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Amenaza Espert: anatomía del ultra que desvela a la Casa Rosada

El intento del Gobierno por sacarlo de carrera es visto por los especialistas como un gesto para no perder entre tres y cuatro puntos que iban a Cambiemos. ¿Nueva derecha o culto a la antipolítica?
Por 25/06/2019 11:15

Cuentan que el ecuatoriano Jaime Durán Barba, ideólogo de Cambiemos tal y como se lo conocía antes de la peronización, tiene dos ideas rectoras para explicar qué deben entender los dirigentes si quieren seducir electorados: que la política que viene es de las mujeres y que, en general, las sociedades modernas detestan a los políticos.

El espertismo es observada por los especialistas como un combo de una derecha reacia a la política y con puntos de contacto con emergentes regionales como Bolsonaro.

Sobre esta última idea se edificó el hoy deseado castillo de los libertarios, el movimiento que lleva a José Luis Espert como precandidato presidencial. El economista, que hoy concentra, según los consultores, entre tres y cinco puntos de intención de voto, representa el curioso caso del nacimiento y la consolidación en los medios de comunicación de una fuerza de derecha, con ideas económicas de la escuela austríaca y fuertes contrastes con los partidos tradicionales.

En poco tiempo, Espert pasó de la mesa del programa Animales Sueltos y los videos caseros criticando al kirchnerismo y al macrismo, a ser una preocupación real de sus impensados rivales. Nadie había estimado las dimensiones del fenómeno hasta que Mauricio Macri instruyó a su compañero de fórmula, Miguel Pichetto, a erosionar las fuerzas aliadas al partido Despertar, un juego de palabras con el propio apellido de Espert.

El senador convenció a Alberto Asseff, el apoderado del partido UNIR que sostenía y garantizaba la legalidad del frente de Espert, de mudarse a Cambiemos. Asseff ganó un lugar en la lista de legisladores y, cuando parecía que el Gobierno celebraba la movida de ajedrez, los libertarios estallaron las redes sociales denunciando proscripción de Cambiemos al candidato. Espert copó el prime time de todas las señales de noticias y se posicionó como más de uno hubiese deseado. Y sin disparar una sola bala, o sin gastar un solo peso.

 

 

La anatomía del espertismo, la cara interna del votante de los libertarios, es observada por los especialistas como un combo de una derecha que busca un espacio, que es básicamente reacia a la política y tiene puntos de contacto con emergentes regionales como el propio presidente de Brasil, Jair Bolsonaro.

"Vemos una intención de voto a Espert de casi cuatro puntos. Es un votante mayormente hombre, de alto nivel de instrucción y joven”, describió Lucas Romero, de Synopsis.

En paralelo, los que miden y perfilan fenómenos políticos aseguran que, ante una elección presidencial que se observa reñida, la intentona de Macri por coartar la posibilidad de que Espert compita tiene que ver con no perder votos por derecha, intenciones que en 2015 habían ido masivamente a Cambiemos. “Nosotros vemos una intención de voto a Espert de casi cuatro puntos”, contó a Letra P Lucas Romero, de Synopsis.

El analista agregó que “ese votante es mayormente hombre, de alto nivel de instrucción y joven. De hecho, dos de cada tres votantes de Espert son jóvenes”. Agregó que “los que lo eligen son los liberales que representan la antipolítica” y que “las propuestas económicas y sobre el Estado que este partido ofrece son muy comprables para los que no quieren la política convencional”.

El fenómeno Espert nació cuestionando fuerte a la corrupción y los malos manejos económicos del kirchnerismo y calcó esa crítica al macrismo, con eje en un enojo con uno de los propios: el ex presidente del Banco Central Federico Sturzenegger, quien había prometido la contracción para controlar la inflación, el sueño húmedo de los libertarios. La desilusión con Sturzenegger casi que parió lo que hoy se observa como un hijo rebelde de Cambiemos.

 

Pichetto, Ritondo y Asseff. El PRO busca desarmar el espacio de Espert. 

 

Celia Kleiman, consultora y socióloga, agregó que “hay una línea de esa especie de derecha que ya había aparecido con (Alfredo) Olmedo y que no tiene un porcentaje grande de votos. Pero aprovecha el segmento de identidad partidaria negativa”.

Kleiman le restó algo de peso a las mediciones que se hicieron antes de la definición del cierre de listas y pidió analizar de nuevo, aunque admitió que Espert “está en torno a los tres puntos”. Completó sumando un dato: el de los libertarios es un fenómeno no exclusivamente argentino, que incluye en el país una alianza estratégica con los religiosos conservadores, los evangelistas. “Para nosotros, la desesperación de Macri por contener a Espert es similar al acuerdo que los Fernández trabajaron para atraer a Sergio Massa”, graficó.

 

 

“Es un perfil de votante muy crítico de los derechos humanos y muy conservador desde lo económico”, apuntó Federico Aurelio, encuestador y analista que aseguró que “el Gobierno le hizo un gran favor a Espert” con la decisión de correrlo. “La presencia que tuvo en los medios vale mucha plata y sin el empuje oficial no lo hubiese logrado. No podemos decir que por eso va a crecer su intención de voto, pero es evidente que se posicionó”, dijo.

“Es un perfil de votante muy crítico de los derechos humanos y muy conservador desde lo económico”, apuntó Federico Aurelio

Aurelio, como sus colegas, dijo que “nadie quiere perder votos y Macri no sólo necesita no perder, sino que precisa sumar para llegar mejor a las PASO”. Y sumó otra visión que explicaría por qué Cambiemos va tras esos votos: en 2015, Massa se llevó 22% de los electores no kirchneristas que no querían votar a Macri, ese 22% hoy no existe y la polarización obliga a moverse y preservar hasta el último apoyo para evitar sorpresas.

En esta línea, recordó el caso de Florencio Randazzo, que en las PASO de 2017 obtuvo cerca de cinco puntos y en octubre no creció pero los conservó. El ejemplo pone el foco en que, quizás, Espert sería también un problema para el oficialismo en octubre si obtuviera números aceptables.

En ese tren se ubican las movidas de Cambiemos por bajar la candidatura porteña de otro conservador, Darío Lopérfido; la foto de Macri con el pañuelo celeste de Amalia Granata y el más reciente operativo para que dimita el ex carapintada Juan José Gómez Centurión. Todos ellos, emergentes de una derecha que consideró que Cambiemos no fue a fondo con lo que había prometido.

 

Espert mide entre tres y cinco puntos. Ese voto en 2015 fue a Macri. 

 

El sábado último, mientras trabajaba con los abogados para presentar las listas y amenizaba con pizza de Las Cuartetas en su búnker de Sarmiento y Esmeralda, Espert se asombró con el suceso de Twitter. Catarata de mensajes de apoyo, mayoría de jóvenes. Se entusiasmó tanto, que cuando llegó al horario central de TN y le preguntaron qué haría su partido en un hipotético ballotage entre Alberto Fernández y Macri, disparó, picante: “Libertad de acción”.

“Los votos de Espert son pocos pero muy valiosos, porque a nadie le sobre nada", señaló Shila Vilker. 

Shila Vilker, analista de opinión pública, dijo que “los votos de Espert son pocos pero muy valiosos, porque a nadie le sobre nada”, y trazó un perfil del votante libertario aclarando que, con el escaso volumen que tiene esa fuerza política, cualquier precisión es insuficiente.

“Capta un segmento del voto de Cambiemos que está enojado con las políticas económicas de Macri. Hay otro segmento que es un electorado absolutamente escéptico, indignado con la política”, siguió Vilker, quien destacó que gusta en su electorado el desparpajo de algunos de los laderos del espacio, como el economista ultra Javier Milei, un mediático anti Estado que es asesor económico de uno de los hombres más poderosos de la Argentina, el jefe de Corporación América, Eduardo Eurnekian.

La última pata del voto Espert que señaló Vilker es que “ha capturado un segmento joven, de escépticos o indignados, los que quieren barajar y dar de nuevo. Los jóvenes se explican además por ese elemento fuertemente libertario, el de los derechos individuales, muy a tono con la época”.

En este contexto y con un shock de prensa que le permitió, según los consultados, despegarse incluso del efecto Asseff, Espert aguarda en estas horas una definición de la jueza María Romilda Servini para saber si será o no habilitado a competir en las PASO. Hoy, sin precisiones, es un fenómeno que se transformó en prenda de disputa de propios y extraños. De cero a todo sin disparar una sola bala, o sin gastar un solo peso.