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La Cámara de Diputados llamó a una sesión el 29 de agosto. Hará un último intento por tratar la reforma que le traban el peronismo y Cambiemos. Hoy, no tiene el número para hacerla avanzar.
Por 09/08/2018 18:19

El gobernador Miguel Lifschitz tendrá el 29 de agosto su Día D. Por acuerdo de todos los jefes de bancada, los cincuentas diputados santafesinos resolverán ese día si aprueban o no el proyecto de reforma constitucional que impulsa el dirigente socialista.

La empresa del Frente Progresista no es nada fácil. El presidente de la Cámara de Diputados, Antonio Bonfatti, debió convocar a una sesión especial para fin de mes, porque el proceso normal de la reforma, y de cualquier otra iniciativa, no tenía avances concretos.

Se consensuó en mayo que el proyecto de reforma atravesaría cinco comisiones antes de bajar a recinto. Superó la primera, de mayoría progresista, pero trastabilló en la segunda, Educación, por la mayoría opositora. Desde ese momento hasta hoy el proyecto no tuvo conquistas.

 

 

Dos semanas atrás, Lifschitz convocó a los referentes frentistas de la Legislatura para pedirles que hagan un último intento para debatir la reforma a la brevedad. Bonfatti y compañía le dieron el gusto al consensuar el llamado a la sesión especial.

Del total de cincuenta, el Frente necesita una mayoría de dos tercios, un piso de 34 votos. El oficialismo no llega a ese número por sí solo. Comenzó en diciembre de 2015 con 28 diputados, pero perdió dos que se corrieron a la izquierda (Rubén Giustiniani y Silvia Ausburger) y un tercero, radical, Alejandro Boscarol, que responde al potencial candidato a gobernador de Cambiemos José Corral.

El peronismo y Cambiemos totalizan diez cada uno y el Frente Social y Popular tiene dos diputados. Por lo que el socialismo y aliados precisa del aval y apoyo de legisladores de otros partidos. En ese marco, además del proyecto del Ejecutivo, se analizan en Diputados dos iniciativas peronistas y una de la izquierda, por lo que en total son cuatro los proyectos de reforma en debate.

Será entonces el último intento del gobernador por avanzar en la reformar y abrazarse a su sueño reeleccionista. El proyecto recibió un tratamiento hostil en la Legislatura y una suerte de todo o nada lo espera el día 29 al mandatario socialista.

Lifschitz se juega una última carta para salvar la reforma constitucional

La Cámara de Diputados llamó a una sesión el 29 de agosto. Hará un último intento por tratar la reforma que le traban el peronismo y Cambiemos. Hoy, no tiene el número para hacerla avanzar.

El gobernador Miguel Lifschitz tendrá el 29 de agosto su Día D. Por acuerdo de todos los jefes de bancada, los cincuentas diputados santafesinos resolverán ese día si aprueban o no el proyecto de reforma constitucional que impulsa el dirigente socialista.

La empresa del Frente Progresista no es nada fácil. El presidente de la Cámara de Diputados, Antonio Bonfatti, debió convocar a una sesión especial para fin de mes, porque el proceso normal de la reforma, y de cualquier otra iniciativa, no tenía avances concretos.

Se consensuó en mayo que el proyecto de reforma atravesaría cinco comisiones antes de bajar a recinto. Superó la primera, de mayoría progresista, pero trastabilló en la segunda, Educación, por la mayoría opositora. Desde ese momento hasta hoy el proyecto no tuvo conquistas.

 

 

Dos semanas atrás, Lifschitz convocó a los referentes frentistas de la Legislatura para pedirles que hagan un último intento para debatir la reforma a la brevedad. Bonfatti y compañía le dieron el gusto al consensuar el llamado a la sesión especial.

Del total de cincuenta, el Frente necesita una mayoría de dos tercios, un piso de 34 votos. El oficialismo no llega a ese número por sí solo. Comenzó en diciembre de 2015 con 28 diputados, pero perdió dos que se corrieron a la izquierda (Rubén Giustiniani y Silvia Ausburger) y un tercero, radical, Alejandro Boscarol, que responde al potencial candidato a gobernador de Cambiemos José Corral.

El peronismo y Cambiemos totalizan diez cada uno y el Frente Social y Popular tiene dos diputados. Por lo que el socialismo y aliados precisa del aval y apoyo de legisladores de otros partidos. En ese marco, además del proyecto del Ejecutivo, se analizan en Diputados dos iniciativas peronistas y una de la izquierda, por lo que en total son cuatro los proyectos de reforma en debate.

Será entonces el último intento del gobernador por avanzar en la reformar y abrazarse a su sueño reeleccionista. El proyecto recibió un tratamiento hostil en la Legislatura y una suerte de todo o nada lo espera el día 29 al mandatario socialista.