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Con un cronograma de aumentos desdoblados, intendentes oficialistas advierten sobre las limitaciones para subsidiar las actualizaciones acordadas: “No podemos hacernos cargo ni de un litro de nafta”.
Por 17/04/2019 17:52

Con las cajas agobiadas y con acuerdos empresariales previos al anuncio del Gobierno nacional, en el interior bonaerense los intendentes oficialistas, si bien saludan el Plan Felices Pascuas del presidente Mauricio Macri, ven un panorama complejo a la hora de respaldar el congelamiento de las tarifas del transporte público de pasajeros. “Nosotros no podemos hacernos cargo ni de un litro de nafta”, dijo a Letra P el jefe comunal de San Pedro, Cecilio Salazar. “Estamos muy limitados para subsidiar cualquier tipo de actividad”, indicó a este medio su par de Coronel Rosales, el macrista Mariano Uset.

“Invitamos a las provincias a que nos acompañen”, indicó el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, al presentar en conferencia de prensa el paquete de medidas con el cual el Gobierno nacional busca contener los precios e impulsar el consumo para mejorar la perspectiva electoral de Cambiemos, en baja por el impacto de la crisis.

 

 

El impacto del paquete de medidas lanzado por el Gobierno nacional terminará de cristalizarse cuando, en el caso de la provincia de Buenos Aires, la gobernadora María Eugenia Vidal defina cómo lo aplicará. En algunos distritos el Plan Felices Pascuas se advertirá con la actualización o no de las tarifas en el transporte público municipal, decisión que tienen que tomar, justamente, las administraciones locales.

En el punteo sobre electricidad, gas, transporte y peajes, el comunicado difundido por el Gobierno resalta que los precios regulados “se refieren sólo a los tramos que dependen del Gobierno Nacional. No afecta (porque no es su jurisdicción) a la distribución de gas y electricidad y el transporte público, que dependen de las provincias o los municipios”. Y agrega que “si en los próximos meses un usuario ve un aumento en su factura de gas o electricidad, o en el precio del boleto de colectivo, se deberá a una decisión de su gobierno provincial o municipal”.

La aclaración deja librado a cada intendente la decisión de actualizar o no el precio del boleto de transporte urbano.

"Nosotros no podemos hacernos cargo ni de un litro de nafta, porque estamos con las cuentas justas" (Cecilio Salazar, intendente de San Pedro)

En San Pedro, municipio conducido por un representante del Partido Fe, el intendente Salazar indicó a Letra P que el tema ya es debatido en la Secretaría de Hacienda. “Es una medida que ayuda, pero primero hay que ver si la decisión de la gobernadora es acompañar y, entonces, naturalmente vamos a adoptar la misma medida”, indicó al ser consultado sobre la posibilidad de frenar el aumento que recientemente ingresó, vía proyecto de ordenanza, al concejo deliberante, y que prevé una suba desdoblada que alcanzaría el 40%.

Sin embargo, advirtió que el municipio no está en condiciones de asumir ese gasto para cumplir con el acuerdo establecido con la empresa. “Es muy complicado. Nuestro municipio no puede absorber eso bajo ningún punto de vista”, señaló.

“Nosotros no podemos hacernos cargo ni de un litro de nafta, porque estamos con las cuentas justas”, indicó. Y ató el problema a futuras negociaciones con la concesionaria. “Vamos a ver a qué acuerdo llegamos con la empresa. Reitero, nosotros no podemos absorber estos gastos porque no tenemos los fondos para hacerlo, así que por más que quisiéramos no podríamos”.

 

 

Su par de Coronel Rosales, el macrista Mariano Uset, se corrió de esa decisión e indicó que “la actualización del pasaje del transporte local la estableció el concejo deliberante porque está dentro de sus atribuciones”. En ese distrito se aprobó un aumento del 56%. En febrero, el boleto pasó de 16 pesos a 25 y, además, se incluyó una cláusula de ajuste automático de la tarifa en junio en función del índice de inflación. “Tenemos empresas con un Índice de Pasajero Por Kilometro (IPK) bajo y por más esfuerzos que hacen en bajar el costo queda un precio alto”, dijo el intendente a este portal.

Uset detalló que durante 2018 el municipio asumió “parte de la tarifa, así como el boleto estudiantil gratuito para primaria, secundaria y terciarios”. “Se evaluará cómo seguimos cuando haya que aplicar el algoritmo que dejó establecido la ordenanza, pero los municipios estamos muy limitados a la hora de subsidiar todo tipo de actividad”, anticipó. Y remarcó que prefieren “continuar con políticas que fomenten el uso del transporte, aumentar el IPK -esfuerzo del cual las empresas también tienen que ser parte- y hacer más atractiva la experiencia del transporte, continuando con la modernización, seguimiento por GPS y accesibilidad”.

En el interior bonaerense la situación será compleja para varios intendentes que responden al oficialismo. En Bahía Blanca, conducida por el macrista Héctor Gay, se estableció un aumento de la tarifa plana que pasó de 18,95 a 25,25 pesos. La ordenanza aprobada incluyó una cláusula de actualización a partir del 1 de julio.

 

 

En marzo en Olavarría, gobernada por el intendente amarillo Ezequiel Galli, se aplicó un aumento del 29% para la línea urbana. Sin embargo, por un cambio de concesión está previsto que en mayo vuelva a actualizarse la tarifa en más de 30%.

En el distrito más importante de la costa bonaerense, Mar del Plata, Carlos Arroyo decretó un aumento que llevó el boleto de 13,55 pesos a 16,50 y definió que alcance 18,50 pesos en junio.

En Tandil, conducido por el radical Miguel Lunghi, el Concejo Deliberante habilitó un incremento escalonado del boleto. Estaba previsto una suba de dos pesos durante tres meses. Pasó de 16,29 a 18,29 pesos el 3 de abril, a 20,29 pesos el 2 de mayo y a 22,29  el 1 julio.

El pedido de acompañamiento del Gobierno nacional obliga a todos los jefes comunales a repensar sus planes en materia tarifaria. A principio de 2019 ya habían expresado su preocupación por el nuevo esquema de subsidios al transporte. No era la primera vez que lo hacían: en 2018, el plan de ajuste de Cambiemos también golpeó la estructura económica de muchos distritos.

El congelamiento en el transporte sacude las cuentas municipales

Con un cronograma de aumentos desdoblados, intendentes oficialistas advierten sobre las limitaciones para subsidiar las actualizaciones acordadas: “No podemos hacernos cargo ni de un litro de nafta”.

Con las cajas agobiadas y con acuerdos empresariales previos al anuncio del Gobierno nacional, en el interior bonaerense los intendentes oficialistas, si bien saludan el Plan Felices Pascuas del presidente Mauricio Macri, ven un panorama complejo a la hora de respaldar el congelamiento de las tarifas del transporte público de pasajeros. “Nosotros no podemos hacernos cargo ni de un litro de nafta”, dijo a Letra P el jefe comunal de San Pedro, Cecilio Salazar. “Estamos muy limitados para subsidiar cualquier tipo de actividad”, indicó a este medio su par de Coronel Rosales, el macrista Mariano Uset.

“Invitamos a las provincias a que nos acompañen”, indicó el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, al presentar en conferencia de prensa el paquete de medidas con el cual el Gobierno nacional busca contener los precios e impulsar el consumo para mejorar la perspectiva electoral de Cambiemos, en baja por el impacto de la crisis.

 

 

El impacto del paquete de medidas lanzado por el Gobierno nacional terminará de cristalizarse cuando, en el caso de la provincia de Buenos Aires, la gobernadora María Eugenia Vidal defina cómo lo aplicará. En algunos distritos el Plan Felices Pascuas se advertirá con la actualización o no de las tarifas en el transporte público municipal, decisión que tienen que tomar, justamente, las administraciones locales.

En el punteo sobre electricidad, gas, transporte y peajes, el comunicado difundido por el Gobierno resalta que los precios regulados “se refieren sólo a los tramos que dependen del Gobierno Nacional. No afecta (porque no es su jurisdicción) a la distribución de gas y electricidad y el transporte público, que dependen de las provincias o los municipios”. Y agrega que “si en los próximos meses un usuario ve un aumento en su factura de gas o electricidad, o en el precio del boleto de colectivo, se deberá a una decisión de su gobierno provincial o municipal”.

La aclaración deja librado a cada intendente la decisión de actualizar o no el precio del boleto de transporte urbano.

"Nosotros no podemos hacernos cargo ni de un litro de nafta, porque estamos con las cuentas justas" (Cecilio Salazar, intendente de San Pedro)

En San Pedro, municipio conducido por un representante del Partido Fe, el intendente Salazar indicó a Letra P que el tema ya es debatido en la Secretaría de Hacienda. “Es una medida que ayuda, pero primero hay que ver si la decisión de la gobernadora es acompañar y, entonces, naturalmente vamos a adoptar la misma medida”, indicó al ser consultado sobre la posibilidad de frenar el aumento que recientemente ingresó, vía proyecto de ordenanza, al concejo deliberante, y que prevé una suba desdoblada que alcanzaría el 40%.

Sin embargo, advirtió que el municipio no está en condiciones de asumir ese gasto para cumplir con el acuerdo establecido con la empresa. “Es muy complicado. Nuestro municipio no puede absorber eso bajo ningún punto de vista”, señaló.

“Nosotros no podemos hacernos cargo ni de un litro de nafta, porque estamos con las cuentas justas”, indicó. Y ató el problema a futuras negociaciones con la concesionaria. “Vamos a ver a qué acuerdo llegamos con la empresa. Reitero, nosotros no podemos absorber estos gastos porque no tenemos los fondos para hacerlo, así que por más que quisiéramos no podríamos”.

 

 

Su par de Coronel Rosales, el macrista Mariano Uset, se corrió de esa decisión e indicó que “la actualización del pasaje del transporte local la estableció el concejo deliberante porque está dentro de sus atribuciones”. En ese distrito se aprobó un aumento del 56%. En febrero, el boleto pasó de 16 pesos a 25 y, además, se incluyó una cláusula de ajuste automático de la tarifa en junio en función del índice de inflación. “Tenemos empresas con un Índice de Pasajero Por Kilometro (IPK) bajo y por más esfuerzos que hacen en bajar el costo queda un precio alto”, dijo el intendente a este portal.

Uset detalló que durante 2018 el municipio asumió “parte de la tarifa, así como el boleto estudiantil gratuito para primaria, secundaria y terciarios”. “Se evaluará cómo seguimos cuando haya que aplicar el algoritmo que dejó establecido la ordenanza, pero los municipios estamos muy limitados a la hora de subsidiar todo tipo de actividad”, anticipó. Y remarcó que prefieren “continuar con políticas que fomenten el uso del transporte, aumentar el IPK -esfuerzo del cual las empresas también tienen que ser parte- y hacer más atractiva la experiencia del transporte, continuando con la modernización, seguimiento por GPS y accesibilidad”.

En el interior bonaerense la situación será compleja para varios intendentes que responden al oficialismo. En Bahía Blanca, conducida por el macrista Héctor Gay, se estableció un aumento de la tarifa plana que pasó de 18,95 a 25,25 pesos. La ordenanza aprobada incluyó una cláusula de actualización a partir del 1 de julio.

 

 

En marzo en Olavarría, gobernada por el intendente amarillo Ezequiel Galli, se aplicó un aumento del 29% para la línea urbana. Sin embargo, por un cambio de concesión está previsto que en mayo vuelva a actualizarse la tarifa en más de 30%.

En el distrito más importante de la costa bonaerense, Mar del Plata, Carlos Arroyo decretó un aumento que llevó el boleto de 13,55 pesos a 16,50 y definió que alcance 18,50 pesos en junio.

En Tandil, conducido por el radical Miguel Lunghi, el Concejo Deliberante habilitó un incremento escalonado del boleto. Estaba previsto una suba de dos pesos durante tres meses. Pasó de 16,29 a 18,29 pesos el 3 de abril, a 20,29 pesos el 2 de mayo y a 22,29  el 1 julio.

El pedido de acompañamiento del Gobierno nacional obliga a todos los jefes comunales a repensar sus planes en materia tarifaria. A principio de 2019 ya habían expresado su preocupación por el nuevo esquema de subsidios al transporte. No era la primera vez que lo hacían: en 2018, el plan de ajuste de Cambiemos también golpeó la estructura económica de muchos distritos.