X
La Mesa de Enlace le explicó que el agro ultra católico votó contra Cambiemos por el aborto. El Presidente pidió militar ese segmento. La presión de los gobernadores y el regreso del impuesto.
Por 23/08/2019 12:30

Daniel Pelegrina, titular de la Sociedad Rural (SRA), le mostró al presidente Mauricio Macri un mapa del país dividido por regiones para que observara cómo se comportó el voto agro en las PASO del 11 de agosto. “Estoy muy sorprendido con el resultado de las elecciones”, le dijo Macri al dirigente, que estuvo en la Casa Rosada con el resto de sus pares de la Mesa de Enlace. También se quejó de lo que consideró “poco” acompañamiento del campo a Cambiemos. El documento que llevó Pelegrina en su celular reflejaba algo distinto: que había habido apoyo, mucho menor en Buenos Aires que en el interior. Pero que sí operó un factor que el Gobierno descuidó y consideró menor: la instalación del debate por el aborto legal que partió desde el oficialismo hizo que los núcleos católicos del agro votaran en contra de Macri. “Les pido que hablen con su gente, tenemos que recuperar eso”, les reclamó el mandatario.

 

 

Algo de eso se había visto, de manera marginal, cuando el Presidente hizo el cierre de su campaña en La Rural. Allí, la seguridad interna debió contener a un grupo de personas que cantaron contra el aborto esgrimiendo pañuelos celestes, justo cuando Macri se retiraba del predio.

También se perdió el voto agro para Cambiemos, contaron dirigentes de la Mesa de Enlace, en todas las ciudades grandes que viven indirectamente de la actividad y que padecieron la recesión. “Allí será más difícil recuperar” terreno, le dijo uno de los otros tres dirigentes que tomaron café esta semana en La Rosada, entre ellos Carlos Iannizzotto, de Coninagro; Carlos Achetoni, de Federación Agraria; y Dardo Chiesa, de Confederaciones Rurales (CRA).

 

 

Los ruralistas le llevaron a Macri una propuesta con 14 puntos, que incluye el compromiso de no subir retenciones a las exportaciones. Lo firmó casi sin mirar, pero la cosa no es tan sencilla. En el sector agro se abrazan a ese compromiso con uñas y dientes. Es que, por lo bajo, los dirigentes entienden que la tensión entre los gobernadores peronistas y la Nación por la quita de impuestos como el IVA a alimentos y el congelamiento de naftas terminará generando una presión sobre ellos. Consideran que, en algún momento, el Gobierno tendrá que echar mano a las retenciones, algo que los gobernadores pidieron para compensar lo que pierden. Inclusive observan el tema ante la posibilidad de que haya un recambio de Gobierno que deje a otro signo político en el poder pero en la misma situación de crisis actual.