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Por deuda que generó su gestión, Vidal tiene el pago más pesado: USD 840 M

Es por dos bonos emitidos en 2016 vía Sandleris, cuando el dólar estaba a $14. Esa suma hoy representa casi $38 mil millones. El impacto en las reservas del BCRA. BlackRock, entre los tenedores.

Por 18/06/2019 10:10

Martes negro para las arcas bonaerenses. A raíz de emisiones realizadas por su gobierno en junio de 2016, María Eugenia Vidal tiene en esta jornada el compromiso de deuda más pesado de los últimos tiempos: más de 840 millones de dólares en concepto de amortización e intereses por dos bonos emitidos al calor de la apertura de los mercados internacionales post pago a los fondos buitres y cuando el dólar estaba a $14. Así, cuando se colocaron esos bonos, esa deuda representaba en moneda local $11.766 millones. Hoy, con el billete verde a $45, el desembolso se traduce en más del triple: $37.821 millones.

La emisión realizada hace tres años fue por un total de 2.500 millones de dólares repartidos en dos bonos: uno por USD 750 millones con vencimiento en junio de 2019 a una tasa de interés de 5,75% y otro por USD 1.750 millones a 11 años a una tasa fija anual de 7,875%. De acuerdo a lo que detallan los documentos del pago, a los que accedió Letra P, teniendo en cuenta que la emisión de USD 750 millones se amortiza íntegramente junto con su último servicio de renta y que se tiene que realizar el pago semestral de los intereses de la emisión por USD 1.750 millones, el total a desembolsar este martes es USD 840.468.750, lo que traducido al tipo de cambio actual ($45) representan $37.821.093.750.

 


Estas emisiones fueron realizadas en su momento por el equipo del ministro de Economía bonaerense, Hernán Lacunza, en el que figuraba como subsecretario de Finanzas el actual titular del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Guido Sandleris. Por esos meses de mercados internacionales abiertos a tasas accesibles, la administración vidalista se zambulló en un espiral de endeudamiento en moneda extranjera que hoy repercute con fuerza en las finanzas de la provincia.

También impactó en las reservas del BCRA que hoy conduce el mismo funcionario que hace tres años fue artífice de esa deuda. Al habilitarle a la Provincia los dólares para pagar a los tenedores de esos títulos, las reservas del Banco Central cayeron al cierre de la semana pasada por debajo de los USD 64 mil millones.

 

LOS TENEDORES. Los bonos de la provincia de Buenos Aires figuraron en la cartera de valores de un fondo del Julius Baer, tradicional banca suiza con sede en Zurich que supo saltar a la escena mediática en febrero de 2017, cuando se conoció que en una filial de Bahamas de ese banco suizo el presidente Mauricio Macri tenía depositados $18 millones que, post escándalo de los Panamá Papers anunció que repatriaría. Los bonos bonaerenses conformaron al cierre de 2018 la tenencia más voluminosa de este fondo en lo que refiere a los mercados emergentes.
También aparecieron como tenedores de estos bonos fondos de inversión como White Fleet e intermediarios financieros como la suiza Gigant Consulting. Pero quien también se interesó por estos bonos fue uno de los grupos financieros con mayor influencia en Wall Street: BlackRock, el fondo de inversión que el año pasado -junto al fondo Templeton- salvó las papas del por entonces ministro de Finanzas Luis "Toto" Caputo, con la compra de los bonos Bote que lograron frenar la intensa corrida de mayo de 2018. De acuerdo a un reporte de 2017 de este fondo global, dentro de su cartera de tenencias en mercados emergentes, figuraban con más de USD 7 millones en títulos bonaerenses al 7,875% con vencimiento en 2027 y casi USD 2 millones en los títulos que se cancelaron este martes.


 


Asimismo, ante semejante compromiso, la Provincia corrió para la primera quincena del mes el sexto tramo del programa de emisiones de Letras del Tesoro, el cual en los cinco tramos previos de 2019 se había desarrollado durante la última semana de cada mes.

Aquí, con la necesidad de hacer tentadora la licitación para los inversores en medio de la incertidumbre cambiaria, dos de las tres letras emitidas fueron duales, es decir, ofreciendo un interés compensatorio ante una eventual suba del tipo de cambio.

Así, las Letras duales a 139 (donde se adjudicaron más de $2.100 millones) y 189 días (más de $2.900 millones) pagarán el máximo entre la tasa fija licitada (55% y 57%, respectivamente) y la variación del tipo de cambio más 5,5% y 6,5%, respectivamente. También se colocó una Letra a descuento a 47 días por más de $833 millones. En total, la Provincia colocó Letras por casi $6 mil millones y de su porción mayoritaria en Letras duales tendrá que hacerse cargo el próximo gobierno apenas asuma.
 


Más allá de este escenario, Lacunza remarcó que el endeudamiento fue para obras: “Entre 2015 y 2019 la deuda bonaerense aumentó USD 2.597 M. Menos de la mitad de los USD 7.070 M en obras. En asfalto para 2.800 km de rutas y 3.310 cuadras, 300 obras hidráulicas, 66 guardias de hospitales, 7.292 obras en escuelas, 3 plantas potabilizadoras, 234 centros de salud. ¿La deuda va a financiar gastos corrientes? No. Porque desde 2017 la Provincia tiene superávit corriente. Si no hubiera obra, no habría déficit. Si no hubiera déficit, no habría deuda. Entonces, la deuda es para hacer obras”, remarcó el ministro en una serie de tuits.

Entre quienes refutaron eso figuró su predecesora en el cargo, la ex ministra de Economía del sciolismo Silvina Batakis, quien, también por las redes sociales, sostuvo que "del total de recursos propios, los recursos que recauda la provincia, ya están comprometidos el 44%", lo que subrayó como "el máximo histórico". En tanto, al exhibir un gráfico donde se refleja una fuerte brecha en la relación deuda/infraestructura, Batakis refutó: "Es mentira que la deuda fue para obras. El endeudamiento de cada año fue muy superior a la inversión en capital que realizó la gobernadora".
 


Haciendo un repaso de la incidencia de la deuda sobre el Producto Bruto Geográfico (PBG) bonaerense, Lacunza enfatizó: “La deuda bonaerense es el 9,3% del Producto Bruto. ¿Es mucho? ¿Es poco? Es menos que el 10,5% promedio del período 2003-15”.

Lo que omitió el ministro vidalista es que los propios informes de su cartera ya no toman ese periodo, sino el lapso 2007-2015 en el que el promedio es de 8,3%, un punto más abajo que la actualidad, mientras que en 2015 la relación deuda/PBG era del 5,9% y al cierre de 2018 llegó a los dos dígitos: 10,1%, la carga más pesada de la última década.