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El radicalismo bonaerense cobró con la chance de retener lo que tenía

El statu-quo promovido por Salvador se tradujo en las nóminas legislativas. Para la Cámara baja nacional, dos de tres buscan la reelección y el hijo del vice de Vidal reemplaza a un crítico.
El statu-quo promovido por Salvador se tradujo en las nóminas legislativas. Para la Cámara baja nacional, dos de tres buscan la reelección y el hijo del vice de Vidal reemplaza a un crítico.
Por 22/06/2019 21:36

Para la confección de las listas legislativas, el objetivo de mínima que tenía el radicalismo bonaerense encabezado por el vicegobernador Daniel Salvador era conservar lo obtenido en 2015 para el partido centenario. Ni un milímetro de banca más concedió el vidalismo, que, de todas formas, premió la lealtad ortodoxa del radical ultra cambiemista con lugares de privilegio para dirigentes de su confianza e incluso para su propio hijo, Sebastián Salvador, quien fue anotado en el séptimo casillero de la lista de candidatos a diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires de Juntos por el Cambio.

Concejal de San Fernando y titular del Comité UCR en ese distrito de la Primera sección electoral, a Sebastián se lo vio hiperactivo semanas atrás en Brandsen, custodiando los detalles organizativos de la Convención bonaerense en la que su padre promovió y selló el respaldo boina blanca provincial al statu-quo dentro de Cambiemos.

El hijo del vice es la única variante dentro de los casilleros con posibilidades de ingreso a la Cámara baja nacional, ya que Karina Banfi (en el décimo lugar) y Miguel Bazze (en el tercero) van por la renovación de sus respectivas bancas.
 


Quien fue tachado es el diputado nacional Alejandro Echegaray, uno de los dirigentes que se ha mostrado crítico en los últimos tiempos ante el rol del radicalismo dentro de Cambiemos. Alineado al sector referenciado en Federico Storani, voces de este espacio consultadas por Letra P consideran que la omisión en la lista legislativa de un dirigente que represente a ese sector forma parte de “los costos” por “expresar lo que pensábamos con críticas”.

Pero este cambio también disparó algunos resquemores en algunos de los radicales que permanecen con sus pies aferrados a Cambiemos. En esa tropa de leales no cayó del todo bien que ese casillero que había quedado libre para que fuera llenado por la lapicera de Salvador, el vice lo haya utilizado para anotar a su propio hijo y no a otros dirigentes que sonaban como potables para esa banca, entre los que se mencionó el actual ministro de Ciencia bonaerense, Jorge Elustondo.
 


Pasando a las listas seccionales, dirigentes alineados a Salvador tampoco dejaron pasar el hecho de que el PRO haya ofrecido al radicalismo el quinto (y casi inaccesible) lugar en la lista de candidatos a senadores por la Tercera sección electoral y que el tercer casillero haya sido para Claudia Rucci, una dirigente que responde al recientemente arribado Miguel Ángel Pichetto. Admiten que en 2015 la UCR no había ingresado senador por la Tercera pero subrayan con malestar el lugar obtenido por la pichettista.

La UCR bonaerense cobró con ubicaciones competitivas como para renovar bancas en la Primera sección (nuevamente anotando al possista Walter Carusso), la Cuarta (Vanesa Zuccari), la Quinta (Maxi Abad) y la Séptima (Alejandra Lordén), mientras que en la Sexta en esta oportunidad quien irá como candidato en tercer lugar es el intendente de Adolfo Alsina, David Hirtz, en un movimiento de casilleros que, en esta oportunidad, dejó a una de las referentes del Grupo Bahía, Nidia Moirano, con el segundo y no primer lugar en la lista para que así pueda ingresar con chances el hoy intendente radical, además de contemplar a quien encabezará la lista, el lilito Andrés De Leo. En esta sección, el senador radical que no renovará su banca es el actual vicepresidente primero de la Cámara alta, Horacio López.