X

Con las PASO en Entre Ríos se inicia la batalla por una región clave para Macri

El gobernador Bordet y el diputado radical Benedetti se medirán en la primaria que empezará a marcar la situación de Cambiemos en la zona donde el Presidente se hizo fuerte en 2015 y 2017.
Por 14/04/2019 9:27

Las elecciones primarias de la provincia de Entre Ríos, en las que se medirán este domingo el gobernador peronista Gustavo Bordet y el diputado radical Atilio Benedetti, empezarán a marcar el pulso del presidente Mauricio Macri en la región que más le importa a la Casa Rosada: la zona centro del país, donde Cambiemos se hizo fuerte en 2015 y 2017 y donde se concentra gran parte del padrón electoral.

La elección será un anticipo de lo que ocurrirá en las generales del 9 de junio, ya que ninguno de los principales candidatos tendrá que disputar internas. En un acuerdo que resultó difícil de cerrar y aún muestra tensiones, Bordet logró encolumnar detrás de su candidatura a todo el peronismo en el Frente Justicialista Creer en Entre Ríos, que incluye desde el PJ ortodoxo hasta el kirchnerismo duro. Benedetti, por su parte, fue el único ungido por la Casa Rosada para representar a Cambiemos, con una fórmula que incluye al presidente del PRO local, Gustavo Hein, y cuya conformación evitó los roces que padece el oficialismo en otros distritos, como La Pampa, Córdoba y Mendoza.   

Después de las derrotas que Cambiemos sufrió en Neuquén, Río Negro, San Juan y Chubut, la Casa Rosada mira con atención lo que sucederá en Entre Ríos, donde Benedetti llega con la medalla de haber sido el gran ganador de las legislativas 2017, cuando su lista obtuvo el 53% de los votos, frente a un peronismo por entonces desordenado y en plena ebullición, que quedó 15 puntos por debajo.

 

 

El mapa político cambió desde entonces. La consideración del Gobierno nacional bajó en las mediciones de todo el país, aunque Entre Ríos sigue siendo una de las provincias en las que el Presidente todavía logra hacer pie. Según admitieron a Letra P en el peronismo entrerriano, la figura de Macri aún tiene cerca de un 40 por ciento de aprobación. Algo parecido a lo que sucede en Córdoba, la madre de todas las victorias del macrismo.

En efecto, Entre Ríos es la más pequeña de las provincias en las que el Gobierno tiene puestas sus mayores expectativas para la elección presidencial. El distrito que gobierna el peronismo desde hace 16 años tiene 1.080.298 electores habilitados para las PASO provinciales, lo que representa cerca del 3,2% del padrón nacional y la ubica en el séptimo lugar en el ranking, detrás de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, la Ciudad de Buenos Aires, Mendoza y Tucumán.

 

 

Salvo en Tucumán, bastión del peronismo, en los otros seis grandes distritos electorales del país, Cambiemos se alzó con triunfos en las legislativas de 2017.

El 22 de noviembre de 2015, los votos de la zona centro del país, con Córdoba a la cabeza, resultaron determinantes para depositar a Macri en Balcarce 50.

Dos años antes, en las elecciones provinciales, había conquistado las gobernaciones de Buenos Aires y Mendoza, había reconfirmado su hegemonía porteña y había quedado muy cerca del triunfo en Santa Fe, donde el socialismo resultó vencedor con lo justo.

El 22 de noviembre de 2015, los votos de la zona centro del país, con Córdoba a la cabeza, resultaron determinantes para depositar a Macri en Balcarce 50. Entre Ríos, después de elegir a al peronista Bordet como gobernador, le dio al Presidente el 53,86% de los votos en el ballotage. Resignado a perder las provincias de menor peso electoral, el Gobierno apuntará toda su artillería a esa zona para apuntalar la campaña.

Aunque Bordet llega mejor posicionado a la elección que su rival, con la mirada puesta en el tablero nacional, la Casa Rosada le dio varios espaldarazos a Benedetti para achicar la diferencia. Diez días antes de las elecciones, el Presidente viajó a Gualeguaychú a respaldar a su candidato, que también consiguió fotos con María Eugenia Vidal y Elisa Carrió y varias reuniones con el ministro Rogelio Frigerio.

El cierre de campaña fue, sin embargo, distinto al de 2017, cuando en pleno auge de popularidad, Macri acompañó a Benedetti en un acto que reunió a cerca de cuatro mil personas en el Club Central Entrerriano. Esta vez, la presencia presidencial se redujo a una conferencia de prensa en el predio de la Sociedad Rural de Gualeguaychú, ubicado en las afueras de la ciudad.

 

 

El peronismo intentará alambrar el territorio. El gobernador selló en febrero un acuerdo de paz con el kirchnerismo, con la propia Cristina Fernández de Kirchner como interlocutora, y buscará hacerse fuerte en las PASO y llegar tranquilo a la elección general.

Sin definiciones importantes en la categoría gobernador, la expectativa estará puesta en las disputas que habrá en algunos distritos importantes, como Paraná, Gualeguaychú, Concordia y Concepción del Uruguay. En la capital provincial, Cambiemos tendrá una interna dura entre el actual intendente, Sergio Varisco – procesado por supuestos vínculos con el narcotráfico – y el concejal del PRO Emanuel Gainza. El peronismo, por su parte, llevará siete listas internas dentro del Frente Justicialista Creer en Entre Ríos.

 

 

Los números se procesarán en el centro de cómputos oficial que el Ministerio de Gobierno montará en el Centro Provincial de Convenciones, donde se cree que los datos oficiales empezarán a conocerse cerca de las 21.

Con las PASO en Entre Ríos se inicia la batalla por una región clave para Macri

El gobernador Bordet y el diputado radical Benedetti se medirán en la primaria que empezará a marcar la situación de Cambiemos en la zona donde el Presidente se hizo fuerte en 2015 y 2017.

Las elecciones primarias de la provincia de Entre Ríos, en las que se medirán este domingo el gobernador peronista Gustavo Bordet y el diputado radical Atilio Benedetti, empezarán a marcar el pulso del presidente Mauricio Macri en la región que más le importa a la Casa Rosada: la zona centro del país, donde Cambiemos se hizo fuerte en 2015 y 2017 y donde se concentra gran parte del padrón electoral.

La elección será un anticipo de lo que ocurrirá en las generales del 9 de junio, ya que ninguno de los principales candidatos tendrá que disputar internas. En un acuerdo que resultó difícil de cerrar y aún muestra tensiones, Bordet logró encolumnar detrás de su candidatura a todo el peronismo en el Frente Justicialista Creer en Entre Ríos, que incluye desde el PJ ortodoxo hasta el kirchnerismo duro. Benedetti, por su parte, fue el único ungido por la Casa Rosada para representar a Cambiemos, con una fórmula que incluye al presidente del PRO local, Gustavo Hein, y cuya conformación evitó los roces que padece el oficialismo en otros distritos, como La Pampa, Córdoba y Mendoza.   

Después de las derrotas que Cambiemos sufrió en Neuquén, Río Negro, San Juan y Chubut, la Casa Rosada mira con atención lo que sucederá en Entre Ríos, donde Benedetti llega con la medalla de haber sido el gran ganador de las legislativas 2017, cuando su lista obtuvo el 53% de los votos, frente a un peronismo por entonces desordenado y en plena ebullición, que quedó 15 puntos por debajo.

 

 

El mapa político cambió desde entonces. La consideración del Gobierno nacional bajó en las mediciones de todo el país, aunque Entre Ríos sigue siendo una de las provincias en las que el Presidente todavía logra hacer pie. Según admitieron a Letra P en el peronismo entrerriano, la figura de Macri aún tiene cerca de un 40 por ciento de aprobación. Algo parecido a lo que sucede en Córdoba, la madre de todas las victorias del macrismo.

En efecto, Entre Ríos es la más pequeña de las provincias en las que el Gobierno tiene puestas sus mayores expectativas para la elección presidencial. El distrito que gobierna el peronismo desde hace 16 años tiene 1.080.298 electores habilitados para las PASO provinciales, lo que representa cerca del 3,2% del padrón nacional y la ubica en el séptimo lugar en el ranking, detrás de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, la Ciudad de Buenos Aires, Mendoza y Tucumán.

 

 

Salvo en Tucumán, bastión del peronismo, en los otros seis grandes distritos electorales del país, Cambiemos se alzó con triunfos en las legislativas de 2017.

El 22 de noviembre de 2015, los votos de la zona centro del país, con Córdoba a la cabeza, resultaron determinantes para depositar a Macri en Balcarce 50.

Dos años antes, en las elecciones provinciales, había conquistado las gobernaciones de Buenos Aires y Mendoza, había reconfirmado su hegemonía porteña y había quedado muy cerca del triunfo en Santa Fe, donde el socialismo resultó vencedor con lo justo.

El 22 de noviembre de 2015, los votos de la zona centro del país, con Córdoba a la cabeza, resultaron determinantes para depositar a Macri en Balcarce 50. Entre Ríos, después de elegir a al peronista Bordet como gobernador, le dio al Presidente el 53,86% de los votos en el ballotage. Resignado a perder las provincias de menor peso electoral, el Gobierno apuntará toda su artillería a esa zona para apuntalar la campaña.

Aunque Bordet llega mejor posicionado a la elección que su rival, con la mirada puesta en el tablero nacional, la Casa Rosada le dio varios espaldarazos a Benedetti para achicar la diferencia. Diez días antes de las elecciones, el Presidente viajó a Gualeguaychú a respaldar a su candidato, que también consiguió fotos con María Eugenia Vidal y Elisa Carrió y varias reuniones con el ministro Rogelio Frigerio.

El cierre de campaña fue, sin embargo, distinto al de 2017, cuando en pleno auge de popularidad, Macri acompañó a Benedetti en un acto que reunió a cerca de cuatro mil personas en el Club Central Entrerriano. Esta vez, la presencia presidencial se redujo a una conferencia de prensa en el predio de la Sociedad Rural de Gualeguaychú, ubicado en las afueras de la ciudad.

 

 

El peronismo intentará alambrar el territorio. El gobernador selló en febrero un acuerdo de paz con el kirchnerismo, con la propia Cristina Fernández de Kirchner como interlocutora, y buscará hacerse fuerte en las PASO y llegar tranquilo a la elección general.

Sin definiciones importantes en la categoría gobernador, la expectativa estará puesta en las disputas que habrá en algunos distritos importantes, como Paraná, Gualeguaychú, Concordia y Concepción del Uruguay. En la capital provincial, Cambiemos tendrá una interna dura entre el actual intendente, Sergio Varisco – procesado por supuestos vínculos con el narcotráfico – y el concejal del PRO Emanuel Gainza. El peronismo, por su parte, llevará siete listas internas dentro del Frente Justicialista Creer en Entre Ríos.

 

 

Los números se procesarán en el centro de cómputos oficial que el Ministerio de Gobierno montará en el Centro Provincial de Convenciones, donde se cree que los datos oficiales empezarán a conocerse cerca de las 21.