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“Ganamos lugar en la mesa del Frente Progresista y es lo que marcará el futuro”

El intendente electo de Rosario anticipa una gestión “plural y abierta”. Admite que fue un error no plantarle una interna a Bonfatti y avisa, como Jatón, que no lo cuenten para militar para Lavagna.
Por 14/07/2019 9:47

Apertura, renovación y pluralidad, tres palabras que el intendente electo de Rosario, Pablo Javkin, repite como un mantra. Vocablos que encarnan para el actual concejal el inicio de “un tiempo nuevo” en la ciudad que le tocará gobernar pero, por sobre todo, en el Frente Progresista santafesino. Se abre una etapa nueva en el progresismo de Santa Fe. Luego de doce años abandonará la gestión provincial y el socialismo, partido mayoritario de ese frente, dejará de liderar los destinos de Rosario tras 30 años de gobierno. El intendente electo de Santa Fe, Emilio Jatón, quiere hacer su camino, como le contó hace unos días a Letra P, y Javkin va por la misma senda. Ambos futuros mandatarios no provienen del socialismo y fundaron partidos distritales que, ahora, dentro del frente oficialista, asumirán un liderazgo que no tenían.

Relajado, primero recibe a Letra P en la Casa Creo, donde unas 30 personas, en su mayoría jóvenes, trabajan a la espera de ingresar al Ejecutivo. La entrevista se hace en un bar céntrico, donde Javkin se presta a todos los besos y abrazos que le piden. Tampoco le dice que no al grupo de amigos que despunta el vicio del burako en plena tarde. “Es una primavera, cuando llegue diciembre vas a ver”, se ríe.

El ex diputado nacional admite que fue un error que el candidato a gobernador del progresismo Antonio Bonfatti no haya tenido un rival en las PASO. “Nos hubiera fortalecido una interna”, asegura. Confía en la buena relación que tiene con el gobernador peronista electo Omar Perotti y avisa, como hizo Jatón, que no militará para el candidato presidencial Roberto Lavagna porque le causa “desilusión” la oferta nacional.

 

BIO. Abogado. En 1998 asumió la presidencia de la Federación Universitaria Argentina (FUA) en plena decadencia del menemismo. Fue ladero y niño mimado de Elisa Carrió hasta que ella saltó a Cambiemos. Atraviesa su segundo periodo no consecutivo como concejal de Rosario. Entre 2007 y 2011 fue diputado provincial. En 2013 asumió como diputado nacional y en 2015 volvió a Rosario como secretario de Gobierno de la Municipalidad. En 2017, fue el primer candidato a concejal no socialista en la historia reciente del Frente Progresista, pero salió tercero. La política le dio revancha y en las PASO de este año venció al socialismo, que gobierna desde hace tres décadas, y al peronismo. Será el intendente de Rosario a partir del 10 de diciembre.

 

Pablo Javkin, intendente electo de Rosario. Foto: Sebastián Villalba.

 

-El socialismo dejará de gobernar Rosario luego de 30 años de gestión ininterrumpidos. ¿Cómo marcha la transición con esa particularidad?

-Es una transición ordenada dentro de una misma fuerza política, con nuestra decisión de cumplir con lo que dijimos, recuperar para el Frente una gestión abierta, plural, con las 115 iniciativas que planteamos en campaña, con un perfil más renovado. Ahora viene el trabajo de conformar eso en el armado de la gestión y el gabinete.

-¿El grado de apertura mayor al que refiere implica que el socialismo va a dejar de ser el partido mayoritario del Frente?

-No es un problema de mayorías, es un nuevo tiempo, aún dentro del socialismo, por lo menos en lo generacional, así me lo imagino. Viene una etapa nueva, con otras prioridades, otros objetivos.

-¿Mantuvo diálogos con el gobernador electo, Perotti?

-Hablamos telefónicamente y seguramente nos veremos en los próximos días.

-¿Cómo imagina la relación de él con Rosario?

-Bien. Tengo una relación personal con él de bastante tiempo y me imagino un desafío donde cada uno tiene la responsabilidad de asumir el gobierno de un nivel, con mucha madurez y en un tiempo de muchas dificultades económicas para las gestiones públicas.

 

 

-¿Hace hincapié en Rosario cuando habla de dificultades en gestiones públicas?

-Los municipios en la Argentina estamos en un momento complicado, en general. Las políticas inequitativas de reducción de subsidios del transporte en el interior; las que tienen que ver con una tendencia de los recursos concentrados en otros niveles del Estado y menos en el primer nivel, pero a la vez con una demanda concentrada en el más cercano; algunas discusiones de fallos pendientes para las potestades municipales. Hay todo un combinado que en algún momento habrá que discutir en este país. En otros países federales los municipios tienen acceso a la participación primaria. En Argentina, solo la secundaria. Es un debate que habrá que tener.

"Nos hubiera fortalecido una interna. No era fácil de construir con un candidato como Antonio que venía de ser gobernador, pero hubiera sido importante."

-En el post PASO una encuesta decía que una buena porción de los votos de la socialista Irizar iban a parar al peronista Sukerman y, por otro, el Frente no contuvo en la general todos los votos que sacó en la interna. ¿Qué pasó con esos votantes?

-Hubo un acompañamiento muy fuerte del peronismo en distintas zonas de la ciudad, que se verificó en todos los niveles. Siempre sucede esto. Las primarias son atractivas, pero cada elección es distinta. Apenas terminó la primaria dije “empieza otra elección”. Y fue así. Mido el punto de arranque en la primaria de 2017, donde terminamos esa noche con menos del 9% de los votos. Según como uno arranque ve la elección con otra mirada. En mi caso, siempre ha sido creciendo y ahora con la responsabilidad máxima que nos dieron los rosarinos.

 


Pablo Javkin, durante le entrevista con Letra P. Foto: Sebastián Villalba

 

-¿Por qué Perotti le sacó a Bonfatti casi ocho puntos en Rosario, más de la media provincial?

-Son las cosas a analizar ahora. Evidentemente, en Rosario, para el Frente era bueno tener una interna. Era bueno renovarse, abrirse, tener un proceso de ampliación. La interna lo logró y entiendo que es lo que deberíamos haber hecho a nivel provincial.

-¿Fue un error que Bonfatti no haya tenido un rival en las PASO?

-Nos hubiera fortalecido una interna. No era fácil de construir con un candidato como Antonio que venía de ser gobernador, pero hubiera sido importante.

-¿Cuánto penetró la inseguridad y narcotráfico en el resultado del Frente?

-Seguramente ha sido uno de los motivos en la definición del voto. En los ciclos políticos llegan momentos en que no hay una explicación puntual. Había una obligación en el Frente de empezar un ciclo nuevo y no siempre dirigido por un solo partido. Hace cuatro años dimos esta pelea y ahora de nuevo, convencidos de que era bueno para el Frente un ciclo nuevo, no conducido por el socialismo y con otras características, más horizontal, más plural, austero, más conectado con la vida cotidiana de la gente. Es lo que nos permitió ganar en muchos municipios y no pudimos transmitir a nivel provincial.

-Jatón le dijo a Letra P que en algún momento sintió que no tuvo participación dentro del Frente. ¿Le pasó lo mismo?

-Siempre lo hemos planteado. El Frente no tiene un marco institucional, entonces depende mucho de las definiciones del Partido Socialista, como espacio que conducía las gestiones, y de algún sector del radicalismo. Los que veníamos de experiencias como la nuestra en el caso de Creo, como la de Emilio con Santa Fe Puede Más, claramente había que ganarse el lugar en la mesa. Es lo que hicimos y es lo que marca el tiempo que viene..

 


Vecinos rosarinos piden fotografiarse con Javkin. Foto: Sebastián Villalba

 

-¿En qué estado está el municipio?

-Estamos juntando información. Tengo el conocimiento de haber participado de una etapa de la gestión. Rosario tiene problemas estructurales a resolver. Cuando uno suma la devaluación, la quita de subsidios al transporte, en áreas muy sensibles, eso tiene un impacto financiero que la ciudad siente. Y, a la vez, es una ciudad muy cíclica en relación a los ciclos nacionales: cuando la economía mejora, en Rosario mejora más. Estamos sufriendo un momento económico difícil, esperemos que el país se encamine a un mejoramiento de su macroeconomía en el próximo tiempo.

-¿Abre las puertas el socialismo para conocer el estado de la gestión?

-Sí. Estamos discutiendo sobre eso, sobre alternativas y soluciones en estos meses en relación a la situación en la que vamos a recibir el municipio a fin de año.

"Rosario tiene problemas estructurales a resolver. Cuando uno suma la devaluación, la quita de subsidios al transporte, en áreas muy sensibles, eso tiene un impacto financiero que la ciudad siente."

-¿Cuál va a ser la característica del gabinete?

-La misma que nosotros planteamos que debería tener el Frente: lo más amplio, diverso, plural, paritario. Me voy a tomar mi tiempo para conformar el gabinete. Pero con esas condiciones, un ciclo nuevo requiere equipos que demuestren ese cambio; eso implica aprovechar experiencias, pero también incorporar nuevas visiones.

-¿Qué lugar le va a tocar al socialismo en el gabinete?

-No pienso el gabinete por cuotas partidarias, lo pienso en función de las mejores mujeres y los mejores hombres. Por supuesto que el socialismo tiene muy buenas personas para aportar a la gestión, pero no estoy pensando hoy en un gabinete en cuotas. Sí que tenga representatividad de todos los sectores del Frente y de mucha gente que no participa del Frente, pero adhiere a nuestra visión y puede incorporar políticas públicas correctas para la ciudad.

-¿Extrapartidarios?

-Por supuesto. Y gente que no provenga de un partido.

-¿Algún nombre para el futuro gabinete?

-No. Lo vamos a anunciar a fines de octubre, principio de noviembre.

 


Pablo Javkin, durante le entrevista con Letra P. Foto: Sebastián Villalba

 

-¿Un socialismo en crisis hiere y perjudica al resto de los partidos del progresismo?

-Obviamente que el funcionamiento de cada uno de los partidos influye en el Frente en general, pero es una etapa nueva, de liderazgos nuevos. Si mira las intendencias del Frente encontrará expresiones como la nuestra acá, la de Emilio, la de Leonel Chiarella (intendente electo de Venado Tuerto) o la de Alberto Ricci (intendente actual y electo de Villa Gobernador Gálvez). Son expresiones de un nuevo tiempo dentro del Frente. Al Frente hay que repensarlo en función de una realidad nueva, donde evidentemente muchos partidos que éramos más chicos vamos a tener una preponderancia mayor, porque nuestras responsabilidades son mayores.

 

La presencia de Miguel (Lifschitz) nos da un gran valor. Viene de ser gobernador y va a tener un rol preponderante en nuestros bloques legislativos, pero todos vamos a tener una cuota de responsabilidad mayor dentro del Frente.

 

-¿Por ser gobernador y probable futuro presidente de la Cámara de Diputados, Lifschitz será el conductor del Frente?

-Miguel tiene un rol muy importante. Nuestros bloques van a ser muy importantes para nuestras gestiones municipales y veo un Frente más compartido, más equilibrado. Obviamente que la presencia de Miguel nos da un gran valor. Viene de ser gobernador y va a tener un rol preponderante en nuestros bloques legislativos, pero todos vamos a tener una cuota de responsabilidad mayor dentro del Frente.

-¿Hace alguna lectura especial sobre el hecho de que Jatón y usted, dirigentes no socialistas, triunfaron y Bonfatti, un socialista, no?

-Supimos interpretar un tiempo distinto, suena muy repetido, pero es más profundo. El siglo XXI es distinto, de una política más horizontal, menos vertical, más humilde, abierto a nuevas expresiones, con convicciones y valores, pero entendiendo que la realidad cambia muy dinámicamente y uno tiene que estar atento a esos fenómenos.

-¿Ustedes lo entendieron antes que otros?

-Creo que sí.

 


Pablo Javkin. Foto: Sebastián Villalba

 

-El progresismo apoya la fórmula presidencial Roberto Lavagna – Juan Manuel Urtubey. ¿Usted acompaña?

-No me gusta la oferta nacional. No está representado el espacio político en el que uno se siente más convencido, un espacio democrático con sensibilidad social.

-¿Lavagna y Urtubey no encarnan eso?

-No. Inclusive, en términos generacionales me causa cierta desilusión la oferta nacional. El promedio de edad de la fórmula es propio del reflejo de las propuestas políticas. A nivel nacional hay mucha dificultad para encarnar eso, un tiempo nuevo, con otra visión del mundo, hoy eso tiene mucho que ver con lo generacional.