25|6|2021

Galperín: "Apoyo a Cambiemos, pero es importante tener diálogo con todos"

19 de octubre de 2019

19 de octubre de 2019

El CEO de Mercado Libre sostuvo que “fue muy valioso” su encuentro con Alberto F. Y aclara: “Estamos acostumbrados a operar con gobiernos de todo tipo de ideología”.

Luego del mar de fondo que generó su encuentro con Alberto Fernández días después de las PASO, el fundador y CEO de Mercado Libre, Marcos Galperín, destacó la reunión con el candidato presidencial del Frente de Todos a pesar de ratificar su alineamiento al macrismo: “Apoyo al partido de Cambiemos, pero es importante tener diálogo con todas las posiciones políticas”, definió el empresario en una entrevista concedida a La Nación.

 

En ese sentido, Galperín consideró que “fue muy valioso” el mitin con Fernández: “Sabiendo mi posición política y económica, que me recibieran es muy positivo. Se mostraron muy interesados por el trabajo que hacemos, el empleo que generamos, el tipo de empleo y en qué partes del país, cuáles son nuestras problemáticas. Nosotros presentamos Mercado Libre y Mercado Pago, y ellos nos contaron su visión para el país”. En ese punto, enfatizó: “Destacaron que no les interesa ir hacia un modelo venezolano”.

 

Como contó Letra P, la visita de Galperín a las oficinas porteñas del albertismo sobre calle México fue vista por el Gobierno como una mala jugada de un hombre que creían del riñón. “Nos pegó en el piso, si quería hacer un gesto alcanzaba con algo más cuidado, un llamado por teléfono o un encuentro más reservado”, dijo a este medio en su momento un alto funcionario de la Casa Rosada, molesto por el proceder del CEO de Mercado Libre.
 

 


Galperín, en tanto, marcó que no se reunió con Macri después de las Primarias –“pero sí hablé”, aclaró: “Él está enfocado en revertir los resultados de las PASO”, sintetizó. Más allá de esto, descomprimió preocupaciones ante la posibilidad concreta de un nuevo escenario político a partir del 10 de diciembre: “Estamos acostumbrados a operar con gobiernos de todo tipo de ideología política y económica en Latinoamérica”, dijo.

 

Así, al definir su postura política, describió: “En cualquier país del mundo, sería más de izquierda que de centro, pero acá me ponen en la derecha porque si creés en la democracia y el capitalismo te colocan en la derecha. Pero yo creo en las energías renovables, el calentamiento global, separación de religión de Estado y otras banderas”.

 

Al abordar el crítico panorama económico que atraviesa el país, el empresario observó que “la gente está diciendo ‘basta’, más allá del voto. Los problemas son la inflación, la falta de empleo en blanco, la falta de crecimiento”. “Al final del día, la gente vota con el bolsillo. Es así en todo el mundo”, evaluó.
 

 


Y ahondó en su diagnóstico del escenario económico durante el macrismo: “Argentina tenía un cuadro tarifario absolutamente atrasado, y eso tiene un impacto enorme en el índice inflacionario. Subir miles por ciento en cuatro años arrastra un montón, teniendo en cuenta que venías con inflación atrasada, a diferencia de los 90, cuando no había expectativa de inflación. Con expectativa alta, ajustes de tarifas, y un tipo de cambio flotante que puede ser a largo plazo muy bueno, en el corto te deja muy vulnerable a cualquier crisis en el mundo, y eso acelera a la vez la inflación. A eso se sumó la pelea entre China y EE.UU., la sequía y pese a la reducción fuerte en emisión y déficit fiscal la inflación es alta”.

 

En cuanto a su pedido de reforma laboral, focalizó: “Argentina tiene estancado su mercado laboral, y como condición básica necesita preservar las conquistas laborales (aguinaldo, sueldo, vacaciones, entre tantas otras). Nadie habla de bajar el costo laboral, sino de cambiar el marco para competir y adaptarse a las nuevas modalidades de trabajo en el mundo, porque las modalidades anteriores están siendo reemplazadas por robots”.

 

Tras marcar que “la presión tributaria en la Argentina es tremendamente alta si se la compara con la contraprestación de lo que se paga”, Galperín puntualizó: “Debe ser de las peores ecuaciones del mundo: tenemos impuestos de la Europa rica y servicios de la África pobre”.