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Todo el arco del PJ santafesino respondió a la convocatoria del rafaelino. Los senadores rebeldes, sentados en primera fila. Mensaje contenedor y palos al gobernador actual.
Por 21/11/2019 14:55

Luego de los chispazos internos, un contenedor Omar Perotti le pidió a todo el peronismo santafesino que defienda el concepto de “unidad en la diversidad” que le permitió al PJ recuperar la provincia de Santa Fe luego de doce años de gobernaciones socialistas. El rafaelino, secundado por la futura vicegobernadora, Alejandra Rodenas, reunió en los Salones del Puerto de la ciudad capital a más de doscientos dirigentes justicialistas. Los senadores rebeldes, liderados por el cacique Armando Traferri, llegaron tarde, pero fueron recibidos con los brazos abiertos y ubicados en la primera fila.

 

 

Como contó Letra P, Traferri se plantó y fue un escollo para Perotti en el proceso de cambio de mando. Primero pegó un portazo en la mesa de transición, luego se opuso a la reforma que ahora impulsa el PJ y saludó que el gobernador Miguel Lifschitz impulsara su propio presupuesto, pese a que el senador nacional le había pedido lo contrario.

El presidente del PJ provincial, Ricardo Olivera, fue el encargado de abrir los discursos. Una de las primeras palabras que usó fue “unidad” y la asoció con “indispensable”. Luego, levantó la cabeza y ponderó: “El peronismo necesita de todos ustedes”. Breve, para el cierre, alertó: “Nos quieren dividir desde afuera”.

 

 

El intendente de la ciudad de Pérez, Pablo Corsalini, dio el aval de intendentes y presidentes comunales y dio a pie a los discursos de la fórmula que ganó en junio. “Estamos todos”, sonrió Rodenas, que ayer compartió escenario con Fito Páez en Rosario. La todavía diputada nacional es socia política de Traferri y dijo: “En el peronismo nos bancamos nuestras tensiones”.

Rodenas auguró un gobierno “de puertas abiertas” y bregó por un modelo “feminista y popular”, para ganarse así los aplausos casi unánimes del salón. Presentó a Perotti y lo destinó a “quedar en la memoria como uno de los grandes gobernadores de la historia de la provincia”.

Perotti mantuvo la misma línea que sus predecesores. Habló de “unidad en la diversidad” y dijo no tenerle miedo a las internas, pero no a cualquier costo. “Siempre se va a discutir, somos un movimiento, sabemos que hay una barrera que no hay pasar, la unidad es con los de este lado, no con los del otro”. Mensaje hacia dentro.

 

 

El rafaelino defendió la “unidad hasta que duela”, para luego, sin ahondar demasiado, pero con extrema dureza, pegarle a Lifschitz. “Cuando uno sale a la calle, así como usted  piensa ‘¿tendré plata para para pagar el alquiler?’, yo pienso en el aguinaldo y los sueldos de diciembre, enero y febrero. ¿Tendremos plata para los jubilados, para la asistencia social? De eso tiene que hablar el gobierno”, disparó.

A veinte días de asumir, el diálogo está absolutamente cortado entre ambos mandatarios, el saliente y el entrante. Perotti optó hoy por no tensar de más y enfocarse en el mensaje, el mimo hacia los suyos, unas palabras como para dejar en claro que será gobernador, pero también líder del PJ.