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Anunció que iba en contra de su partido y no votaba a Lavagna y recibió la invitación del candidato a presidente de Todos. Reunión de casi una hora en las oficinas de calle México.
Por 11/10/2019 12:14

El diputado provincial socialista Eduardo Di Pollina, el mismo que acusó al binomio Roberto Lavagna Juan Manuel Urtubey de representar “la derecha conservadora”, se reunió a solas con el candidato a presidente del frente de Todos Alberto Fernández.

Di Pollina lidera el sector Bases, una línea interna del Partido Socialista (PS) que anunció que no apoya a la fórmula presidencial de Consenso Federal 2030 pese a que el socialismo así lo comunicó en términos orgánicos.

 

 

Luego de condenar a Lavagna y Urtubey, el legislador socialista fue recibido por Fernández en las oficinas que el candidato posee sobre calle México, en Capital. La reunión se realizó antes de las PASO, se extendió casi una hora, fue pedida por el ex jefe de Gabinete y gestionada por un “amigo en común”, peronista, “por supuesto”.

“Me invitó a charlar, hablamos de política. Es una persona muy interesante y tenemos bastantes coincidencias en el diagnóstico general del país”, le contó Di Pollina a Letra P y auguró: “Estoy convencido de que va a ser el próximo presidente de los argentinos”.

 

 

El contacto entre ambos quedó “abierto”, según el diputado, que después de la elección felicitó al ganador de las primarias.  

Di Pollina descartó, por otro lado, que Bases vaya a sumarse a la filas del frente de Todos. “Lo nuestro es un posicionamiento político, nada más, tenemos nuestra convicción dentro del PS y vamos a seguir en ese marco político”, apuntó y negó, a la vez, que Fernández le haya efectuado alguna propuesta a futuro.

 

 

El no a Lavagna generó un revuelo interno de dimensiones en el socialismo. El gobernador Miguel Lifschitz rápidamente salió a acusarlo de “díscolo” y el presidente del PS nacional, Antonio Bonfatti, firmó el comunicado de apoyo a Consenso y se subió hace unos días a la campaña nacional. No obstante, la figura de Urtubey, especialmente, sigue siendo muy refractaria para las bases y dirigencia socialistas.