X

Los números que refutan el relato de Vidal sobre la deuda que tomó

Afirmó que deja menos stock que Scioli, pero omitió hacer actualizaciones que sí hizo para fundamentar menos déficit. La composición en moneda extranjera es la clave para medir el volumen real.
Por 03/12/2019 15:09

“200 millones de dólares menos”. En su rendición de cuentas realizada este martes, la gobernadora saliente María Eugenia Vidal sentenció lo que nunca antes había afirmado a pesar de su acérrima defensa del proceso de endeudamiento que llevó a cabo su gobierno: que el peso de la deuda que deja como herencia es menor al que recibió en 2015 de Daniel Scioli. Lo hizo con un peculiar paquete argumentativo que desechó un aspecto central que es insoslayable incluso para los informes técnicos de su propio gobierno: que en 2015 el 57,8% de la deuda estaba compuesta en moneda extranjera, mientras que en 2019 esa cifra se elevó a 82,1%.

Puntualmente, Vidal sostuvo que había heredado una deuda que rondaba los 11.200 millones de dólares y que deja una cercana a los 11 mil millones de dólares. Llegó a esta cuenta al marcar que su gestión “encontró” deuda no declarada por Scioli por un monto equivalente a USD 1.800 millones. Sin embargo, en todos sus informes de deuda -hasta el último “avance” informado por el vidalismo al 30 de junio de este año- no aparece esa supuesta deuda oculta y solo detalla que el stock al 31 de diciembre de 2015 era de 9.362 millones de dólares. Es decir, en los reportes oficiales, Vidal se desmiente a sí misma.

 



Ahora bien, esos USD 9.362 millones de 2015 lejos están de tener la misma fisonomía de los USD 11 mil millones de 2019. Cabe destacar que el dólar es la unidad de medida que se toma para englobar la totalidad de la deuda en diferentes monedas. El total de lo adeudado hace cuatro años estaba compuesto en un 42,2% en pesos.  ¿Qué quiere decir esto? Que al tipo de cambio del cierre del ejercicio 2015 (1 dólar = 13,04 pesos), los 70.665 millones de pesos que integraban la deuda bonaerense significaban 3.913.190.184 dólares. Ese monto, sumado a la deuda que sí estaba nominada en dólares (USD 5.419.095.092) da el total medido en billete verde (9.362 millones).

Esta fuerte presencia de la moneda local en el total de la deuda hace que la misma sea más manejable, teniendo en cuenta que la Provincia –claro está- recauda en pesos. También, hace que los sacudones cambiarios no sean tan duros.

Los impactos registrados en la economía durante la era Cambiemos fueron tenidos en cuenta por Vidal al actualizar cálculos tendientes a favorecer su discurso hereditario: “Cuando llegamos, el déficit era de 21 mil millones de pesos, pero si lo ajustamos por la inflación de estos años, ese déficit sería el equivalente a 77 mil millones de pesos. Nosotros dejamos 50 mil millones de pesos de déficit, menos del que recibimos”, calculó.



El marcado crecimiento de la composición en moneda extranjera de la deuda bonaerense (Fuente: Economía BA).
 

No obstante, la gobernadora saliente no consideró pertinente hacer esas actualizaciones de cálculo en el caso de la deuda. Y es que si midiese la porción de deuda bonaerense de 2015 al tipo de cambio actual (1 dólar = 63 pesos según cotización del Bapro), la deuda total dejada por Scioli hubiese descendido a 6.229 millones de dólares. Si se agregan los 1.800 millones de dólares “encontrados” por Vidal, la herencia sciolista en materia de deuda seria de 8.000 millones de dólares, 3.000 millones menos de lo que afirma haber dejado Vidal.

Ajustando la calculadora a su retórica de gestión ordenada, Vidal no consideró la fragilidad de la moneda local en estos cuatro años y los peligros que representa a futuro el hecho de que su administración haya tomado más de 5.000 millones de dólares de deuda en moneda y legislación extranjera (entre euros y dólares) y que del total del stock que deja como herencia a Axel Kicillof solo el 17,9% es deuda en pesos, dato ajustado al último informe completo de deuda que presentó Vidal –marzo de 2019-, por lo que se deduce que, devaluación post PASO mediante, esa deuda en moneda local se licuó aún más.

Inmediatamente después de su afirmación de dejar “200 millones de dólares menos” de deuda, Vidal aludió al aspecto clave la “composición” del stock. Pero allí no mencionó porcentajes ni hizo comparativos, solo se limitó a afirmar: “Tomamos deuda para hacer obras, a la tasa más baja en la historia de la provincia, porque había confianza”. No mencionó lo que sí detallan los papers del Ministerio de Economía bonaerense: durante su gestión, la composición en moneda extranjera se disparó un 25% (de 57 a 82% del total), un factor clave al momento de medir el peso real de la deuda.

Lo que queda firme es el fuerte componente en moneda extranjera y los numerosos compromisos en dólares y euros que tendrá que afrontar la gestión venidera –casi USD 600 millones solo en enero-, algo que representa un riesgo latente en un marco de vulnerabilidad económica que Vidal no tuvo al asumir en 2015.