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El gobernador y el kirchnerismo aún negocian la integración de listas, pero es casi un hecho que irán juntos a la elección. Unidad Ciudadana inscribiría un frente como "reaseguro". La orden de CFK.
Por 13/02/2019 11:47

En una negociación difícil, que incluyó conversaciones cruzadas entre Gustavo Bordet, el kirchnerismo provincial y Cristina Fernández de Kirchner, el peronismo entrerriano quedó a un paso de sellar una lista de unidad para competir en las elecciones a gobernador. Si bien la discusión por la integración de las listas seguirá hasta la fecha límite para la inscripción de candidatos, el 23 de febrero, el principio de acuerdo se cerró este martes, sobre el filo del plazo para la conformación de alianzas electorales. 

Según confirmaron a Letra P fuentes de los dos sectores del peronismo que trabajaron para tratar de acercar posiciones, el acuerdo está a un paso de concretarse y quedará plasmado el 23, cuando se presente una lista única ante la junta electoral partidaria. Desde el kirchnerismo, sin embargo, afirmaron que este miércoles, cuando en Entre Ríos venza el plazo para la conformación de alianzas electorales, el oficialismo anotará su propio frente y el kirchnerismo inscribirá Unidad Ciudadana. La inscripción de los frentes electorales separados será un "reaseguro" para que la palabra empeñada se cumpla a la hora del cierre de listas, según indicó un dirigente de Unidad Ciudadana en la provincia.

El propio gobernador había adelantado el martes en su provincia la posibilidad de que el sector que encabeza hiciera un acuerdo con el kirchnerismo para la elección provincial. "Siempre fui un constructor de consensos", dijo ante los medios locales. Y resaltó que "el justicialismo siempre tuvo una actitud frentista".

 

 

Con estos gestos, Cristina sigue aceitando vínculos y condicionando voluntades en su construcción política de cara a las presidenciales de este año. Por eso también, en línea con lo que ocurrió hasta ahora en otras provincias como La Pampa, San Juan o Neuquén, el kirchnerismo facilitó acuerdos de unidad y evitó estrategias rupturistas. Esa es la orden que bajó la ex presidenta a su tropa y a sus armadores.

No fue sencillo. En palabras de los propios negociadores la unidad resultante está "bastante forzada" y parte del análisis puramente pragmático: el peronismo dividido, pierde. La tensión que enfrenta a Bordet con su antecesor, Sergio Urribarri, no fue un buen punto de partida para las negociaciones. La intervención de Cristina fue decisiva en el acuerdo. 

La ex presidenta bajó en Entre Ríos la misma orden que en el resto de las provincias: evitar que gane Cambiemos. Cristina habló personalmente del tema con Urribarri y con el diputado Julio Solanas, que sonaba como posible candidato a gobernador de Unidad Ciudadana. Bordet también tuvo conversaciones con el Instituto Patria, con Alberto Fernández como nexo principal con la ex presidenta. Según explicó un referente kirchnerista, los resultados de esas conversaciones fueron fundamentales para descomprimir las negociaciones: Unidad Ciudadana no le presentará competencia a Bordet para la gobernación y Urribarri no será parte de las listas provinciales pero renovará su mandato como presidente de la Cámara de Diputados.

 

Urribarri visitó a Cristina en el Instituto Patria. No será candidato en su provincia.

 

Bordet ya había hecho un gesto por la unidad cuando desistió de ir, el lunes 4 de febrero, a la cumbre de gobernadores de Alternativa Federal en Mar del Plata. Urribarri también hizo su aporte: su apellido no figurará en la boleta, lo que contribuyó a descomprimir la tensión de las negociaciones. 

La integración de la lista aún está en discusión. Entre Ríos renueva la Cámara de Diputados en su totalidad -se compone de 34 legisladores- y la Constitución provincial asegura "al partido mayoritario la mayoría absoluta de la representación", lo que se conoce como "cláusula de gobernabilidad". Es decir que, si Bordet fuera reelecto, se aseguraría 18 diputados. Sobre ese total, Unidad Ciudadana pide seis lugares. Además, el kirchnerismo también quiere una mayor representación de las minorías para las localidades en las que haya dos listas que compitan en la primaria. En los próximos diez días se terminarán de ajustar los detalles.

El gobernador formalizó a principios de diciembre el llamado a elecciones primarias para el 14 de abril y fijó el 9 de junio como fecha para las generales.

Bordet acordó con Cristina y falta un paso para la unidad en Entre Ríos

El gobernador y el kirchnerismo aún negocian la integración de listas, pero es casi un hecho que irán juntos a la elección. Unidad Ciudadana inscribiría un frente como "reaseguro". La orden de CFK.
 

En una negociación difícil, que incluyó conversaciones cruzadas entre Gustavo Bordet, el kirchnerismo provincial y Cristina Fernández de Kirchner, el peronismo entrerriano quedó a un paso de sellar una lista de unidad para competir en las elecciones a gobernador. Si bien la discusión por la integración de las listas seguirá hasta la fecha límite para la inscripción de candidatos, el 23 de febrero, el principio de acuerdo se cerró este martes, sobre el filo del plazo para la conformación de alianzas electorales. 

Según confirmaron a Letra P fuentes de los dos sectores del peronismo que trabajaron para tratar de acercar posiciones, el acuerdo está a un paso de concretarse y quedará plasmado el 23, cuando se presente una lista única ante la junta electoral partidaria. Desde el kirchnerismo, sin embargo, afirmaron que este miércoles, cuando en Entre Ríos venza el plazo para la conformación de alianzas electorales, el oficialismo anotará su propio frente y el kirchnerismo inscribirá Unidad Ciudadana. La inscripción de los frentes electorales separados será un "reaseguro" para que la palabra empeñada se cumpla a la hora del cierre de listas, según indicó un dirigente de Unidad Ciudadana en la provincia.

El propio gobernador había adelantado el martes en su provincia la posibilidad de que el sector que encabeza hiciera un acuerdo con el kirchnerismo para la elección provincial. "Siempre fui un constructor de consensos", dijo ante los medios locales. Y resaltó que "el justicialismo siempre tuvo una actitud frentista".

 

 

Con estos gestos, Cristina sigue aceitando vínculos y condicionando voluntades en su construcción política de cara a las presidenciales de este año. Por eso también, en línea con lo que ocurrió hasta ahora en otras provincias como La Pampa, San Juan o Neuquén, el kirchnerismo facilitó acuerdos de unidad y evitó estrategias rupturistas. Esa es la orden que bajó la ex presidenta a su tropa y a sus armadores.

No fue sencillo. En palabras de los propios negociadores la unidad resultante está "bastante forzada" y parte del análisis puramente pragmático: el peronismo dividido, pierde. La tensión que enfrenta a Bordet con su antecesor, Sergio Urribarri, no fue un buen punto de partida para las negociaciones. La intervención de Cristina fue decisiva en el acuerdo. 

La ex presidenta bajó en Entre Ríos la misma orden que en el resto de las provincias: evitar que gane Cambiemos. Cristina habló personalmente del tema con Urribarri y con el diputado Julio Solanas, que sonaba como posible candidato a gobernador de Unidad Ciudadana. Bordet también tuvo conversaciones con el Instituto Patria, con Alberto Fernández como nexo principal con la ex presidenta. Según explicó un referente kirchnerista, los resultados de esas conversaciones fueron fundamentales para descomprimir las negociaciones: Unidad Ciudadana no le presentará competencia a Bordet para la gobernación y Urribarri no será parte de las listas provinciales pero renovará su mandato como presidente de la Cámara de Diputados.

 

Urribarri visitó a Cristina en el Instituto Patria. No será candidato en su provincia.

 

Bordet ya había hecho un gesto por la unidad cuando desistió de ir, el lunes 4 de febrero, a la cumbre de gobernadores de Alternativa Federal en Mar del Plata. Urribarri también hizo su aporte: su apellido no figurará en la boleta, lo que contribuyó a descomprimir la tensión de las negociaciones. 

La integración de la lista aún está en discusión. Entre Ríos renueva la Cámara de Diputados en su totalidad -se compone de 34 legisladores- y la Constitución provincial asegura "al partido mayoritario la mayoría absoluta de la representación", lo que se conoce como "cláusula de gobernabilidad". Es decir que, si Bordet fuera reelecto, se aseguraría 18 diputados. Sobre ese total, Unidad Ciudadana pide seis lugares. Además, el kirchnerismo también quiere una mayor representación de las minorías para las localidades en las que haya dos listas que compitan en la primaria. En los próximos diez días se terminarán de ajustar los detalles.

El gobernador formalizó a principios de diciembre el llamado a elecciones primarias para el 14 de abril y fijó el 9 de junio como fecha para las generales.