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Crónica de un decreto anunciado: el fracaso de Macri con las reformas políticas

Ocho años después del decreto de CFK que habilitó el uso de colectoras, Macri las anuló con el mismo instrumento, pero luego de una serie de traspiés en el Congreso para la reforma que había lanzado.
Ocho años después del decreto de CFK que habilitó el uso de colectoras, Macri las anuló con el mismo instrumento, pero luego de una serie de traspiés en el Congreso para la reforma que había lanzado.
Por 12/04/2019 19:35

"Basta de estas listas que se acoplan, colectoras, candidaturas múltiples, que claramente no ayudan a respetar la decisión democrática del pueblo", arengó el presidente Mauricio Macri en junio de 2016, cuando presentó el proyecto de reforma política del Gobierno rodeado por el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y el secretario de Asuntos Políticos, Adrián Pérez. Era un ambicioso compendio de cambios para implementar el debate presidencial obligatorio, “mejorar” el control del financiamiento de los partidos políticos, una norma para ordenar el período de transición entre el mandatario saliente y el electo, cambios en las PASO para eliminarlas paulatinamente, la anulación del sistema de colectoras y de candidaturas múltiples y la nacionalización de la Boleta Única Electrónica (BUE), que ya había sido estrenada en la Ciudad de Buenos Aires, de la mano del PRO.

 

 

Aunque fue un paquete de leyes, la directiva que impartió Macri, a ocho meses de llegar a la Casa Rosada, fue obtener la sanción de todo el plan. La orden se desgañitó por la negativa de la oposición a aceptar la federalización de la BUE, a partir de las dudas sobre la solvencia técnica del sistema para evitar la manipulación de los datos y garantizar la inviolabilidad del voto. Con el naufragio de la BUE, cayó el plan para eliminar las colectoras, que había surgido del mismo oficialismo que utilizó ese sistema para lograr la victoria de los radicales Gerardo Morales a la gobernación de Jujuy y de Eduardo Costa para obtener un escaño en el Senado por Santa Cruz.

El decreto que elimina las colectoras deja a Macri al borde de arrogarse potestades legislativas, lo que podría ser usado por el peronismo para impugnarlo.

Hasta el momento, los traspiés sufridos por la reforma lanzada en 2016 no sólo desgastaron la imagen del Presidente, sino también a su equipo electoral, conducido por Frigerio y Pérez, que sólo pudieron concretar un único capítulo de esa reforma y sin pasar por el Congreso. Fue este viernes, con el decreto 259/19 publicado en el Boletín Oficial para modificar el artículo 15 de la reglamentación de la ley de Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) que permite la utilización de colectoras. A diferencia de los mensajes transformadores que lanzó Macri en junio de 2016, el decreto que firmó este jueves lo deja al borde de arrogarse potestades legislativas, un elemento que el PJ podría utilizar para impugnar el texto ante la Justicia.

Ante las consultas de Letra P, en la Casa Rosada admitieron que están dispuestos a correr el riesgo. “Las alternativas eran malo o malísimo y elegimos malo”, explicó un funcionario en referencia al repentino decreto que fue redactado por el secretario de Legal y Técnica de la Presidencia, Pablo Clusellas, sin la intervención de Pérez. Tal como anticipó este portal, fue preparado para responder a una urgencia política, como el posible acuerdo entre el Frente Renovador y Unidad Ciudadana para consensuar un candidato a gobernador bonaerense que pudiera adherir a dos candidaturas presidenciales diferentes, una variable que puso a Vidal al borde del abismo de una derrota casi segura.

 

 

DEL PROYECTO A LOS APORTES TRUCHOS. Cuando la idea todavía formaba parte de un proyecto de ley, uno de los argumentos que utilizaron los escuderos de Cambiemos para lograr la sobrevida de la iniciativa fue el antecedente de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que en 2011 habilitó las colectoras con el decreto 443/2011. Tampoco tuvo éxito, pero en la Casa Rosada recuerdan ese antecedente como un aniversario. “En abril de 2011, hace exactos ocho años, CFK las habilitó y ahora nosotros hacemos lo propio”, acotó un funcionario de Balcarce 50 para rechazar las críticas de la oposición sobre el decreto.

En el Gobierno reconocen que Morales ganó la gobernación de Jujuy por el uso de colectoras, pero sostienen que las mismas fuerzas que lo apoyaron, como el FR y el GEN, dieron su apoyo para lograr la sanción en Diputados de la reforma original con 156 votos. “Ahí tuvimos el apoyo del massismo, del peronismo y de otras fuerzas, pero después en el Senado el kirchnerismo trabó todo y se olvidaron de que CFK había intentado sacar a las colectoras del sistema”, insistió la fuente.

 

 

Por fuera de la desconfianza de diputados y senadores sobre la efectividad de la boleta única, toda la reforma política tuvo un segundo revés en 2018, cuando estalló el escándalo sobre la existencia de aportes truchos en el sistema de recaudación de fondos para la campaña del PRO en la provincia de Buenos Aires, para los comicios de 2017, y para la nacional de Cambiemos en 2015. Las investigaciones sellaron la suerte del proyecto que había lanzado Macri dos años antes y golpearon duramente a la gobernadora bonaerense Vidal, que se vio obligada a expulsar a la contadora general de Gobierno, María Fernanda Inza, porque había sido la apoderada del partido y la segunda responsable de la recaudación después de la propia mandataria.

 

 

Cuando el escándalo bonaerense trizó la imagen de transparencia que intentó construir Cambiemos desde su llegada al poder, el Gobierno buscó relanzar el proyecto con un eje puesto en reforzar el control del financiamiento de los partidos políticos, reintentar la anulación de las PASO y darle más presupuesto a la Justicia Electoral para triplicar al cuerpo de auditores, integrado solamente por ocho expertos.

La evolución del escándalo de los aportes melló la contraofensiva de Cambiemos para revivir la reforma electoral. Ya por entonces, el plan para eliminar las colectoras había quedado virtualmente en el olvido, al punto de que no apareció entre las prioridades del segundo repechaje ordenado por Balcarce 50. Tampoco durante los intentos del verano pasado para negociar la habilitación de sesiones extraordinarias en el Congreso a cambio de habilitar el debate para avanzar en la norma dedicada al financiamiento de partidos políticos, que se iba a votar la semana pasada, pero esta demorado y podría ser tratado en medio de semana santa, una fecha bastante improbable para un recinto que todavía no sale del letargo del año electoral.

Crónica de un decreto anunciado: el fracaso de Macri con las reformas políticas

Ocho años después del decreto de CFK que habilitó el uso de colectoras, Macri las anuló con el mismo instrumento, pero luego de una serie de traspiés en el Congreso para la reforma que había lanzado.

"Basta de estas listas que se acoplan, colectoras, candidaturas múltiples, que claramente no ayudan a respetar la decisión democrática del pueblo", arengó el presidente Mauricio Macri en junio de 2016, cuando presentó el proyecto de reforma política del Gobierno rodeado por el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y el secretario de Asuntos Políticos, Adrián Pérez. Era un ambicioso compendio de cambios para implementar el debate presidencial obligatorio, “mejorar” el control del financiamiento de los partidos políticos, una norma para ordenar el período de transición entre el mandatario saliente y el electo, cambios en las PASO para eliminarlas paulatinamente, la anulación del sistema de colectoras y de candidaturas múltiples y la nacionalización de la Boleta Única Electrónica (BUE), que ya había sido estrenada en la Ciudad de Buenos Aires, de la mano del PRO.

 

 

Aunque fue un paquete de leyes, la directiva que impartió Macri, a ocho meses de llegar a la Casa Rosada, fue obtener la sanción de todo el plan. La orden se desgañitó por la negativa de la oposición a aceptar la federalización de la BUE, a partir de las dudas sobre la solvencia técnica del sistema para evitar la manipulación de los datos y garantizar la inviolabilidad del voto. Con el naufragio de la BUE, cayó el plan para eliminar las colectoras, que había surgido del mismo oficialismo que utilizó ese sistema para lograr la victoria de los radicales Gerardo Morales a la gobernación de Jujuy y de Eduardo Costa para obtener un escaño en el Senado por Santa Cruz.

El decreto que elimina las colectoras deja a Macri al borde de arrogarse potestades legislativas, lo que podría ser usado por el peronismo para impugnarlo.

Hasta el momento, los traspiés sufridos por la reforma lanzada en 2016 no sólo desgastaron la imagen del Presidente, sino también a su equipo electoral, conducido por Frigerio y Pérez, que sólo pudieron concretar un único capítulo de esa reforma y sin pasar por el Congreso. Fue este viernes, con el decreto 259/19 publicado en el Boletín Oficial para modificar el artículo 15 de la reglamentación de la ley de Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) que permite la utilización de colectoras. A diferencia de los mensajes transformadores que lanzó Macri en junio de 2016, el decreto que firmó este jueves lo deja al borde de arrogarse potestades legislativas, un elemento que el PJ podría utilizar para impugnar el texto ante la Justicia.

Ante las consultas de Letra P, en la Casa Rosada admitieron que están dispuestos a correr el riesgo. “Las alternativas eran malo o malísimo y elegimos malo”, explicó un funcionario en referencia al repentino decreto que fue redactado por el secretario de Legal y Técnica de la Presidencia, Pablo Clusellas, sin la intervención de Pérez. Tal como anticipó este portal, fue preparado para responder a una urgencia política, como el posible acuerdo entre el Frente Renovador y Unidad Ciudadana para consensuar un candidato a gobernador bonaerense que pudiera adherir a dos candidaturas presidenciales diferentes, una variable que puso a Vidal al borde del abismo de una derrota casi segura.

 

 

DEL PROYECTO A LOS APORTES TRUCHOS. Cuando la idea todavía formaba parte de un proyecto de ley, uno de los argumentos que utilizaron los escuderos de Cambiemos para lograr la sobrevida de la iniciativa fue el antecedente de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que en 2011 habilitó las colectoras con el decreto 443/2011. Tampoco tuvo éxito, pero en la Casa Rosada recuerdan ese antecedente como un aniversario. “En abril de 2011, hace exactos ocho años, CFK las habilitó y ahora nosotros hacemos lo propio”, acotó un funcionario de Balcarce 50 para rechazar las críticas de la oposición sobre el decreto.

En el Gobierno reconocen que Morales ganó la gobernación de Jujuy por el uso de colectoras, pero sostienen que las mismas fuerzas que lo apoyaron, como el FR y el GEN, dieron su apoyo para lograr la sanción en Diputados de la reforma original con 156 votos. “Ahí tuvimos el apoyo del massismo, del peronismo y de otras fuerzas, pero después en el Senado el kirchnerismo trabó todo y se olvidaron de que CFK había intentado sacar a las colectoras del sistema”, insistió la fuente.

 

 

Por fuera de la desconfianza de diputados y senadores sobre la efectividad de la boleta única, toda la reforma política tuvo un segundo revés en 2018, cuando estalló el escándalo sobre la existencia de aportes truchos en el sistema de recaudación de fondos para la campaña del PRO en la provincia de Buenos Aires, para los comicios de 2017, y para la nacional de Cambiemos en 2015. Las investigaciones sellaron la suerte del proyecto que había lanzado Macri dos años antes y golpearon duramente a la gobernadora bonaerense Vidal, que se vio obligada a expulsar a la contadora general de Gobierno, María Fernanda Inza, porque había sido la apoderada del partido y la segunda responsable de la recaudación después de la propia mandataria.

 

 

Cuando el escándalo bonaerense trizó la imagen de transparencia que intentó construir Cambiemos desde su llegada al poder, el Gobierno buscó relanzar el proyecto con un eje puesto en reforzar el control del financiamiento de los partidos políticos, reintentar la anulación de las PASO y darle más presupuesto a la Justicia Electoral para triplicar al cuerpo de auditores, integrado solamente por ocho expertos.

La evolución del escándalo de los aportes melló la contraofensiva de Cambiemos para revivir la reforma electoral. Ya por entonces, el plan para eliminar las colectoras había quedado virtualmente en el olvido, al punto de que no apareció entre las prioridades del segundo repechaje ordenado por Balcarce 50. Tampoco durante los intentos del verano pasado para negociar la habilitación de sesiones extraordinarias en el Congreso a cambio de habilitar el debate para avanzar en la norma dedicada al financiamiento de partidos políticos, que se iba a votar la semana pasada, pero esta demorado y podría ser tratado en medio de semana santa, una fecha bastante improbable para un recinto que todavía no sale del letargo del año electoral.