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“Los que pensamos distinto tenemos que explicar nuestro esfuerzo por la unidad”

El diputado del Movimiento Evita empuja un acuerdo entre todos los sectores del peronismo. Dice que sin el kirchnerismo “no se gana” pero con Cristina no alcanza. Y pide definiciones en marzo.
Por 07/02/2019 14:27

Recorrió la provincia durante todo enero bajo la consigna “la unidad se construye”. Empecinado en lograr un acuerdo que incluya a todo el peronismo para las elecciones, Leonardo Grosso salió de gira veraniega para tratar de convencer a dirigentes de todo el espectro opositor de la necesidad de avanzar en un armado común que pueda enfrentar a María Eugenia Vidal en Buenos Aires y a Mauricio Macri en la Nación.   

“Desde Unidad Ciudadana hasta el Frente Renovador, el socialismo, los movimientos sociales, los referentes del campo popular, hablé con todos”, dice el diputado del Movimiento Evita, el espacio que hizo las paces con Cristina Fernández de Kirchner en noviembre de 2018, poco más de un año después de haberla enfrentado en las elecciones legislativas al lado de Florencio Randazzo.  

 

DE VACACIONES. Pasó los primeros cinco días del año en la playa de Chapadmalal, donde aprovechó para leer y desconectarse “lo más posible” de la información y la coyuntura local, aunque se dedicó a textos sobre historia y política internacional. Leyó “Izquierda”, de Chantal Mouffe, un libro “que retoma una crítica a la izquierda tradicional europea” y “La nación en tiempo heterogéneo”, de Partha Chatterjee, sobre la historia de la India. Además terminó la serie española “Merlí”. 

 

-¿Hay más posibilidades de avanzar en un acuerdo en la provincia de Buenos Aires que en lo nacional?

-Todo el mundo está esperando que se den señales desde la dirigencia nacional, pero la demanda va a venir por abajo. No creo que sea difícil llegar a un acuerdo. La dirigencia política opositora tiene que ir construyendo las condiciones para explicar ese acuerdo. Nosotros necesitamos un proceso más importante que la unidad, que es de confluencia. Es decir, tenemos que explicar que quienes pensamos distinto en un montón de temas hacemos un esfuerzo de unidad. Y tenemos que buscar los mecanismos para destrabar esas diferencias, porque cualquier distancia que tengamos entre nosotros es más chica que la que tenemos con Macri.

 

 

-¿Se refiera a ir a una PASO?

-Y también a cómo va a ser la toma de decisiones una vez que lleguemos al gobierno. Qué se hace con los problemas medulares que tiene la Argentina. Los problemas que tienen los políticos son menos importantes que los de la gente. Si la dirigencia no está a la altura de las circunstancias vamos a tener una nueva derrota. Si la Argentina tiene cuatro años más de gobierno neoliberal, esto termina mal. Y eso no les conviene, primero, a los que menos tienen, obviamente, a los trabajadores, pero tampoco a los empresarios ni a los gobernadores.

"No tenemos mucho tiempo. En marzo la dirigencia política opositora tiene que, más o menos, decir qué va a hacer."

-¿Es la figura de Cristina lo que dificulta la unidad?

-Es un poco de todo. Los dirigentes que ponen los nombres de otros por delante de la discusión política están queriendo embarrar la cancha. Es imposible ganar las elecciones sin el kirchnerismo. Cristina, te guste o no, es la opositora que más votos tiene. Pero también está demostrado que con ella sola no alcanza.

-¿No cree que tiene un techo electoral?

-El techo es político, no electoral. Tenemos que construir una expectativa en nuestro pueblo, una unidad que puede ser hasta contradictoria y tener matices. Tal como hicimos en otros momentos de la historia.

 

 

-En ese acuerdo estarían todos, entonces, Juan Manuel Urtubey, Sergio Massa, Miguel Ángel Pichetto.

-El único límite es Macri. Eso tiene que quedar claro. Todo el resto que se pare del lado de la oposición tiene que ser parte de esta alternativa. La Argentina necesita un gran gobierno de coalición que haga una transición para gobernar este país. Si logramos un acuerdo sin ir a las PASO, bien. Si no se puede, están los mecanismos para resolverlo. Si vamos a las PASO tenemos que pensar cuál va a ser la forma de integración de las listas. La tarea de la militancia es esa, construir condiciones para genera ese acuerdo. Y no tenemos mucho tiempo, en marzo la dirigencia política opositora tiene que, más o menos, decir qué va a hacer.

 

Todo el mundo identifica que el Gobierno es el factor que más problemas está generando pero no ven una salida. ¿Por qué? Porque hay 17 salidas que propone el peronismo y ahí es cuando la gente nos pide que nos juntemos. La demanda fue “júntense”.

 

-¿Cristina debería decir en marzo si va a ser candidata o no?

-Yo creo que todos en marzo tienen que decir qué van a hacer. Ese es mi deseo y la lectura de la experiencia de Brasil, donde uno de los tantos problemas fue que (Fernando) Haddad fue candidato a último momento. Necesitamos tiempo para construir candidaturas y acuerdos. Mientras más previsible sea, más expectativas podemos generar en nuestro pueblo.

 

 

-En la provincia de Buenos Aires hubo una mala experiencia del peronismo en las PASO, que terminó con denuncias cruzadas entre Julián Domínguez y Aníbal Fernández en 2015.

Sí. No soy de los que piensan que por eso todas las primarias van a ser malas. En la provincia de Buenos Aires hay una candidata oficialista fuerte, (María Eugenia) Vidal, que no logró sacarse de encima el lastre de Macri. Eso nos abre una buena oportunidad. Si nosotros tenemos una buena estrategia unificada, podemos recuperar la provincia.

 

 

-En su recorrida por la provincia, ¿recibió reclamos o cuestionamientos hacia el peronismo por los casos de corrupción?

-Todo el mundo sabe que hubo problemas. Pero también mucha gente está padeciendo actualmente muchas complicaciones. Todo el mundo identifica que el Gobierno es el factor que más problemas está generando pero no ven una salida. ¿Por qué? Porque hay 17 salidas que propone el peronismo y ahí es cuando la gente nos pide que nos juntemos. La demanda fue “júntense”. El reproche fuerte ese ese.

“Los que pensamos distinto tenemos que explicar nuestro esfuerzo por la unidad”

El diputado del Movimiento Evita empuja un acuerdo entre todos los sectores del peronismo. Dice que sin el kirchnerismo “no se gana” pero con Cristina no alcanza. Y pide definiciones en marzo.

Recorrió la provincia durante todo enero bajo la consigna “la unidad se construye”. Empecinado en lograr un acuerdo que incluya a todo el peronismo para las elecciones, Leonardo Grosso salió de gira veraniega para tratar de convencer a dirigentes de todo el espectro opositor de la necesidad de avanzar en un armado común que pueda enfrentar a María Eugenia Vidal en Buenos Aires y a Mauricio Macri en la Nación.   

“Desde Unidad Ciudadana hasta el Frente Renovador, el socialismo, los movimientos sociales, los referentes del campo popular, hablé con todos”, dice el diputado del Movimiento Evita, el espacio que hizo las paces con Cristina Fernández de Kirchner en noviembre de 2018, poco más de un año después de haberla enfrentado en las elecciones legislativas al lado de Florencio Randazzo.  

 

DE VACACIONES. Pasó los primeros cinco días del año en la playa de Chapadmalal, donde aprovechó para leer y desconectarse “lo más posible” de la información y la coyuntura local, aunque se dedicó a textos sobre historia y política internacional. Leyó “Izquierda”, de Chantal Mouffe, un libro “que retoma una crítica a la izquierda tradicional europea” y “La nación en tiempo heterogéneo”, de Partha Chatterjee, sobre la historia de la India. Además terminó la serie española “Merlí”. 

 

-¿Hay más posibilidades de avanzar en un acuerdo en la provincia de Buenos Aires que en lo nacional?

-Todo el mundo está esperando que se den señales desde la dirigencia nacional, pero la demanda va a venir por abajo. No creo que sea difícil llegar a un acuerdo. La dirigencia política opositora tiene que ir construyendo las condiciones para explicar ese acuerdo. Nosotros necesitamos un proceso más importante que la unidad, que es de confluencia. Es decir, tenemos que explicar que quienes pensamos distinto en un montón de temas hacemos un esfuerzo de unidad. Y tenemos que buscar los mecanismos para destrabar esas diferencias, porque cualquier distancia que tengamos entre nosotros es más chica que la que tenemos con Macri.

 

 

-¿Se refiera a ir a una PASO?

-Y también a cómo va a ser la toma de decisiones una vez que lleguemos al gobierno. Qué se hace con los problemas medulares que tiene la Argentina. Los problemas que tienen los políticos son menos importantes que los de la gente. Si la dirigencia no está a la altura de las circunstancias vamos a tener una nueva derrota. Si la Argentina tiene cuatro años más de gobierno neoliberal, esto termina mal. Y eso no les conviene, primero, a los que menos tienen, obviamente, a los trabajadores, pero tampoco a los empresarios ni a los gobernadores.

"No tenemos mucho tiempo. En marzo la dirigencia política opositora tiene que, más o menos, decir qué va a hacer."

-¿Es la figura de Cristina lo que dificulta la unidad?

-Es un poco de todo. Los dirigentes que ponen los nombres de otros por delante de la discusión política están queriendo embarrar la cancha. Es imposible ganar las elecciones sin el kirchnerismo. Cristina, te guste o no, es la opositora que más votos tiene. Pero también está demostrado que con ella sola no alcanza.

-¿No cree que tiene un techo electoral?

-El techo es político, no electoral. Tenemos que construir una expectativa en nuestro pueblo, una unidad que puede ser hasta contradictoria y tener matices. Tal como hicimos en otros momentos de la historia.

 

 

-En ese acuerdo estarían todos, entonces, Juan Manuel Urtubey, Sergio Massa, Miguel Ángel Pichetto.

-El único límite es Macri. Eso tiene que quedar claro. Todo el resto que se pare del lado de la oposición tiene que ser parte de esta alternativa. La Argentina necesita un gran gobierno de coalición que haga una transición para gobernar este país. Si logramos un acuerdo sin ir a las PASO, bien. Si no se puede, están los mecanismos para resolverlo. Si vamos a las PASO tenemos que pensar cuál va a ser la forma de integración de las listas. La tarea de la militancia es esa, construir condiciones para genera ese acuerdo. Y no tenemos mucho tiempo, en marzo la dirigencia política opositora tiene que, más o menos, decir qué va a hacer.

 

Todo el mundo identifica que el Gobierno es el factor que más problemas está generando pero no ven una salida. ¿Por qué? Porque hay 17 salidas que propone el peronismo y ahí es cuando la gente nos pide que nos juntemos. La demanda fue “júntense”.

 

-¿Cristina debería decir en marzo si va a ser candidata o no?

-Yo creo que todos en marzo tienen que decir qué van a hacer. Ese es mi deseo y la lectura de la experiencia de Brasil, donde uno de los tantos problemas fue que (Fernando) Haddad fue candidato a último momento. Necesitamos tiempo para construir candidaturas y acuerdos. Mientras más previsible sea, más expectativas podemos generar en nuestro pueblo.

 

 

-En la provincia de Buenos Aires hubo una mala experiencia del peronismo en las PASO, que terminó con denuncias cruzadas entre Julián Domínguez y Aníbal Fernández en 2015.

Sí. No soy de los que piensan que por eso todas las primarias van a ser malas. En la provincia de Buenos Aires hay una candidata oficialista fuerte, (María Eugenia) Vidal, que no logró sacarse de encima el lastre de Macri. Eso nos abre una buena oportunidad. Si nosotros tenemos una buena estrategia unificada, podemos recuperar la provincia.

 

 

-En su recorrida por la provincia, ¿recibió reclamos o cuestionamientos hacia el peronismo por los casos de corrupción?

-Todo el mundo sabe que hubo problemas. Pero también mucha gente está padeciendo actualmente muchas complicaciones. Todo el mundo identifica que el Gobierno es el factor que más problemas está generando pero no ven una salida. ¿Por qué? Porque hay 17 salidas que propone el peronismo y ahí es cuando la gente nos pide que nos juntemos. La demanda fue “júntense”. El reproche fuerte ese ese.