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El titular saliente de la Cámara Baja dijo que esa es la única forma de que el país se dé las reformas que necesita. No teme un kirchnerismo radicalizado y ponderó a Máximo. Autocrítica feroz.
Redacción 01/12/2019 11:54

El presidente saliente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, lanzó un mensaje conciliador hacia el presidente electo, Alberto Fernández, a quien deseó éxito y que pueda desarrollar una política moderada y superadora de la grieta ideológica, lo que, afirmó, ha sido siempre su meta, frustrada en los años de Mauricio Macri.

"Apuesto a que Fernández camine de vuelta hacia el centro, hacia el diálogo y los consensos. Solo así, con tolerancia y generosidad, se podrán plantear las reformas estructurales que reclama la Argentina", señaló.

El kirchnerismo “fue un límite, pero no tenemos que estar viviendo la vida al límite, hay que darle oportunidades. El kirchnerismo se está diluyendo como tal. Se está armando una fuerza política que está superando al kirchnerismo en su esencia. Esto es evolución. No quiero poner límites porque eso nos impide el diálogo”, añadió.

 

 

En entrevistas que concedió a los diarios Clarín y La Nación y fueron publicadas este domingo, Monzó hizo una autocrítica fuerte sobre la administración saliente. "Nos equivocamos en haber planteado un gobierno en base a esa grieta", afirmó, a la vez que criticó la “obsecuencia” que terminó rodeando a Macri y y la falta de visión para marcar errores.

"En 2015 mi ilusión era formar un gobierno más amplio, integrar a ese peronismo que colaboró en el Congreso para formar una tercera vía y superar la grieta. En eso sí me decepcionó. La estrategia de (Jaime) Durán Barba es la grieta, es blanco o negro", agregó.

"El Presidente no se rodeó de gente que tuviera legitimación política propia", sino que más bien tuvieron "un perfil más de cortesanos", lo que llevó a "aislar al Presidente de la realidad" y que el suyo terminara siendo "un gobierno de obsecuentes”, disparó.

De acuerdo con su visión, no hay peligro de que una versión dura del kirchnerismo termine monopolizando el poder en la futura administración ya que “no hay manera de ir hacia ese camino por la situación que vive el país. Hoy no hay margen para cerrarse ni para confrontar gratuitamente. Por supuesto que los antecedentes de 2011-2015 abren dudas, pero confío en que esto no va a ocurrir. Tengo buen diálogo con Máximo (Kirchner), con Wado (De Pedro), hablé con Alberto Fernández antes de que fuera electo presidente. No lo veo en ese camino.

 

 

Sobre el hijo de la expresidenta y vicepresidenta electa Cristina Kirchner, Monzó señaló que “es una persona totalmente distinta del estereotipo que muchos se hicieron sobre él. Máximo es un estudioso, se forma permanentemente, conoce mucho de los números de la Argentina. Pero yo lo destaco sobre todo porque es una persona sin rencores, de diálogo y que busca los consensos. Eso, con toda su biografía, es mucho decir”.

Asimismo, indicó que “a partir del 10 de diciembre el conductor nacional va a ser Alberto Fernández. Cristina lo sabe, confío en que va a ayudar a Alberto para que su figura se consolide. El peronismo va a apoyar y mucho al presidente de la Nación.

“Yo quiero que a Alberto Fernández le vaya bien, es el presidente de los argentinos. Hay que apoyarlo para que haga un buen gobierno, porque así nos va a ir bien a todos. Tenemos que ayudar, mostrando nuestras diferencias por supuesto”, definió.

Aunque negó que este le haya ofrecido algún cargo, sí explicó que “hay un buen diálogo y, como dije, estoy para colaborar con este gobierno como lo haría con cualquier otro”.

En sus declaraciones, Monzó tomó distancia del partido de Macri al afirmar que “no soy del PRO. Sigo siendo un afiliado peronista. Eso va a ser así para lo que me quede de carrera política. El peronismo o la unidad básica es el lugar de encuentro que más me ha enriquecido de mi vida, porque la heterogeneidad está en un lugar físico. Nosotros trabajamos para que Macri fuera presidente y trabajaremos con él hasta el 10 de diciembre”. Luego de esa fecha, “voy a trabajar para un espacio político que tenga los mismos criterios que he venido trabajando hasta la fecha. Voy a colaborar para formar una fuerza de centro, que promueva el diálogo y que termine de una vez por todas con la grieta que siempre estamos invocando pero que no hacemos nada para terminar. Voy a poner todo para que sea un espacio amplio, heterogéneo y federal, que son las cosas no hemos logrado durante este tiempo de gobierno”, agregó.

El titular saliente de la Cámara Baja dijo que pretende retirarse de la política activa y abrir una consultora con el exdiputado Nicolás Massot, pero anticipó que estará dispuesto "a colaborar en todo lo que pueda para que Alberto Fernández tenga éxito".