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El decretazo de Vidal confirmó las negociaciones para amassar la unidad peronista

El PJ irá a la Justicia para tumbar la medida que firmó Macri. Pero el massismo se sube al ring y adelanta que la jugada del Gobierno “fortalece a la oposición”. No descartan un acuerdo nacional.
Por 12/04/2019 19:44

La decisión del Gobierno de modificar, por decreto, la reglamentación de la ley de las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) con el objetivo de evitar la unidad del peronismo en territorio bonaerense envalentonó a los distintos espacios de la oposición y confirmó que el Frente Renovador negociaba –y lo seguiría haciendo- un acuerdo electoral con el peronismo K para presentar una sola boleta que enfrente a María Eugenia Vidal.
 


Letra P pudo saber que, después de conocerse el decreto, Massa puso a su equipo jurídico a estudiar el tema que, efectivamente, le interesa. Lo mismo hizo el Partido Justicialista bonaerense. El presidente del PJ provincial, Fernando Gray, avisó que el partido irá a la Justicia contra la medida que disparó Macri de este viernes. El apoderado justicialista, Jorge Landau, advirtió en diálogo con Letra P que “hay una utilización de las facultades reglamentarias para distorsionar el proceso electoral en beneficio del Gobierno”.

"Más allá de todo lo que quieran modificar, la oposición va a ir toda junta y va a haber un nuevo gobierno a partir del 10 de diciembre", Jorge D'Onofrio.

Más allá de las declaraciones, la jugada del Gobierno alteró los planes en los que desde hace semanas trabajan los negociadores de Sergio Massa y del peronismo K en territorio bonaerense. La idea de una boleta única fue tomando color con pequeños gestos. El tuit de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner denunciando espionaje, cuando una persona irrumpió en las oficinas que Massa tiene Avenida Del Libertador, y la respuesta del ex intendente de Tigre –también vía Twitter- fue la señal más pública.

Sin embargo, desde antes, el jefe del Frente Renovador mantenía diálogos con kirchneristas de peso, como el diputado camporista Eduardo Wado de Pedro e intendentes del conurbano con aparente llegada a Cristina.

“El Gobierno lo único que tiene en la cabeza es la ventajita para ver cómo ir a elecciones. Ante cualquier posibilidad de que le puedan juntar un voto más en contra, hace cualquier cosa, hasta modificar la ley electoral”, le dijo a Letra P el diputado bonaerense del Frente Renovador -con intenciones de ser candidato a gobernador- Jorge D’Onofrio, ya con el decreto que Vidal le pidió al Gobierno nacional sobre la mesa. 

El legislador massista también confirmó las charlas con el kirchnerimo. “Más allá de todo lo que quieran modificar, la oposición va a ir toda junta y va a haber un nuevo gobierno a partir del 10 de diciembre”, se envalentonó.

“Confirma lo que venimos diciendo: que la oposición de la provincia de Buenos Aires unida es mucho más que Vidal, pero no porque podamos juntar voluntades de un lado o del otro, sino porque nos hemos reunido para discutir qué vamos a hacer con la provincia de Buenos Aires que viene”, agregó.

Para el diputado, el decreto del Gobierno “no solo consolida el trabajo que estamos haciendo en la provincia de Buenos Aires, sino que le da más entidad a un acuerdo nacional”.

D’Onforio es de la línea acuerdista del Frente Renovador. Pero hay otro sector de ese bloque político que es reticente a un acercamiento con el kirchnerismo. En reserva, Massa habla con todos.
 

 

La semana pasada, el tigrense se reunió con intendentes del peronismo cristinista en Escobar. Los jefes comunales de la Primera sección electoral le hicieron saber que lo querían adentro del acuerdo. Los primeros días de esta semana se conoció la posbilidad de ir en una misma lista: massistas  y kirchneristas. Este medio dio cuenta del déficit que Alternativa Federal tiene en el territorio bonaerense, donde la oposición a Cambiemos se amontona bajo el paraguas de la intención de voto de Cristina.

Los mismos intendentes que se encontraron con Massa no reniegan de la ex presidenta e incluso necesitan de ese caudal electoral que garantiza la senadora nacional. Sin embargo, dejan correr la idea de que la ex mandataria tiene un techo electoral y por eso le enviaron señales al líder del Frente Renovador, que las recogió con gusto ante la aparición de Roberto Lavagna como competidor interno. No en vano, durante su lanzamiento a la precandidatura presidencial, Masaa invitó “a todos, sin exclusiones”.  

Letra P también consultó al ex senador bonaerense, director del Banco Provincia y cuñado de Massa Sebastián Galmarini, quien también remarcó que hasta este viernes "nadie modificó las reglas de juego con tan poca antelación a una elección y, mucho menos, a través de la reglamentación de la norma. Siempre esas reformas se hacen por ley, en un acuerdo entre los actores políticos. Esto puede terminar en una inconstitucionalidad o en una revocatoria del decreto por vía judicial".

El decreto que aclara que "en ningún caso se permitirá que a través de un acuerdo de adhesión una misma lista de candidatos para las elecciones generales se encuentre en más de una boleta" intentará ser bloqueado vía judicial por parte del peronismo.

Será un gesta contrarreloj. Porque, si se impusiera en esta pulseada, el Gobierno pondría a Massa ante una encrucijada incómoda: romper definitivamente con Alternativa Federal y unirse de lleno al peronismo K que en la elección 2017 compitió bajo el sello de Unidad Ciudadana o pelear en la provincia sin la estructura que garantizan, a priori, los intendentes peronistas del conurbano.

El decretazo de Vidal confirmó las negociaciones para amassar la unidad peronista

El PJ irá a la Justicia para tumbar la medida que firmó Macri. Pero el massismo se sube al ring y adelanta que la jugada del Gobierno “fortalece a la oposición”. No descartan un acuerdo nacional.

La decisión del Gobierno de modificar, por decreto, la reglamentación de la ley de las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) con el objetivo de evitar la unidad del peronismo en territorio bonaerense envalentonó a los distintos espacios de la oposición y confirmó que el Frente Renovador negociaba –y lo seguiría haciendo- un acuerdo electoral con el peronismo K para presentar una sola boleta que enfrente a María Eugenia Vidal.
 


Letra P pudo saber que, después de conocerse el decreto, Massa puso a su equipo jurídico a estudiar el tema que, efectivamente, le interesa. Lo mismo hizo el Partido Justicialista bonaerense. El presidente del PJ provincial, Fernando Gray, avisó que el partido irá a la Justicia contra la medida que disparó Macri de este viernes. El apoderado justicialista, Jorge Landau, advirtió en diálogo con Letra P que “hay una utilización de las facultades reglamentarias para distorsionar el proceso electoral en beneficio del Gobierno”.

"Más allá de todo lo que quieran modificar, la oposición va a ir toda junta y va a haber un nuevo gobierno a partir del 10 de diciembre", Jorge D'Onofrio.

Más allá de las declaraciones, la jugada del Gobierno alteró los planes en los que desde hace semanas trabajan los negociadores de Sergio Massa y del peronismo K en territorio bonaerense. La idea de una boleta única fue tomando color con pequeños gestos. El tuit de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner denunciando espionaje, cuando una persona irrumpió en las oficinas que Massa tiene Avenida Del Libertador, y la respuesta del ex intendente de Tigre –también vía Twitter- fue la señal más pública.

Sin embargo, desde antes, el jefe del Frente Renovador mantenía diálogos con kirchneristas de peso, como el diputado camporista Eduardo Wado de Pedro e intendentes del conurbano con aparente llegada a Cristina.

“El Gobierno lo único que tiene en la cabeza es la ventajita para ver cómo ir a elecciones. Ante cualquier posibilidad de que le puedan juntar un voto más en contra, hace cualquier cosa, hasta modificar la ley electoral”, le dijo a Letra P el diputado bonaerense del Frente Renovador -con intenciones de ser candidato a gobernador- Jorge D’Onofrio, ya con el decreto que Vidal le pidió al Gobierno nacional sobre la mesa. 

El legislador massista también confirmó las charlas con el kirchnerimo. “Más allá de todo lo que quieran modificar, la oposición va a ir toda junta y va a haber un nuevo gobierno a partir del 10 de diciembre”, se envalentonó.

“Confirma lo que venimos diciendo: que la oposición de la provincia de Buenos Aires unida es mucho más que Vidal, pero no porque podamos juntar voluntades de un lado o del otro, sino porque nos hemos reunido para discutir qué vamos a hacer con la provincia de Buenos Aires que viene”, agregó.

Para el diputado, el decreto del Gobierno “no solo consolida el trabajo que estamos haciendo en la provincia de Buenos Aires, sino que le da más entidad a un acuerdo nacional”.

D’Onforio es de la línea acuerdista del Frente Renovador. Pero hay otro sector de ese bloque político que es reticente a un acercamiento con el kirchnerismo. En reserva, Massa habla con todos.
 

 

La semana pasada, el tigrense se reunió con intendentes del peronismo cristinista en Escobar. Los jefes comunales de la Primera sección electoral le hicieron saber que lo querían adentro del acuerdo. Los primeros días de esta semana se conoció la posbilidad de ir en una misma lista: massistas  y kirchneristas. Este medio dio cuenta del déficit que Alternativa Federal tiene en el territorio bonaerense, donde la oposición a Cambiemos se amontona bajo el paraguas de la intención de voto de Cristina.

Los mismos intendentes que se encontraron con Massa no reniegan de la ex presidenta e incluso necesitan de ese caudal electoral que garantiza la senadora nacional. Sin embargo, dejan correr la idea de que la ex mandataria tiene un techo electoral y por eso le enviaron señales al líder del Frente Renovador, que las recogió con gusto ante la aparición de Roberto Lavagna como competidor interno. No en vano, durante su lanzamiento a la precandidatura presidencial, Masaa invitó “a todos, sin exclusiones”.  

Letra P también consultó al ex senador bonaerense, director del Banco Provincia y cuñado de Massa Sebastián Galmarini, quien también remarcó que hasta este viernes "nadie modificó las reglas de juego con tan poca antelación a una elección y, mucho menos, a través de la reglamentación de la norma. Siempre esas reformas se hacen por ley, en un acuerdo entre los actores políticos. Esto puede terminar en una inconstitucionalidad o en una revocatoria del decreto por vía judicial".

El decreto que aclara que "en ningún caso se permitirá que a través de un acuerdo de adhesión una misma lista de candidatos para las elecciones generales se encuentre en más de una boleta" intentará ser bloqueado vía judicial por parte del peronismo.

Será un gesta contrarreloj. Porque, si se impusiera en esta pulseada, el Gobierno pondría a Massa ante una encrucijada incómoda: romper definitivamente con Alternativa Federal y unirse de lleno al peronismo K que en la elección 2017 compitió bajo el sello de Unidad Ciudadana o pelear en la provincia sin la estructura que garantizan, a priori, los intendentes peronistas del conurbano.