos provinciales y a espacios más pequeños, como Proyecto Sur, Libres del Sur y el Movimiento Evita. Es un modelo similar al que adoptaron la UCR, el PRO y la Coalición Cívica, que convivieron bajo el paraguas de Cambiemos durante el gobierno de Mauricio Macri.

 

 

“Se planteó la idea de armar un interbloque que respete la identidad de cada espacio que va a formar parte del oficialismo”, explicó uno de los dirigentes que intervino en las negociaciones del armado del frente. La estructura de la coalición se replicará en los diferentes cuerpos legislativos, nacionales y provinciales, en los que Todos tenga representación.

Según las proyecciones que hacen en el peronismo en función del número obtenido en las PASO, el Frente de Todos pasaría a tener el 10 de diciembre alrededor de 120 diputados y quedaría cerca del quórum propio en la Cámara baja. El presidente del bloque del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, cuenta que más de 90 estarán dentro de su bancada, mientras que el resto se dividirá entre el Frente Renovador, el interbloque Red por Argentina, que conduce Felipe Solá, y aliados.

En la Cámara baja esperan saber si efectivamente Sergio Massa desembarcará allí o buscará un lugar en el Ejecutivo en caso de que Alberto Fernández llegue a la Casa Rosada. Es tradición en la Cámara que la presidencia del cuerpo quede en manos del diputado más votado, lugar que corresponde al primer candidato por la provincia de Buenos Aires y que ya le fue prometido a Massa como parte del acuerdo que selló el armado del Frente de Todos. En la coalición peronista ya pusieron en marcha las negociaciones para conseguir los nueve aliados que le faltan para llegar al quórum y a la mayoría absoluta. 

 

El Congreso se reactivará la próxima semana cuando el ministro de Haciendo, Hernán Lacunza, se presente ante la Comisión Bicameral de Seguimiento y Control de la Gestión de Contratación y Pago de la Deuda Exterior de la Nación, que preside el formoseño José Mayans, para explicar los anuncios sobre el "reperfilamiento" de la deuda que el Gobierno hizo en las últimas horas. El peronismo no dio todavía definiciones sobre cuál será su postura frente al proyecto que le Casa Rosada enviará al Congreso para que habilite al Presidente a iniciar negociaciones con acreedores. "Lo vamos a analizar. Prácticamente no hay senadores hoy, esto fue sorpresivo. El martes que viene tenemos la idea de hacer una reunión de bloque, con la ley en la mano, para analizarla", dijo este jueves el cordobés Caserio, tras recibir en su despacho a Alberto Fernández. El candidato a presidente por el Frente Todos evitó dar su opinión pública sobre el tema. "No conozco qué es, por eso no puedo hablar nada. Solo escuché lo que dijo el ministro”, dijo. 

 

VOLVER AL FUTURO. En tanto, en el Senado, las proyecciones dan 42 senadores para el Frente de Todos y aliados y 30 para Juntos por el Cambio. El número arroja una curiosidad: es la misma fotografía de representación de fuerzas políticas que había quedado conformada en diciembre de 2015, después de la derrota de Daniel Scioli. En Todos cuentan dentro de ese interbloque a 17 senadores de la bancada Frente para la Victoria-PJ, que lidera Cristina Fernández de Kirchner, y 12 del bloque Justicialista, que preside Carlos Caserio

"Es mejor que cada uno tenga su bloque y se sienta cómodo en su lugar y no tener que contener rebeldes constantemente", explica un peronista con experiencia legislativa.

Si bien las conversaciones sobre el futuro legislativo del Frente de Todos todavía están en una etapa preliminar, los dirigentes con más trayectoria legislativa afirman que la figura del interbloque permitirá que cada uno de los espacios mantenga su identidad y hasta pueda diferenciarse en alguna votación sin generar mayores tensiones. "Es mejor que cada uno tenga su bloque y se sienta cómodo en su lugar y no tener que contener rebeldes constantemente", explica un peronista con experiencia legislativa.

Si bien la estructura del interbloque es simbólica y no formal, permite la participación de todos los espacios en las reuniones de labor parlamentaria y en la discusión por el reparto de cargos y comisiones. “Pero vamos a ser todos oficialismo, no vamos a andar haciéndonos los independientes”, aclaran en el massismo. Resta saber quiénes se quedarán con las presidencias de los bloques en cada caso.  

La conformación de los espacios se terminará de definir después de las elecciones del 27 de octubre y antes del recambio del 10 de diciembre, cuando se prevé que el Congreso se desperece después de un año prácticamente sin sesiones. Como publicó Letra P, el peronismo esperará a que asuman los nuevos diputados para darle tratamiento al Presupuesto 2020, en caso de que Fernández sea electo presidente.